1€ al mes para luchar contra el cáncer de mama

Desde la Fundación le Cadó y su proyecto Flor de Vida queremos haceros partícipes de una nueva forma de colaborar en la investigación del cáncer de mama.

Ahora podéis participar de manera rápida y garantizada en la lucha contra el cáncer de mama.

La Fe participa en un ensayo internacional de un fármaco en la reducción de recaída o muerte en pacientes de cáncer de mama

En el último Congreso Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, celebrado en Chicago, se han presentado los resultados positivos del ensayo Fase III OlympiAD, que muestran una mejora clínica y estadísticamente significativa en la supervivencia libre de progresión de las pacientes con cáncer de mama metastásico HER2 negativo con mutaciones en los genes BRCA1/2 en línea germinal, tratadas con olaparib, frente al tratamiento estándar con quimioterapia.

Concretamente, al alcanzar su objetivo primario de eficacia, mediante la supervivencia libre de progresión evaluada por revisión centralizada independiente y ciega, el ensayo mostró que en pacientes tratadas con olaparib se redujo hasta un 42% el riesgo de empeoramiento de la enfermedad – o muerte-, frente a aquellas que recibieron quimioterapia. Estos resultados se han publicado en la revista The New Englando Journal of Medicine.

Tal y como ha destacado la doctora Ana Santaballa, jefa de la sección de Cáncer de Mama y Tumores Ginecológicos del Hospital Universitari i Politècnic La Fe e investigadora del estudio OlympiAD, “se trata de un ensayo con un diseño muy claro, el primero que demuestra el beneficio de un inhibidor de PARP en pacientes con mutaciones de BRCA y cáncer de mama metastásico HER2 negativo”.

En este sentido, el doctor Mark E. Robson, director clínico del servicio de Genética Clínica en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York e investigador principal del estudio OlympiAD, ha señalado que “los datos del estudio presentados demuestran el beneficio de olparib en retrasar la progresión del cáncer de mama avanzado con mutación BRCA, lo que supone una nueva opción muy beneficiosa para las pacientes, como fármaco oral dirigido no quimioterápico”.

Las pacientes incluidas en el ensayo tenían cáncer de mama metastásico HER2 negativo con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 en línea germinal. Recibieron olaparib como tratamiento de primera, segunda o tercera línea para enfermedad metastásica. Antes del reclutamiento habían sido tratadas con antraciclinas y taxanos y aquellas con receptor hormonal positivo, recibieron al menos una terapia endocrina o no fueron candidatas para este tipo de terapia.

Los objetivos secundarios mostraron una mejoría en el tiempo hasta la segunda progresión o muerte en el grupo de ensayo que recibió olaparib, frente a aquellas tratadas con quimioterapia. Además, la tasa de respuesta objetiva fue más del doble, ya que l 59% de las pacientes que recibió el fármaco respondió al tartamiento, frente al 28,8% de las tratadas con quimioterapia.

OlympiAD es un ensayo Fase III aleatorizado, abierto y multicéntrico en el que se comparó la eficacia y seguridad de olaparib frente a la quimioterapia prescrita en 302 pacientes con cáncer de mama metastásico HER2 negativo y con mutaciones germinales en los genes BRCA1 y BRCA2 deletéras o presuntamente deletéreas. Este estudio internacional se ha realizado en un total de 19 países de Europa, Asia, Norteamérica y Sudamérica. En España participaron 10 centros y aportaron 14 pacientes.

Aproximadamente, una de cada ocho mujeres será diagnosticada de cáncer de mama y alrededor de un tercio de estas pacientes lo será en estadio metastásico de la enfermedad o con progresión hacia éste. A pesar de que los tratamientos han mejorado en las últimas décadas, actualmente no existe cura para las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama metastásico, por lo que el principal objetivo del tratamiento es retrasar la progresión de la enfermedad el mayor tiempo posible, mejorando la calidad de vida de la paciente.

http://www.lafe.san.gva.es/

Siete de cada 10 mujeres conservan el pecho tras la cirugía por un cáncer

Siete de cada diez mujeres con cáncer de mama conservan el pecho tras la cirugía según los datos del Grupo Español de Investigación de Cáncer de Mama (Geicam), que apuesta por un abordaje personalizado y multidisciplinar del tumor, y por cirugías menos agresivas que garantizan la misma supervivencia.

“Los cánceres más agresivos no son curados por una cirugía más agresiva, sino por un mejor tratamiento”, aseguró Jose E. Ales, miembro del Comité Organizador de Ragma17, la reunión de actualización multidisciplinar de referencia en España sobre esta enfermedad, que comenzó en Madrid bajo el lema ‘Cuando menos es más en el tratamiento del cáncer de mama’.

En el encuentro participó la cirujana Julia Giménez, del Instituto Valenciano de Oncología (Ivo), que resaltó que los programas de cribado con mamografía han incrementado el diagnóstico precoz, con tumores de pequeños tamaño que permiten tratamientos más conservadores, con la misma supervivencia.

Giménez recordó que hace 30 años a todas las mujeres diagnosticadas se les extirpaba la mama y ahora, cada vez se hacen cirugías menos agresivas, lo que causa menos secuelas físicas y psicológicas, ya que se extrae el tejido tumoral con márgenes adecuados, conservando la estética de la mama, y, posteriormente, se trata con radioterapia.

Destacó la importancia de hablar con la paciente y darle todas las explicaciones y dijo que en el caso de que haya que hacer una mastectomía “hay que ofrecer en la misma consulta la reconstrucción”.

Esta se puede efectuar en la misma intervención o de forma diferida —al terminar los tratamientos adyuvantes— y puede efectuarse con implantes protésicos, tejido de la propia paciente o la combinación de ambos.

Además, la cirujana se mostró también partidaria de reducir el tumor antes de la intervención con quimioterapia para poder aplicar una cirugía conservadora, tanto en la mama como en la axila.

En este sentido, la doctora Mónica Morrow, del hospital Sloan de Estados Unidos subrayó la importancia de determinar si el tumor ha llegado a los ganglios de la axila para elegir el tratamiento adecuado y evitar una cirugía innecesaria.

Para ello es imprescindible “estudiar de forma rutinaria el ganglio centinela, el primero al que se extendería el tumor de mama en su progresión al resto del organismo a través del sistema linfático”.

Así, en el caso de que el estudio “no revele la presencia de células tumorales, se evitará el vaciamiento axilar, y con ello las secuelas asociadas, como es la inflamación del brazo (linfedema).

Además, se ha decantado por no extirpar todos los ganglios de la axila si el centinela está afectado, porque “no se traduce en una mejora de la supervivencia y el riesgo de recaída es muy bajo”.

CIRUGÍA PREVENTIVA. Los expertos aprovecharán la cita de Madrid para abordar la cirugía preventiva de la mama, recomendada para las mujeres sanas con alto riesgo de mutaciones, para las que tienen alto riesgo histológico en biopsias de mamas previas, las que ya han padecido un cáncer de mama o a las que se detecta posteriormente una mutación genética.

 

http://elprogreso.galiciae.com/noticia/

Andalucía, a la cabeza en nuevas terapias en el tratamiento del cáncer con cerca de 320 ensayos clínicos abiertos

Andalucía es una de las comunidades que lidera los ensayos clínicos con inmunoterapia y terapias diana, con cerca de 320 estudios abiertos con reclutamiento activo de pacientes, la mayor parte de ellos con estas nuevas terapias. “Ambas suponen un nuevo paradigma en el abordaje del cáncer, un traje a la medida de cada persona, que está logrando índices de supervivencia con calidad de vida no vistos hasta ahora”, explica la presidenta de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), Reyes Bernabé.

Este es uno de los principales logros de la Red Andaluza de Ensayos Clínicos en Oncología (Raeco), creada por la SAOM. “La Raeco es una iniciativa de los propios profesionales, que está permitiendo algo extraordinario que prácticamente sólo sucede en nuestra comunidad, que es el conocimiento compartido de todos los ensayos clínicos abiertos en nuestro territorio, algo que ha mejorado enormemente las posibilidades de médicos y pacientes de beneficiarse de la mejor opción terapéutica disponible en los hospitales de Andalucía”.

Además, según un comunicado, las principales peticiones y consultas a esta Red están relacionadas con ensayos con inmunoterapia (anti PD1, anti PD-L1, o anti CTLA4), también para pacientes con mutaciones driver (que representa una pequeña ventaja selectiva para el crecimiento del tumor) en cáncer de pulmón o pacientes con cáncer de mama con mutación BRCA o fenotipo triple negativo, entre otros.

Asimismo, se destaca que la Raeco es referente nacional en estudios y ensayos con los inhibidores de ciclinas como tratamiento dirigido para cáncer de mama, así como en inmunoterapia aplicada al cáncer de pulmón, una opción terapéutica que, aunque joven, está mostrando buenos resultados en segunda línea, e incluso algunos agentes inmunoterápicos están manifestando mejores resultados en primera línea frente a quimioterapia en aquellos pacientes cuyas biopsias muestran un porcentaje expresión de la proteína PD-L1 igual o superior al 50 por ciento.

Los principales avances alcanzados en esta red de ensayos clínicos será parte del programa de contenidos que se abordarán en el IV Congreso de la SAOM, que se celebra durante este jueves y viernes en Sevilla, y en el 200 especialistas en oncología médica debatirán precisamente sobre las últimas novedades diagnósticas y terapéuticas en algunos de los tumores de mayor impacto en la población: urológicos, ginecológicos, pulmón, digestivos, mama, melanoma y sarcoma, cabeza o cuello.

Se estima que en Andalucía se diagnostican unos 35.000 nuevos casos de cáncer cada año y que uno de cada dos hombres andaluces y una de cada tres mujeres andaluzas desarrollarán un cáncer a lo largo de su vida. A juicio de la presidenta de la SAOM, Reyes Bernabé, “estos pacientes no tienen que salir de Andalucía para recibir la atención oncológica más avanzada”.

La presidenta de la sociedad que agrupa a los oncólogos médicos andaluces se muestra “muy positiva”, asimismo, sobre el avance diagnóstico y terapéutico del cáncer alcanzado en los últimos años, así como sobre las “razonables expectativas” que se han abierto para los próximos a partir de los descubrimientos y avances obtenidos en inmunoterapia y nuevas dianas terapéuticas.

“El cáncer sigue imponiendo respeto, su nombre por sí solo nos asusta, y es lógico que así sea, pero hay que lanzar un mensaje positivo y de optimismo a los pacientes y a la sociedad, y subrayar que en este momento estamos ya empezando a ganar la batalla, que más de la mitad de los pacientes con tumores logra vencerlos, y que en determinados tipos de cánceres las tasas de supervivencia son muy altas”, ha señalado la presidenta de la SAOM, que ha añadido que en Andalucía, como en España, el tipo de tumor más frecuente sumando ambos sexos es el colorrectal, seguido del de próstata y pulmón en el hombre, y el cáncer de mama en la mujer. Sin embargo, el tumor más mortal es el de pulmón, seguido del colorrectal y, a más distancia, páncreas y mama.

Junto al reto de promover y facilitar el acceso a la innovación terapéutica, la presidenta de la SAOM también se ha referido a la necesidad de seguir avanzando conjuntamente, profesionales y administración sanitaria, en la mejora de la asistencia integrada del paciente oncológico.

 

http://www.lavanguardia.com/vida/

El Hospital Miguel Servet realiza cirugía de cáncer de mama con radioterapia intraoperatoria sin ingreso hospitalario

En los dos casos, los cirujanos generales le extrajeron el tumor conservando la mama. Acto seguido y en el mismo quirófano, los especialistas en Oncología Radioterapia administraron la radioterapia directamente en el lecho del tumor, lo que evita que estas pacientes tengan posteriormente que recibir sesiones en el acelerador de electrones.

Posteriormente, los cirujanos terminaron la intervención y las pacientes pasaron a una zona de despertar. Sobre las siete de la tarde, las mujeres fueron dadas de alta y regresaron a sus domicilios, ha detallado el Gobierno de Aragón en una nota de prensa.

La cirujana Carmen Casamayor ha explicado que “la experiencia acumulada en cirugía ambulatoria y los progresos en la técnica anestésica permiten en la actualidad un nuevo planteamiento en la asistencia a la mujer con cáncer de mama, que hace posible ofrecer un tratamiento quirúrgico ambulatorio como alternativa al ingreso ordinario”.

La facultativa ha destacado que este nuevo planteamiento precisa una adecuada selección de las enfermas y experiencia en los profesionales involucrados. Para llevar a cabo este proyecto, ha sido precisa la destacada implicación del servicio de Anestesia, entre otros. Además, las mujeres han sido sometidas a los mismos tratamientos de las operaciones de cáncer de mama habituales, como la técnica del ganglio centinela de Medicina Nuclear y el control por parte de Anatomía Patológica.

LOCALIZAR GANGLIOS AFECTADOS

María José Sangrós, de Medicina Nuclear, ha detallado que la técnica empleada permite localizar qué ganglios linfáticos (situados en la axila habitualmente) pueden estar afectados o no por el tumor. Los médicos nucleares localizan estos ganglios, los cirujanos los extraen y los anatomopatólogos, en este caso la facultativa Beatriz Eizaguirre, lo analizan. Todos ello permite evitar vaciamientos axilares innecesarios, establecer un valor pronóstico y determinar la actitud terapéutica a seguir.

Todas estas intervenciones deben desarrollarse con el apoyo de Radiodiagnóstico y de Anestesia. La radióloga Silvia Cruz dio apoyo con una prueba ecográfica in situ para, entre otras acciones, corroborar que la sonda que hay que introducir en el lecho de tumor para administrar la radioterapia se realice de forma adecuada. La administración de la radioterapia estuvo planificada por el físico Sergio Lozares y supervisada por la oncóloga radioterápica Reyes Ibáñez.

El papel de la anestesia es clave en conseguir que este tipo de cirugía pueda ser ambulatoria. El anestesista Javier Martínez Andreu ha indicado que es preciso reducir la ansiedad propia de una operación quirúrgica de estas características, dar seguridad a la paciente, minimizar los efectos de la agresión quirúrgica -sobre todo control del dolor- y aminorar los efectos secundarios de la anestesia (somnolencia, náuseas y vómitos).

RETO SOCIAL

La cirugía se enfrenta en la actualidad a un nuevo reto social: proporcionar una asistencia de calidad a un coste razonable. Actualmente ya se realiza en muchos centros cirugía de mama sin ingreso, pero el objetivo del Servet es ofrecer este tratamiento completo dada la posibilidad de aplicar la radioterapia intraoperatoria de mama, según ha manifestado la jefe de sección de Oncología Radioterápica del área genital y mama, Reyes Ibáñez.

Este tipo de radioterapia se puede administrar en el propio quirófano, siguiendo unas indicaciones muy concretas del tipo o tamaño del tumor. La aplicación intraoperatoria evita que la mujer tenga que volver posteriormente a radioterapia para someterse a sesiones del acelerador (alrededor de 20 por mujer).

La cirugía sin ingreso presenta otras muchas ventajas para las propias pacientes como mayor satisfacción de la paciente, una nueva relación médico-paciente basada en autonomía de la mujer, y una disminución del impacto psicológico de la enfermedad en la usuaria.

La cirugía sin ingreso requiere la participación de la paciente y un cambio en su actitud frente a la enfermedad, con el objeto de incrementar su participación en la toma de decisiones. La mujer adquiere la sensación de control sobre su enfermedad, ha comentado el Ejecutivo autonómico.

 

http://www.20minutos.es/noticia/

La Fundación Le Cadó y el Hospital Provincial de Castellón firman un convenio para la investigación del cáncer de mama

La Fundación Le Cadó y el Hospital Provincial de Castellón firman convenio marco y un primer convenio de colaboración para investigar el cáncer de mama en Castellón.

Esta mañana, la presidenta de la fundación Le Cadó contra el cáncer de mama, Elvira Monferrer, ha firmado el primer convenio de colaboración específico con la fundación del Hospital Provincial de Castellón. El encargado de firmar el convenio por parte de la fundación del hospital ha sido el presidente de la diputación de Castellón, Javier Moliner Gargallo, en calidad de presidente de la fundación del Hospital Provincial de Castellón.

Se trata de un convenio en que la fundación Le Cadó se compromete a cofinanciar un nuevo estudio de investigación contra el cáncer de mama. El estudio se ha presentado bajo la denominación de: “DESCIFRANDO EL GENOMA DEL CÁNCER DE MAMA HEREDITARIO” y que tiene como objetivo, el estudio de prevalencia y características clínico-patológicas de genes de alta y moderada penetrancia en familias de alto riesgo para cáncer de mama con BRCA no informativos. Un estudio que se realizará bajo la dirección de la doctora María Fonfría Esparcia y el doctor Eduardo Martínez de Dueños, ambos oncólogos del Hospital Provincial de Castellón.

La primera donación que realizará la fundación Le Cadó a este nuevo estudio será de 2.500 euros, los fondos recaudados en la segunda edición de la “Cursa de la Dona” en Burriana y que formará parte del total de la cantidad, a la cual se ha comprometido a aportar la fundación Le Cadó, en favor de la investigación contra el cáncer de mama en Castellón.

El estudio, dirigido por los doctores Eduardo Martínez de Dueñas y María Fonfría, especialistas en oncología médica del Hospital Provincial, en colaboración con el servicio de biología molecular del Hospital Universitario y Politécnico de La Fe, se iniciará la próxima semana con la participación de 100 pacientes valoradas en las cinco unidades de consejo genético de la Comunidad Valenciana.

Los investigadores van a analizar a las familias que presentan riesgo de desarrollar cáncer hereditario de mama y ovario, sin ser portadoras de mutación en los genes BRCA1 y/o BRCA2. Estos dos genes representan alrededor de un 25 por ciento del cáncer de mama hereditario, por lo que se pretende identificar nuevos genes de alto riesgo que predispongan a desarrollar un cáncer de mama y ovario hereditario.

Se ha seleccionado un total de 11 nuevos genes a estudiar entre las familias que entrarán a formar parte de la investigación. Son genes con un riesgo bien establecido a padecer un cáncer hereditario, por este motivo se denominan de alto riesgo puesto que predisponen al paciente a un riesgo de cáncer hereditario cuatro veces superior a la población general y se caracterizan por una alta penetrancia, es decir, por la aparición de la enfermedad en edades más tempranas y la asociación con otros tumores.

La doctora Ana Bouché, directora de la fundación, ha señalado que “es muy importante ahondar en el conocimiento de estos nuevos 11 genes seleccionados, ya que su mutación puede explicar un porcentaje significativo de los casos de cáncer de mama y ovario hereditarios”

Cáncer de mama hereditario

El cáncer de mama es el más frecuente y una de las causas principales de mortalidad femenina. A nivel mundial se diagnostican cada año 1,67 millones de casos nuevos. En España la cifra es de 25.215 nuevos casos de cáncer de mama al año, siendo la primera causa de mortalidad por cáncer en mujeres, concretamente representa el 15 por ciento de los fallecimientos por cáncer.

En la Comunidad Valenciana constituye la segunda causa de muerte y representa, junto con las enfermedades cardiovasculares, uno de los principales problemas de salud.

Se estima que un 10 por ciento de estos casos de cáncer de mama son debidos a causas genéticas, pero sólo un 25 por ciento se puede identificar por una mutación de los genes BRCA1 y/o BRCA2.

Martes 20 de junio de 2017

El embarazo tras superar un cáncer de mama no aumenta el riesgo de recaída del tumor

Un estudio retrospectivo llevado a cabo por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y presentado en el marco de su Reunión Anual 2017 que se está celebrando en Chicago (EE.UU.) ha descartado que las mujeres que se quedan embarazadas tras superar un cáncer de mama tengan más riesgo de sufrir una recaída o de fallecer, tampoco en tumores con receptores de estrógenos positivos.

Como explica Erica L. Mayer, directora de la investigación, «estos datos dan tranquilidad a las supervivientes de un cáncer de mama que tienen un bebé tras ser diagnosticadas del tumor».

Sin mayor riesgo de recaída

El cáncer de mama es el tumor más común en mujeres en edad fértil, y el retraso de la maternidad hace que haya más riesgo de sufrir la enfermedad. No obstante, aunque la mitad de las mujeres jóvenes a las que diagnostican un tumor de este tipo dicen querer tener hijos, menos del 10% se quedan embarazadas tras el tratamiento. De hecho, de todas las supervivientes de cáncer, aquellas que han superado un tumor de la mama son las que tienen menos probabilidades de tener un bebé después del diagnóstico. Esto se debe a la creencia errónea tanto entre los médicos como en las pacientes de que el embarazo podía aumentar la posibilidad de recurrencia de la enfermedad, en especial en las afectadas por receptores de estrógenos positivos (ER-positivo), ante el temor de que los niveles hormonales durante el embarazo pudieran activar el crecimiento de células tumorales que hubieran permanecido ocultas en el organismo tras el tratamiento.

Asimismo, otra preocupación con respecto al embarazo en estas mujeres era la necesidad de interrumpir la terapia hormonal tras la cirugía antes de intentar lograr un embarazo, ya que se recomienda recibirla durante entre 5 y 10 años.

Por ello, este trabajo se basó en una revisión de los datos de 1.207 pacientes diagnosticadas con cáncer de mama no metastásico antes de 2008, todas ellas menores de 50 años. La mayoría (57%) tenían cáncer ER-positivo y más del 40% tenían factores pronósticos deficientes, como un tamaño tumoral grande y una diseminación del cáncer hacia los ganglios linfáticos axilares.

Del total de pacientes, 333 se quedaron embarazadas, y su situación fue comparada con la de 999 pacientes con cáncer de características similares, pero no embarazadas.

El tiempo medio desde el diagnóstico hasta la concepción fue de 2,4 años, aunque las mujeres con cáncer de mama ER-positivo solían tardar algo más en conseguirlo. De hecho, el 23% de las pacientes con este subtipo logró el embarazo al menos 5 años tras el diagnóstico, en comparación con el 7% de pacientes con tumores ER-negativos.

¿Embarazo protector?

Tras un seguimiento medio de aproximadamente 10 años desde el diagnóstico del tumor, no hubo diferencias en la supervivencia libre de progresión entre las mujeres que se quedaron embarazadas y las que no lo hicieron, independientemente de los receptores de estrógenos.

Los análisis secundarios mostraron que no había diferencia en la supervivencia libre de enfermedad en comparación con las mujeres que no se quedaron embarazadas, independientemente de si el embarazo llegó a término o se produjo un aborto espontáneo o de si habían amamantado a sus hijos.

Entre las supervivientes de un cáncer ER-positivo tampoco hubo diferencias en la supervivencia global entre las que se quedaron embarazadas y las que no lo hicieron. Por su parte, las que presentaban un subtipo ER-negativo y se quedaron embarazadas tuvieron una probabilidad un 42% menor de fallecer que aquellas que no estaban embarazadas.

Como explica Matteo Lambertini, co-autor de la investigación, «es posible que el embarazo pueda ser un factor protector para las pacientes con cáncer de mama ER-negativo, a través de mecanismos del sistema inmune o mecanismos hormonales, pero necesitamos más estudios al respecto».

Además, y aunque los datos sobre la lactancia materna fueron muy limitados –solo 25 mujeres informaron de haber amamantado a su recién nacido–, los resultados sugieren que la lactancia materna es factible, incluso después de la cirugía de mama.

 

http://www.abc.es/salud/enfermedades/

El Reina Sofía usa los primeros equipos de radioterapia intraoperatoria en pacientes con cáncer de mama

Andalucía ha puesto en funcionamiento el primer equipo procedente de la donación de la Fundación Amancio Ortega, por un importe de 40 millones de euros. Se trata del equipo de radioterapia intraoperatoria, primero de estas características en el sistema sanitario público andaluz y que el Hospital Reina Sofía de Córdoba ha usado por primera vez el pasado viernes para aplicarlo en dos pacientes con cáncer de mama.

Junto a esta tecnología, se irán incorporando al sistema sanitario público andaluz de manera progresiva, hasta 2020, un total de 25 aceleradores lineales y 2 TAC, así como las redes y sistemas de planificación necesarios para el buen funcionamiento de esta tecnología. Se trata de una colaboración sin precedentes en Europa, que colocará a Andalucía a la cabeza de la innovación en el tratamiento oncológico con radioterapia y que permite ampliar la capacidad terapéutica de la sanidad pública andaluza de cara al futuro y ante el crecimiento progresivo de la incidencia y la prevalencia del cáncer.

El equipo de radioterapia intraoperatoria permitirá, en aquellos pacientes en los que sea posible clínicamente, realizar el tratamiento radioterápico durante la intervención quirúrgica, reduciendo o eliminando tratamientos posteriores.

Según ha destacado la directora de la Unidad de Gestión Clínica de Oncología Radioterápica, Amalia Palacios, “se trata de un gran avance para el paciente, ya que pasamos de una situación previa en la que la persona era intervenida quirúrgicamente y luego recibía entre 15 y 25 sesiones de radioterapia, y ahora, todo esto se evita y se concentra en un mismo acto”.

ENTRE 80 y 100 PACIENTES AL AÑO 

Las estimaciones que han realizado los oncólogos del Hospital Reina Sofía son que entre 80 y 100 mujeres al año podrán beneficiarse de las ventajas que aporta la realización del tratamiento radioterápico durante la intervención quirúrgica.

Inicialmente, las pacientes que se beneficiarán de este equipo deben cumplir determinados criterios, como son: pacientes sin afectación ganglionar, con bajo riesgo de recaída local, bajo riesgo de diseminación a distancia, sin indicación de quimioterapia y con una edad igual o mayor a 50 años.

Progresivamente, se irán ampliando los perfiles de pacientes y tumores para los que esté indicado, ya que el equipo presenta una gran variedad de aplicaciones. Así, se espera que, en un año aproximadamente, este equipo pueda ser utilizado con pacientes oncológicos de colon y recto y, posteriormente, en tumores cerebrales.

EQUIPO MULTIDISCIPLINAR DE PROFESIONALES

El equipo que ha participado en las dos primeras intervenciones realizadas con radioterapia intraoperatoria en el Hospital Reina Sofía ha estado integrado por profesionales de diferentes disciplinas, como son Cirugía, Oncología Radioterápica, Radiofísica y Protección Radiológica, Anestesia, Enfermería y Auxiliares de Enfermería, liderados por el cirujano Guillermo Bascuñana.

También han estado presentes en el quirófano una oncóloga radioterápica del Hospital Negrín de Las Palmas, radiofísicos, técnicos de la empresa suministradora del equipo y especialistas alemanes que durante toda esta semana han formado a una docena de profesionales del Hospital Reina Sofía en el uso de este equipamiento.

Además de la formación, durante toda la semana se ha realizado un proceso de información dirigido a una treintena de profesionales sanitarios de todas las categorías, implicados más indirectamente en el uso o manejo del equipo y espacios.

Para la instalación del equipo ha sido necesaria una adaptación del espacio quirúrgico, a fin de cumplir todos los requisitos establecidos en materia de seguridad. Asimismo, previo a todo este proceso, desde la Unidad de Protección Radiológica del Hospital Reina Sofía, se ha tramitado la autorización del espacio y el equipamiento con el Consejo de Seguridad Nuclear.

EL PROCEDIMIENTO

La intervención consiste en la extracción del tumor, biopsia selectiva del ganglio centinela (para el estadiaje de la axila) y la radiación de la cavidad en la que se encontraba. Una vez que el tumor es extirpado se envía a los servicios de Radiología y Anatomía Patológica para que los profesionales puedan realizar un estudio preliminar de la masa tumoral.

Mientras, se instalan unas mamparas blindadas y se procede a la radiación de la zona en la que se ubicaba el tumor, permitiendo realizar en un mismo acto la intervención quirúrgica y la radioterapia.

Andalucía registra 32.000 nuevos casos al año de cáncer. En las últimas tres décadas, la incidencia de cáncer ha aumentado considerablemente (1,6% en hombres y 2,3% en mujeres, cada año) debido al envejecimiento de la población y al cambio hacia estilos de vida menos saludables, pero también se ha reducido la mortalidad gracias a la detección precoz y el avance de los tratamientos.

En cuanto a asistencias, los hospitales públicos andaluces han registrado en 2016 un total de 476.994 consultas de oncología médica y radioterápica. En el mismo periodo, se han administrado 181.575 sesiones de quimioterapia y se han realizado 255.856 sesiones de radioterapia, habiéndose registrado 22.216 sesiones de quimioterapia y 33.626 de radioterapia en el hospital cordobés.

La evidencia científica ha demostrado que al menos un 40% de todos los pacientes curados de cáncer han recibido radioterapia como parte de su tratamiento curativo y en el 16% de los casos la curación se debe exclusivamente a la radioterapia. En total, 6 de cada 10 pacientes diagnosticados de cáncer obtendrán un beneficio probado gracias al tratamiento con radiaciones en sus distintas modalidades. De los más de 32.000 casos nuevos de cáncer que se diagnostican al año en la comunidad autónoma andaluza, alrededor del 60% son candidatos a recibir radioterapia, por lo que ésta llega a beneficiar a más de 19.000 pacientes cada año.

 

http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/

 

 

La obesidad y la menopausia modifican el perfil epigenómico del cáncer de mama

Un estudio del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III, ha demostrado que la obesidad y la menopausia modifican el perfil epigenómico del cáncer de mama, estableciendo distintos tipos de tumores dependiendo de la adiposidad y el estado menopáusico.

Además, ha permitido identificar también marcas epigenéticas como posibles biomarcadores de diagnóstico y dianas terapéuticas que permitan la aplicación de una terapia personalizada del cáncer asociado a la obesidad. En el trabajo han participado investigadores del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) y el Instituto de Investigación de Bellvitge (Barcelona).

Teniendo en cuenta que el exceso de peso es un factor clave de riesgo de cáncer de mama especialmente en mujeres postmenopáusicas y de que, a pesar de las evidencias epidemiológicas, los mecanismos moleculares no se conocen, se planteó la hipótesis de si este efecto de la obesidad “podría estar mediada por mecanismos epigenéticos”, según Ana Belén Crujeiras, investigadora que ha liderado este trabajo.

“La regulación epigenética es el principal mecanismo por el cual el ambiente puede modificar la expresión génica, el interruptor que va a “encender” o “apagar” los genes, un mecanismo crucial en la carcinogénesis”, explica la investigadora del Ciberobn, ya que determinados niveles de metilación del ADN se han asociado con un incremento en el riesgo, pobre pronóstico y una disminución en la supervivencia de cáncer.

Y la obesidad podría contribuir al desarrollo de cáncer de mama favoreciendo cambios epigenéticos que inducen mayor susceptibilidad a padecer la enfermedad, de ahí que las marcas epigenéticas asociadas a este fenómeno pueden representar dianas terapéuticas para la prevención y el tratamiento personalizado de las enfermedades asociadas a la obesidad como el cáncer de mama.

En el estudio se incluyeron un primer grupo de 64 mujeres con cáncer de mama (25 normopeso y 39 obesas). Los resultados fueron a continuación validados en un grupo independiente de 81 mujeres con cáncer de mama y 18 mujeres libres de tumor mamario.

Las pacientes fueron clasificadas teniendo en cuenta su índice de masa corporal y su estado menopáusico en dos grupos: grupo de alto riesgo formado por las pacientes obesas postmenopáusicas y normopeso premenopáusicas y el grupo de bajo riesgo formado por las pacientes obesas premenopáusicas y normopeso postmenopáusicas.

Los niveles de metilación del genoma se compararon entre ambos grupos. En este análisis se identificaron 1.287 posiciones en el genoma (sitios CpG) que presentaban una metilación diferente entre ambos grupos con mayor nivel de metilación en el grupo de alto riesgo. Entre los genes asociados con estas posiciones diferencialmente metiladas, se identificaron 14 genes que podrían ser una posible firma epigenética del cáncer de mama asociado a la obesidad y el estado menopáusico, siendo el gen ZNF577 el más relevante.

 

http://www.gacetamedica.com/especializada/

«Sin un pecho, ¿qué sujetador puedo usar?»

«¿Qué ropa o qué desodorante puedo usar tras haber sido operada de un cáncer de mama?», «¿qué debo o no debo comer?», «¿qué sujetador puedo usar?» o «¿cuándo y qué tipo de deporte puedo practicar después de una ‘quimio’?». Estas y otras muchísimas preguntas suelen acechar a los enfermos de cáncer una vez se encuentran en casa. Lejos del hospital, «cuando se sienten un poco solos ante el abismo del cáncer no saben a quién recurrir y más del 70% echa mano de internet, donde no siempre los datos a los que acceden son los correctos». Lo asegura la enfermera de Oncología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) Carolina Samalea Molina, que este miércoles, junto a un grupo de compañeros del servicio, presentó la web oncodudas.es, una página elaborada por personal de enfermería y dirigida a pacientes con cáncer.

«En nuestra práctica diaria nos hemos dado cuenta de lo importante que es la comunicación con nuestros pacientes y hemos decidido crear un proyecto interactivo que pueda servir de ayuda a todos aquellos que necesiten información sobre el cáncer. Queremos que ‘oncodudas’ sea una herramienta útil, con una terminología clara y concisa. Le invitamos a ponerse en contacto con nosotros siempre que le surja alguna duda. En ocasiones los conocimientos sobre oncología se centran en la quimioterapia, por eso hemos decidido ampliar la información para servir de ayuda a nuestros pacientes». Así arranca ‘oncodudas’, una web que pretende ser una herramienta útil para enfermos y también para sus familiares.

La idea, cuenta Carolina Samalea, surgió durante una charla de café, en un descanso de trabajo, donde se dieron cuenta de que el día a día no les dejaba tiempo suficiente para poder conversar con los enfermos sobre sus preocupaciones y temores. ‘Oncodudas’ pretende explicar no solo qué es el cáncer y cuáles son los tratamientos y cuidados necesarios para cada uno de los procesos, que son muchos y diversos, sino que incluye aspectos relacionados cuestiones estéticas. Desde el uso de prótesis mamarias hasta reconstrucciones de pezones mediante técnicas de tatuajes o el uso de sujetadores para mujeres que se hayan tenido que someter a una mastectomía (extirpar uno o los dos pechos).

Más de 31.000 visitas

Pero no es lo único. «Los sanitarios nos hemos dado cuenta de que los pacientes también demandan conocer otro tipo de terapias, llamémoslas complementarias, como la musicoterapia, reiki, mindfulness, aromaterapia, etcétera». De hecho, la de las terapias alternativas es el apartado más consultado desde que la web comenzó a funcionar, hace dos semanas, tiempo en el que ha recibido más de 31.000 visitas.

‘Oncodudas’ no solo es un portal al que se puede entrar y consultar, sino también contactar y preguntar. «Queremos que haya un ‘feedback’ con los usuarios y que sea una herramienta dinámica y con posibilidad de mejora continua», indicó Samalea. «Tenemos que estar donde está la gente y la gente ahora mismo está en internet y en redes sociales».

 

http://www.elcomercio.es/asturias/