El cáncer de mama en un melón

¿Avanza rápido la investigación en cáncer de mama? Es una de las preguntas más recurrentes y, quizás, difícil de responder. Seguramente, más del 50% de la población piensa que sí, o quieren pensar que sí. Pero como todo en la vida es relativo.

El cáncer de mama se conoce desde hace siglos y existen evidencias de momias de Perú y Egipto que padecieron esta enfermedad. Sin embargo, el cáncer no era causa de muerte, debido a que la población en aquella época no era longeva, y la mayoría de muertes se debían principalmente a infecciones.

Fue Hipócrates (461-371 a.C.) el primero que describió el cáncer de mama, y lo atribuyó a un desequilibrio de los 4 “humores” que conformaban el cuerpo humano y que, según su teoría, regulaban el estado de salud de las personas.

El exceso de “bilis negra” era el causante del cáncer de mama, y su tratamiento básicamente consistía en el uso de plantas medicinales. Su hipótesis se mantuvo durante varios siglos y fue ratificada por Galeno (130-210 d.C.), sin que posteriormente se produjeran avances significativos durante más de mil años, concretamente hasta la época del Renacimiento.

Fue la revolución de la medicina, adquiriendo un enfoque científico, lo que modificó los conocimientos y las teorías sobre el cáncer de mama hacía un punto de vista anatómico. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, la cirugía pasó a ser el tratamiento habitual, utilizándose las denominadas mastectomías y desarrollándose herramientas para realizarlas de la forma más rápida y contundente posible, como guillotinas especializadas.

En el siglo XIX se comenzaron a usar diferentes compuestos como el arsénico, hierro o incluso el Agua de Vichy para el tratamiento, pero se tuvo que esperar hasta finales de este siglo para que algunas medidas antisépticas y analgésicas fueran incorporadas en las cirugías para el cáncer de mama, desarrollándose la mastectomía radical a finales de este siglo y perfeccionándola durante todo el siglo XX.

Además, la incorporación del microscopio y la posibilidad de diferenciar las células sanas de las tumorales permitió un diagnóstico más fiable, que salvó a muchas mujeres de una mutilación debido a un diagnóstico equivocado.

A mediados del siglo XX se incorpora la tecnología al cáncer de mama mediante el uso de los primeros tratamientos de radioterapia, y solo desde hace 50 años se realizan los primeros estudios con diferentes quimioterapias, teniendo un éxito robusto en el descenso de la mortalidad por esta enfermedad, que hasta entonces pocos tratamientos habían tenido.

Mamografía preventiva.
Mamografía preventiva.

Y llegamos al siglo XXI, quizás unos años antes, donde la Biología molecular realiza unos avances impresionantes, siempre ligados al avance de la tecnología. En este momento es cuando abrimos el melón y empezamos a entender que el cáncer de mama no es solo una enfermedad, sino que existen subtipos, y que, gracias al descubrimiento de marcadores que los diferencian entre sí y los distinguen de las células sanas (biomarcadores), podemos diseñar fármacos dirigidos hacia cada uno de ellos. En la actualidad, podemos diferenciar tres grandes subtipos de cáncer de mama mediante el uso de biomarcadores:

  1. Receptores de estrógenos y/o progesterona positivos (HR+). Es el más habitual en mujeres, siendo aproximadamente un 65% de todos los tumores de mama. Se caracteriza por tener altos niveles de los receptores celulares que recogen las señales de estas hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) que circulan por el cuerpo. Estos receptores actúan básicamente como un receptor de radio, recibiendo un mensaje químico y mandando señales a la célula para crecer y proliferar de una forma no controlada, generando así el tumor. Investigar y descubrir la función y el mecanismo mediante el que actúan los estrógenos y sus receptores, ha permitido que podamos desarrollar estrategias para evitar que los receptores estén “sobreestimulados” y dejen de emitir la información de proliferar continuamente. Fármacos como el tamoxifeno o inhibidores de la enzima aromatasa, entre otros, han tenido resultados muy positivos para ese gran porcentaje de mujeres con este subtipo de cáncer.
  2. Receptores de HER positivos (HER2+). Siendo un 15% del total de tumores, son más agresivos y con mayor capacidad de metástasis (la diseminación del cáncer del sitio donde se formó a otra parte del cuerpo). Este subtipo está mediado por receptores que se encuentran en la superficie externa de las células, la conocida como membrana plasmática. Como si se tratara de una antena parabólica estos receptores reciben las señales de unas moléculas llamadas “factores de crecimiento epidérmicos” que circulan por el cuerpo. La amplificación de este receptor, es decir, el tener un exceso de él, manda información a la célula de manera continua para que esta prolifere y crezca descontroladamente. De igual forma, el conocimiento del mecanismo de este receptor nos ha llevado a uno de los grandes hitos de la investigación contra el cáncer, que fue el desarrollo de un fármaco (TrastuzumabTM) que bloquea este receptor y evita que mande esa información que conlleva al crecimiento tumoral. Además, se han desarrollado múltiples fármacos, con diferentes estrategias de bloqueo a varios niveles, que permiten que la combinación entre diferentes tratamientos sea aún más eficaz para reducir la mortalidad de las mujeres con este subtipo de cáncer de mama.
  3. Triple Negativo (TN). En este subtipo, que supone cerca de un 20% de los tumores de mama, no existen los marcadores comentados anteriormente. Por lo tanto, las pacientes no obtienen beneficios significativos con el uso de los fármacos anteriormente citados. Los avances en genómica y secuenciación nos están permitiendo conocer que este subtipo de cáncer de mama contiene, a su vez, múltiples subtipos, y en estos últimos años estamos viendo que podemos diseñar estrategias frente a ellos. Es de destacar el descubrimiento de que un porcentaje de estos tumores triple negativo se caracterizan por la ausencia de una proteína llamada BRCA1, que se dedica a reparar el ADN del daño que se produce de forma natural en las células, por lo que se podrían considerar las proteínas obreras de las células. Cuando no existe BRCA1 que repare adecuadamente esas lesiones en el ADN celular, se producen más mutaciones y las probabilidades de desarrollar un cáncer de mama (y/o de ovario) es mayor. La investigación ha permitido desarrollar estrategias dirigidas hacia la ausencia de BRCA1 en el tumor, y mediante el bloqueo de otra proteína obrera denominada PARP, conseguimos tratar satisfactoriamente el tumor generado por las células sin BRCA1 sin perjudicar a las células sanas.

LA INVESTIGACIÓN EN CÁNCER DE MAMA AVANZA A PASOS AGIGANTADOS, AL IGUAL QUE LA TECNOLOGÍA A NUESTRO ALREDEDOR

La investigación en los últimos 70 años ha permitido aumentar la esperanza de vida de las mujeres en un porcentaje bastante esperanzador, y es solo en los últimos 30 años cuando los esfuerzos se han enfocado en buscar señales o marcadores de las células del tumor que permitan desarrollar fármacos dirigidos a cada subtipo de cáncer de mama, evitando tratamientos innecesarios.

El avance de los tratamientos en cáncer de mama, así como en otras enfermedades, está supeditado al avance de la Biología Molecular y la Genética. Quizás ahora la pregunta inicial esté más contextualizada y la respuesta es que la investigación en cáncer de mama avanza a pasos agigantados, al igual que la tecnología a nuestro alrededor. Debemos aprovechar esta circunstancia para que la ciencia aporte estrategias impensables hace 100 años y para que, al menos el cáncer de mama, no sea una de las causas de mortalidad en las mujeres.

https://www.diariodesevilla.es/sociedad/cancer-mama-avances_0_1375362598.html

Crean un nuevo ‘chip’ de carbono que puede detectar el cáncer con antelación

La detección temprana de tumores, la evolución de un cáncer y cómo está funcionamiento su tratamiento son algunas de las ventajas que pueden ofrecer un nuevo ‘chip’ capaz de capturar células tumorales circulantes (CTC). Han sido los investigadores del Instituto Politécnico de Worcester (Estados Unidos) los responsables del desarrollo de este ‘chip’ a base de nanotubos de carbono que permite identificar fácilmente e incluso cultivar las células capturadas.

Este ‘chip’ tiene varias ventajas respecto los dispositivos que se utilizan actualmente para este tipo de análisis. Según señalan los investigadores, citados por Europa Press, no posee la incapacidad de atrapar CTC de todos los tamaños y tipos, o de capturar grupos de CTCs junto con células individuales; la dificultad de recuperar las células capturadas de los dispositivos para análisis de laboratorio; y los altos costes de fabricación.

Múltiples ventajas

La pieza central del dispositivo es una capa de nanotubos de carbono que recubre el fondo de un pequeño pozo formado en una oblea de silicio/vidrio. Su diseño aprovecha la tendencia natural de los CTC a adherirse.

“Para viajar a un lugar distante del cuerpo y comenzar un nuevo tumor, los CTC necesitan la capacidad de adherirse en un entorno que no es propicio para la adherencia. En investigaciones anteriores, hemos demostrado que se adhieren preferentemente a los nanotubos de carbono, pero que los glóbulos blancos no lo hacen, en general”, indican los científicos.

Ya se ha probado en pacientes humanos con una efectividad muy elevada

Respecto a los glóbulos rojos, los investigadores detectaron que tendían a asentarse en el fondo del chip, por lo que podrían impedir que los CTC se adhieran a los nanotubos. Así, se procedió a lisar o romper los glóbulos rojos antes de añadir una muestra de sangre al chip. Descubrieron que el proceso de alisado no tiene ningún efecto sobre los CTC.

Las pruebas del ‘chip’ usando sangre con un número conocido de células cancerosas demostraron que tiene una alta sensibilidad, con entre el 89 y el 100 por ciento de efectividad. También se realizaron pruebas con muestras de sangre de pacientes reales con cáncer de mama y se obtuvo una sensibilidad del 100 por ciento para la detección de células tumorales.

Además, este nuevo dispositivo ofrece una ventaja extra: es capaz de capturar CTC individuales que mostraban múltiples fenotipos de pacientes con cáncer en etapa temprana y tardía.

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2019-08-05/chip-celulas-tumorales-circulantes-cancer_2163619/

Desarrollan una prueba que podría diagnosticar si un tumor de mama es maligno o benigno en horas

Un equipo dirigido por investigadores del Centro de Cáncer Kimmel de Johns Hopkins (Estados Unidos) han desarrollado una prueba que en sólo cinco horas permite distinguir con claridad tumores malignos y benignos de mama.

Aunque los hallazgos son preliminares y necesitan una validación adicional en grupos más grandes de pacientes, los expertos dicen que la prueba tiene el potencial de reducir drásticamente el tiempo (para realizar un diagnóstico definitivo de cáncer de mama en pacientes.

Ya se ha demostrado que un diagnóstico rápido aumenta la supervivencia de todos los cánceres al reducir los tiempos de espera a los tratamientos quirúrgicos y de otro tipo. “El diagnóstico es un gran cuello de botella para comenzar el tratamiento, especialmente en los países en desarrollo que tienen una pequeña cantidad de patólogos disponibles para revisar las biopsias de cáncer de mama que atienden a una gran población. Eso significa que una prueba como la nuestra podría ser especialmente útil en lugares con menos recursos y donde las tasas de mortalidad por cáncer de mama son mucho más altas en comparación con el mundo desarrollado”, han dicho los expertos.

Algunos países solo tienen un patólogo por cada millón de habitantes

En los países en desarrollo, las mujeres presentan lesiones mamarias en etapa tardía debido a la falta de programas de detección. Incluso después de la biopsia de bultos palpables, el diagnóstico se retrasa ya que la mayoría de los países en el África subsahariana tienen un promedio de menos de un patólogo por millón de habitantes. Los servicios de patología y tratamiento están disponibles solo en los hospitales regionales.

Esto, combinado con el acceso limitado a tratamientos efectivos, conduce a altas tasas de letalidad. Para los pocos patólogos que trabajan con exceso de trabajo, una prueba precisa, rápida y eficiente de recursos para su uso en clínicas ayudaría mucho a priorizar a los pacientes que necesitan una evaluación clínica y patológica acelerada, mientras reduciría la carga de los sistemas de salud sobrecargados.

Tratando de reducir el tiempo desde la biopsia hasta el diagnóstico, los expertos han desarrollado esta prueba en la que la biopsia de un paciente se carga en cartuchos y se inserta en una máquina que prueba los niveles de metilación del gen, una adición química a los genes que produce cambios en la actividad del gen. Esta plataforma devuelve los resultados de los marcadores de metilación dentro de las cinco horas.

Para desarrollar la prueba, los investigadores recolectaron 226 muestras de tejido mamario, las cuales eran de mujeres de Estados Unidos, China y Sudáfrica. Sus edades oscilaron entre los 25 y los 85 años y representaron todos los subtipos de cáncer de mama: receptor de estrógeno positivo, HER2 positivo, cáncer de mama triple negativo, cáncer ductal y lobular y carcinoma ductal in situ (DCIS).

https://www.clm24.es/articulo/viral/desarrollan-prueba-podria-diagnosticar-tumor-mama-es-maligno-benigno-horas/20190727211333250912.html

Por qué muchas supervivientes de cáncer de mama han empezado a remar

Hay mucha vida después del cáncer de mama. Pero no siempre es una vida del todo plena como consecuencia de los efectos secundarios de la cirugía y los tratamientos. Uno de esos efectos secundarios se llama linfedema y se da con frecuencia en aquellas mujeres que han sido sometidas a un vaciado ganglionar en el brazo. La hinchazón y el dolor por la acumulación de líquido se produce por el mal funcionamiento del sistema linfático derivado de la extirpación de los ganglios. Pero no todo son malas noticias. Hay ejercicios que podrían mejorar de forma significativa esos efectos. Uno de ellos es la práctica del remo. En los últimos años, muchas mujeres que han superado un cáncer de mama o están en vías de hacerlo se han apuntado a una modalidad de remo en particular, originaria de China, que se realiza en unas embarcaciones conocidas como dragon boats, y que por el tipo de esfuerzo que requiere parece adecuada para ejercitar y reactivar la musculatura afectada por una mastectomía y un vaciado ganglionar de axila.

El Club Triana de Sevilla es uno de los últimos en haberse sumado a este movimiento con un equipo de dragon boat integrado por lo que internacionalmente se conoce como BCS (Breast Cancer Survivals), o sea, supervivientes del cáncer de mama. Apenas llevan unos meses entrenando (desde el pasado febrero) y ya se han animado a participar en el XVIII Campeonato Europeo de Dragon Boat que se celebró en la capital andaluza del 25 al 28 de julio. Esta misma semana han firmado un acuerdo de patrocinio con el Hospital Quirón Salud Sagrado Corazón de cara a la participación en la cita deportiva internacional pero con vocación de extender la colaboración más allá de este encuentro.

Ángeles del Valle es la timonel de las BCS del Club Triana y el alma de un grupo de mujeres (en estos momentos son 18) que han superado la fase intensiva del tratamiento de cáncer de mama y se reúne varias veces a la semana para entrenar en las aguas de la dársena del Guadalquivir. Su hermana conoció la existencia de los equipos de BCS durante su partipación en una competición de remo en China y la animó a formar uno similar en Sevilla, que está en marcha solo desde el mes de febrero.

“Hay otros deportes como la natación o la marcha nórdica que también están indicados para pacientes de cáncer de mama. Pero el dragon boat se practica con un movimiento intenso y repetitivo que ha demostrado ser muy eficaz para las dolencias que padecemos tras la operación. Además, el trabajo en equipo mejora no solo los aspectos físicos de la enfermedad sino también y muy especialmente las secuelas psicológicas“, explica Ángeles del Valle.

“Desde los primeros días notas que tienes más energía, que los dolores son más llevaderos y que duermes del tirón. Es un gusto volver a sentirse fuerte y ser capaz de hacer un deporte como éste”, explica Ángeles del Valle.

“Se produce una reactivación de la musculatura, pero también ayuda a reponer el calcio en los huesos y, como todo deporte, genera serotonina, tan necesaria para mantener alejada la depresión que muchas veces acompaña a quienes han pasado por la experiencia de un cáncer”, apunta Mercedes Pérez Pichardo, asesora médica del equipo, palista, e igualmente superviviente de la enfermedad.

Tradicionalmente los médicos habían desaconsejado a las mujeres radiadas en la mama o la axila la realización de ningún tipo de esfuerzo físico que implicara a las extremidades superiores o el tronco. Sin embargo, a partir de la experiencia Abreast in a boat realizada en Canadá en el año 2000, se han multiplicado los estudios que descartan riesgos derivados del ejercicio vigoroso y de resistencia y subrayan las ventajas para la calidad de vida de las mujeres que lo practican, pues aumentan su fuerza muscular y mejoran su bienestar general.

Descartado, por tanto, que el esfuerzo de repetición pudiera suponer un riesgo añadido y demostrados los beneficios psicológicos de trabajar en equipo con mujeres que han pasado por la misma experiencia vital, la práctica del dragon boat entre las supervivientes del cáncer de mama se ha extendido por todo el mundo, contando ya con unos 500 equipos y 11.000 palistas.

El equipo BCS Triana, que cuenta también con el asesoramiento médico de la oncóloga Ana Casas, ha sido uno de los últimos en incorporarse a este movimiento internacional que llegó a España en 2016, y que tiene ya clubes similares en Murcia, Santander, Almería, Cartagena, Alicante, Valencia, Granada o Málaga.

Las integrantes del equipo BCS del Club Triana en pleno entrenamiento. GOGO LOBATO (Fotos y vídeo)
El equipo de mujeres entrenan en el barco dragón, en la dársena del Guadalquivir. GOGO LOBATO

EL ENTRENAMIENTO

El barco dragón es una embarcación impulsada por 10 o 20 palistas (hay dos tamaños), a los que se suma un timonel en la popa y un tambor en la proa, que marca el ritmo de las palas.

El grupo BCS de Triana competirá en el Campeonato Europeo con 12 mujeres que entrenan tres veces a la semana durante hora y media en las aguas del Guadalquivir.

Sobre el pantalán situado bajo el Puente del Cachorro se cruzan durante toda la tarde los deportistas que entran y salen del agua: junto a las BCS hay también un grupo de mujeres que integran el equipo de las palistas mayores de 50 años y los remeros del paradragón, la modalidad para personas con discapacidad. Hay, por tanto, edades y condiciones físicas de todos los gustos y colores. Pero dentro del bote dejan de ser pacientes, supervivientes o simplemente cincuentones achacosos y se transforman en atletas. “No hace falta una preparación previa. Eso sí, una vez aquí, hay que darlo todo”, explican entre risas.

SUPERVIVIENTES

Ninguna etiqueta identifica con exactitud a un grupo de personas tan heterogéneo como las que forman las BCS del dragon boat. “Yo no me siento del todo cómoda cuando se habla de nosotras como supervivientes. A mí me ha curado la medicina, no mi lucha. Pero estoy aquí porque el remo me hace estar más fuerte y no quiero sentirme una enferma para toda la vida. Ésta es solo una fase más. A nosotras nos ha tocado el cáncer pero hay mucha gente que padece otras enfermedades. Se trata de encontrar algo que te sirva de apoyo”. La persona que habla sufrió de niña, con tan solo 11 años, la amputación de una pierna por un osteosarcoma. Ahora se repone de una doble mastectomía. “Cuando salí del hospital con 11 años y una pierna menos no había plataformas ni terapias ni nada que te ayudara a sobrellevarlo. Estabas tú sola en plena adolescencia. Esto es distinto. Yo ya hacía remo antes de la enfermedad y ahora estoy en el equipo del dragon boat”, cuenta.

A otra de las BCS le diagnosticaron un cáncer hormonodependiente -“el mismo que a Angelina Jolie”, explica- por lo que tuvieron que extirparle los ovarios y las mamas. En su caso, el linfedema ha aparecido en las piernas. “Mucha gente piensa que, una vez que sales de quirófano y terminas la fase de la quimio o la radio, la enfermedad ha desaparecido. Pero no es así. El cáncer sigue dejando rastro. Se habla muy poco, por ejemplo, de cómo afecta, que es mucho, a la vida sexual de las mujeres haber pasado por un cáncer, por los cambios estéticos o por la llegada, a edades muy tempranas, de la menopausia. No, el apoyo psicológico nunca sobra. Y poder hablar con mujeres que están pasando por lo mismo ayuda más que nada”. Dentro del barco, al ritmo del tambor, la mente está en otras cosas. “Dentro del barco ya no somos enfermas, somos deportistas”, añade.

En España se diagnostican unos 26.000 casos de cáncer de mama al año, lo que representa casi el 30% de todos los tumores entre mujeres, según la Asociación Española contra el Cáncer (Aecc). La supervivencia entre los pacientes de cáncer de mama ha mejorado en los últimos 20 años, situándose hoy en el 82,8%. España se encuentra entre los países con mejores indicadores a estos efectos.

Teresa López Pavón

Gogo Lobato (fotos y video)

https://www.elmundo.es/andalucia/2019/07/23/5d18ac9a21efa0c5078b45d4.html

La distorsión arquitectural, tercera lesión más frecuente asociada al cáncer de mama

La distorsión arquitectural es la tercera lesión más frecuente en mamografía asociada al cáncer de mama. Su diagnóstico resulta muy complejo y acostumbra a la combinación de mamografía, ecografía y biopsia. 

En este sentido, cerca de dos tercios de las cirugías que se practican para tratarla podrían ser innecesarias, según ha señalado Felipe Gómez Gómez-Acebo, jefe de sección de Radiología de Mama del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, quien ha añadido que ”es una lesión que a los radiólogos nos plantea múltiples dificultades en su manejo. Debemos saber cómo detectarla, cómo definirla, si son todas iguales, cómo hay que biopsiarla y, finalmente, si la cirugía es necesaria o no”.

Y es que, tras practicar cirugía, las distorsiones presentan algo menos de un tercio de resultados benignos, casi otro tercio de alto riesgo y más de un tercio son malignos, lo que ”quiere decir que algo menos de dos tercios podrían tener cirugía innecesaria, aunque lo difícil es distinguir cuáles serían”, ha comentado el doctor Felipe Gómez Gómez-Acebo, que ha llegado a esta conclusión junto a radiólogos del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, el Hospital Universitario Ramón y Cajal,el MD Anderson Cancer Center y la Fundación Tejerina, con los que ha desarrollado un estudio de casos que ha culminado con un acuerdo de colaboración en sus áreas de Patología Mamaria a través de una asociación científica para el manejo de la patología mamaria.

La distorsión arquitectural es la tercera lesión más frecuente en mamografía asociada al cáncer de mama

Así, la nueva asociación tiene como uno de sus primeros objetivos estudiar la relación entre las distorsiones arquitecturales y la cirugía. En concreto, es particularmente importante saber si son necesarias, o no, las cirugías posteriores a biopsias en las distorsiones. ”Hemos comprobado que quizá estamos haciendo más operaciones de las debidas y que podemos mejorar en el diagnóstico de las lesiones que hay que operar y las que no”, ha subrayado el doctor Gómez Gómez-Acebo.

”Para ello, primero de todo, hay que caracterizar bien la distorsión, dado que hay algunas características en imagen que nos pueden ayudar a definir lo que es sospechoso. Luego, debemos utilizar mejor los métodos de biopsia, con agujas de alto calibre, para intentar extirpar de manera percutánea la lesión. Cuanto más extirpemos de la lesión, más fiable será el diagnóstico. Por último, como las distorsiones son lesiones grandes, hay que tener en cuenta la resonancia magnética o técnicas de contraste para decidir sobre cuál sí y cuál no debe someterse a cirugía”, ha afirmado Felipe Gómez Gómez-Acebo. La misión de la nueva asociación es ampliar los estudios que ya han realizado para contar con mayor evidencia a la hora de elegir el abordaje en cada caso.

La Unidad de Patología Mamaria del Hospital La Moraleja es una de las más importantes de Madrid. De hecho, el doctor ha resaltado que ”somos hospital de referencia para toda la zona norte de la Comunidad y nos dedicamos a una doble actividad: un cribado dirigido, es decir, screening de mama, y estudios de biopsia, diagnósticos y manejo de pacientes. Además, nos beneficiamos de nuestra estructura como unidad integrada y multidisciplinar, que mantiene contacto permanente con todo tipo de especialistas del hospital, como ginecólogos, oncólogos y radioterapeutas con el objetivo de lograr un diagnóstico lo más individualizado posible”.

https://www.consalud.es/pacientes/distorsion-arquitectural-tercera-lesion-frecuente-asociada-cancer-mama_66499_102.html

La Paz trata el cáncer de mama con crioablación por primera vez en España

El Hospital La Paz aplica, por primera vez en España, la crioablación en el tratamiento del cáncer de mama, una técnica radiológica poco dolorosa que no requiere hospitalización y tiene una alta efectividad.

Se trata de un procedimiento de destrucción tumoral por congelación que hasta ahora no se había utilizado en los tumores mamarios, pero sí en otros tumores como los de hueso o partes blandas, indica la Consejería de Sanidad madrileña en un comunicado.

La crioablación se realiza con anestesia local y está específicamente indicada para mujeres de avanzada edad que presentan múltiples patologías y que no responden a la hormonoterapia.

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en todas las franjas de edad y en España se diagnostican cada año unos 32.000 nuevos casos, de los que cerca de 10.000 requieren la extirpación de la mama.

Una de cada ocho mujeres se enfrentará al cáncer de mama a lo largo de su vida, aunque el diagnóstico y tratamiento precoz conlleva la curación total en el 90 % de los casos.

Su incidencia aumenta con la edad, lo cual unido a la longevidad hace que exista una población cada vez más numerosa de mujeres mayores con cáncer de mama.

En ocasiones, los tratamientos convencionales, como la cirugía o la quimioterapia, son difíciles de aplicar cuando estas pacientes presentan múltiples patologías: problemas cardiacos, de coagulación, respiratorios, demencia, etc.

En estos casos, la hormonoterapia, un tratamiento médico poco agresivo que la paciente debe tomar de por vida, puede ser muy efectiva pero en ocasiones el cáncer no responde a este tratamiento.

En este escenario clínico de mujer de avanzada edad pluripatológica, no apta para cirugía, ni quimioterapia y que no responde a la hormonoterapia, en ocasiones se aplica el tratamiento radiológico percutáneo.

Dicho tratamiento puede hacerse mediante ablación por radiofrecuencia o microondas, y también por extirpación mediante biopsia asistida por vacío (BAV), todas ellas guiadas con ecografía.

Aunque la primera es muy efectiva en la destrucción tumoral, tiene el inconveniente de que requiere sedación, ya que es muy doloroso, mientras que la BAV no es tan efectiva como la radiofrecuencia.

Por su parte, la crioablación es una técnica de destrucción tumoral por congelación que reúne todas las ventajas de las anteriores: es tan efectivo destruyendo el tumor como la radiofrecuencia y puede hacerse con anestesia local al igual que la BAV y con agujas aún más finas, reduciendo la posibilidad de hematomas.

El servicio de Radiología del Hospital La Paz de Madrid comenzó en marzo a realizar esta técnica que muestra resultados “muy prometedores”.

La Unidad de Patología Mamaria de La Paz fue una de las primeras en crearse en España y ya tiene 45 años. En este tiempo, ha atendido más de 9.000 mujeres y cada año diagnostica 400 nuevos casos, de los cuales alrededor de un 40 % necesitan mastectomía o extirpación quirúrgica de toda la mama.

EFE

https://www.eldiario.es/sociedad/Paz-cancer-crioablacion-primera-Espana_0_920758160.html

La empresa que adapta mochilas para mujeres que han sufrido cáncer de mama

La batalla contra el cáncer de mama no acaba cuando se supera la enfermedad. Una vez operadas, muchas mujeres no pueden presionar la zona intervenida, lo que implica que tampoco pueden acarrear mochilas con peso.

Maria Prandi se negaba a renunciar a su pasión por el alpinismo, así que ideó un sistema que le permitía adaptar el asa de su mochila para poder llevarla sin poner en riesgo su salud. Para que otras mujeres en su misma situación se pudieran también beneficiar de la invención, la compartió con Esportiva Aksa, una empresa catalana distribuidora de material de montaña.

Hay ocho modelos de mochila de dos marcas distintas y todos tienen nombre de mujer

Los primeros prototipos fueron testeados con pacientes del hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, con la ayuda de la doctora Nadal. Una vez perfeccionado el sistema, se creó la empresa Woman’sBack, en agosto del 2018, para la comercialización de este. Los fundadores son Maria Prandi y Jordi Costa, propietario de Esportiva Aksa. Esta última proporciona las mochilas, y en su sede en Barcelona es donde tiene lugar la adaptación de las bolsas, que se realiza manualmente.

Las primeras mochilas fueron puestas a la venta a través de la página web de la compañía el 8 de marzo, coincidiendo con el día internacional de la Mujer. “Contamos con ocho modelos de dos marcas distintas, y todos ellos tienen nombre de mujer”, explica Eulàlia Costa, hija de Jordi Costa y una de las impulsoras de la iniciativa. Aunque acaban de empezar, ya planean hacer llegar su solución a todo el mundo en el medio plazo.

La empresa ha supuesto una inversión de 10.000 euros hasta la fecha y ha resultado ganadora en los premios Birchbox & Extraordinaria, convocados por este e-commerce de belleza.

LORENA FARRÀS

https://www.lavanguardia.com/economia/emprendedores/20190710/463397193509/womans-back-mochilas-cancer-mama-adaptadas.html