Historias Le Cadó: Javier Beneito

🌸¿Qué le ha aportado la Fundación Le Cadó a Javier Beneito a nivel personal?🌸

Otro protagonista que ha marcado en la Fundación Le Cadó es Javier Beneito, CEO de la empresa Euromoda de Bocairent. Sus exclusivos diseños llegaron a la Fundación para colaborar con una colección de sábanas personalizadas y destinar los beneficios a distintos proyectos de investigación contra el cáncer de mama.

Desde su empresa apuestan por la responsabilidad social y el valor humano por lo que siempre buscan asociaciones sin ánimo de lucro para colaborar y ofrecer su ayuda. Así fue como encontraron la Fundación Le Cadó, pues desde el primer momento que Javier Beneito conoció nuestra gran labor en la lucha contra el cáncer de mama lo tuvo claro. A esto se suma la calidad humana del proyecto y decidió que era necesario colaborar en esta causa para apoyar a todas aquellas buenas personas que sustentan la Fundación.

Gracias a ella reconoce que entendió todavía más la importancia de apoyar la lucha del cáncer de mama porque cada año miles de mujeres se ven afectadas. A su vez, agradece a Le Cadó el trabajo en investigación, pero especialmente el apoyo a todas las personas y familiares que luchan por la enfermedad.

Sigue los valores de la Fundación y defiende que en la vida tenemos que ayudarnos entre todos para alcanzar los objetivos. En el caso del cáncer de mama le hace muy feliz aportar un “pequeño” granito de arena y siguiendo el nombre Le Cadó afirma que es un regalo ayudar a un equipo tan implicado. Al final, estas acciones son las que marcan la diferencia, quedan en los recuerdos para siempre y hacen sentirse mejor con uno mismo. Esto es lo que Javier ha aprendido desde que descubrió a la Fundación Le Cadó y apela a la gente para que no lo piensen dos veces porque es una experiencia única.

¿Quieres aportar tu granito de arena? 👇
https://fundacioncancerdemama.org/es/

La Caixa Rural Burriana entrega un cheque a la Fundación Le Cadó por valor de 600€

Este viernes 14 de mayo del 2021, el presidente Eduardo Salas, la directora general Isabel Ferrer y el secretario de la Caixa Rural Burriana Juan Agustín Pérez, le hacen entrega de una donación por valor de 600€ a la vicepresidenta de la Fundación Le Cadó, Susana Pérez. La Fundación destinará este importe íntegramente a la financiación de proyectos de investigación contra el cáncer de mama.

Entre estos proyectos encontramos el estudio “Alteraciones específicas del cáncer de mama en mujeres jóvenes” realizado por el equipo investigador del instituto INCLIVA/Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico de Valencia; la 1ª fase del estudio “Descifrando el genoma del cáncer de mama hereditario” llevado a cabo por el Hospital provincial de Castellón; y el proyecto “Beneficios de la Actividad Física en el Cáncer” en colaboración con la Universidad Jaume I (UJI).

La Fundación Le Cadó es una fundación sin ánimo de lucro de ámbito nacional, cuyo objetivo único y exclusivo es la lucha contra el cáncer de mama, por lo que agradece cada aportación. Gracias a las entidades tanto públicas como privadas que colaboran con la Fundación, podemos llevar a cabo estas financiaciones. Además, se puede contribuir mediante donaciones, aportaciones puntuales o regulares, participando en las actividades que se realizan o haciéndose socio de la fundación.

Historias Le Cadó: Guillem Ríos

🌸 ¿Qué representa para Guillem Ríos la Fundación le Cadó? 🌸
Guillem Ríos es el directivo de Industrias Videca y colabora con la Fundación Le Cadó en la marcha que organizan en esta localidad.
Su historia con la Fundación nace por las personas que la llevan adelante, pues reconoce que tienen un gran corazón y esta es la mejor garantía para su buen funcionamiento. Además del importante valor humano, defiende que la lucha contra el cáncer de mama es una buena causa con la que colaborar. Los principios de la Fundación, la manera en la que cuidan a las personas y su forma de entender la lucha hace mucho más sencillo unirse a ellos. Para nuestro protagonista el cáncer de mama no es ajeno a nadie y revela: “Todos hemos tenido amigas o familiares que han padecido esta enfermedad, aunque unas con mejor suerte que otras”.
La satisfacción personal de colaborar y apoyar causas solidarias es gratificante, en especial con el cáncer de mama que afecta a una parte notable de la sociedad. Las personas que conforman la Fundación, su dedicación y lucha por el bien común hacen que todo sea más especial. Dado que Videca y la Fundación Le Cadó comparten su origen en Burriana, para Guillem es fundamental ese apoyo local y que mejor si es por una buena causa como el cáncer de mama. Es vital la colaboración para investigar y dar visibilidad al problema por lo que Guillem anima a unirse a la Fundación porque vale la pena y se reafirma en que hay buena gente.

Historias Le Cadó: María Griñó

🌸¿Qué llevó a María Griñó a la Fundación Le Cadó? 🌸
María Griñó es una artista dedicada a la pintura y colaboró con nuestra Fundación Le Cadó en el diseño de las camisetas para la Marxa de la Dona de la localidad de Burriana de 2019.
Aunque esto fue puntual, la artista guarda una larga relación con la Fundación con la que contribuye porque considera que cualquier esfuerzo destinado a combatir el cáncer de mama es necesario. A su vez, subraya el proyecto de la Fundación, su función social y todas las personas que la rodean como claves que instan a colaborar. Para María es vital apoyar la lucha contra el cáncer de mama porque necesita mucho soporte en investigación y divulgación. Igualmente, percibe esta lucha como una cadena y avala el papel de la Fundación Le Cadó, ya que al colaborar se difunde su trabajo para concienciar a más personas y estas se animen a colaborar.
El hecho de conocer a la Fundación fue un choque de realidad, le ayudó a tomar más conciencia y humanizar esta enfermedad. Esto le hizo darse cuenta que tanto a nivel personal como colectivo no somos conscientes de los verdaderos problemas que ciertas enfermedades conllevan hasta que no nos tocan de cerca. Respecto a este problema, explica que se sabe que la investigación es crucial para combatir al cáncer de mama, pero muchas personas deciden no colaborar porque ven al cáncer de mama de lejos. Así, recuerda que hoy pueden ser ellas las que no sufran esta enfermedad ni necesiten ayuda, pero mañana no se sabe a quién le puede tocar. Por ello, anima desde ya a ayudar y unirse a Fundación Le Cadó para colaborar en la medida de lo posible.

Historias Le Cadó: Lucía Belles

🌸 ¿Qué significa para Lucía Belles la Fundación Le Cadó? 🌸
Lucía Belles del taller de moda Gratia Plena colabora con la Fundación Le Cadó desde casi sus inicios con la entrega de los beneficios de sus bolsos.
Ella lo tiene claro y le llevó a colaborar el espíritu de sacrificio y gratitud de quienes forman la Fundación. Además, destaca la implicación de la Fundación en la investigación contra el cáncer de mama. Estos principios siguen su manera de entender la vida, pues reconoce: “La investigación permite conocer el porqué del cáncer de mama y es el principio de la lucha”.
Para ella es importante ayudar en esta causa porque considera que a nivel político y social es un tema olvidado. A su vez, apunta que el cáncer de mama afecta a todos y hay pocas herramientas para saber cómo reaccionar y enfrentarse a esta enfermedad. En su caso, la Fundación le ha hecho ver el problema desde dentro y la necesidad de colaborar. Igualmente, agradece a la Fundación: “Gracias a ella he entendido lo que les pasaba a las personas de mi entorno con cáncer de mama”.
Además del aprendizaje personal, Lucía insiste en que la investigación es fundamental para “frenar” el cáncer de mama. Para ello, se necesita colaboración por mínima que sea, con pequeñas cosas se pueden conseguir grandes resultados. Así, reconoce el papel de la Fundación Le Cadó porque más del 90% de lo recaudado se destina íntegramente a la financiación de proyectos de investigación. Por la transparencia del trabajo de la Fundación y su esencia humana Lucía anima a colaborar.

Historias Le Cadó: Kiko Latorre

🌸 ¡Conoce las historias detrás de la Fundación Le Cadó! 🌸
Kiko Latorre, CEO de Ascensión Latorre, colabora con la Fundación Le Cadó desde hace cuatro años y dona los beneficios obtenidos por su línea de bolsos.
Kiko Latorre reconoce que para su empresa y a nivel personal es un privilegio ayudar a la Fundación. Desde que conoció el proyecto, tomó conciencia del problema y tenía claro que debía colaborar. El director considera que desde la empresa participan dentro de sus posibilidades y llama a la acción para que cualquier empresa ayude y aporte un “granito” de arena. Así, Kiko Latorre explica: “Entiendo la lucha contra el cáncer de mama como una unión entre muchos para conseguir grandes resultados”.
Su forma de entender la vida es clave para colaborar con la Fundación, pues destaca que los problemas hay que afrontarlos y no dejarlos pasar. Latorre afirma que es satisfactorio ayudar en el cáncer de mama porque es un problema que atañe y puede sucederle a todo el mundo. Además, agradece a la Fundación el aprendizaje personal sobre la investigación del cáncer de mama y la humanización de la enfermedad. Kiko Latorre considera que el estudio es fundamental para abordar la lucha contra el cáncer de mama y la Fundación es una vía importante para hacerlo posible.
Cuando decide colaborar descubre el espíritu de la Fundación y a todas aquellas personas que destinan su trabajo, esfuerzo y dinero para avanzar en la investigación. Gracias a esto, apela a la empatía para unir fuerzas con un mismo objetivo, luchar contra el cáncer de mama. Por ello, anima a ayudar e insiste en que piensen qué pasaría si en algún momento le sucede a una persona allegada.

Hasta un 10% de los casos de cáncer de mama tienen una causa hereditaria identificable

Actualmente, se estima que entre un 5% y un 10% de las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama tienen una variante genética patogénica germinal, es decir, hereditaria, han recordado expertos reunidos en la VII edición de la Jornada en Cáncer de Mama Hereditario, organizada por SOLTI y el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, en colaboración con la Sección de Cáncer Familiar y Hereditario de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Tener una alteración genética no significa que la persona vaya a desarrollar el tumor, sino que esa persona tiene más probabilidades de desarrollarlo a lo largo de su vida. Las variantes genéticas patogénicas en BRCA1 y BRCA2 -que son los genes más frecuentemente asociados con cáncer de mama- se detectan en el 20% de las mujeres que cumplen los criterios de cáncer de mama hereditario aunque existen más genes implicados como, entre otros, PALB2, PTEN, CDH1, TP53,CHEK2 o ATM.

El cáncer de mama hereditario afecta habitualmente a mujeres jóvenes y se calcula que, aproximadamente, 1 de cada 400/500 personas es portadora de una variante patogénica en los genes BRCA1 o BRCA2.

Los objetivos de la Jornada han sido, por una parte, formar a todos los profesionales implicados en el diagnóstico, seguimiento y asesoramiento de personas susceptibles a desarrollar un cáncer de mama hereditario y, por el otro, ser un punto de encuentro para la puesta en común de los últimos avances de investigación y de la práctica clínica en esta patología.

Uno de los temas más relevantes que se han abordado ha sido cuándo debe sospecharse una predisposición hereditaria al valorar los resultados de un estudio molecular del tumor o una biopsia líquida. Además, se ha tratado el cambio en la atención de los pacientes a causa de la pandemia y cómo las unidades de consejo genético en cáncer han cambiado la estrategia con la incorporación de videollamada y teléfono, al no poder hacer la visita presencial. Por último, se ha incidido en las novedades y necesidad de potenciar la prevención.

LA BIOPSIA LÍQUIDA Y LOS PANELES DE SECUENCIACIÓN GENÓMICA
En los últimos años, la biopsia líquida ha emergido como una herramienta prometedora para el diagnóstico molecular y la monitorización de la enfermedad oncológica aunque su aplicación clínica todavía es limitada. En el caso concreto del cáncer de mama hereditario, la biopsia líquida ahorra a las pacientes someterse a un procedimiento invasivo de diagnóstico molecular porque se hace a través de una muestra de sangre y permite un diagnóstico rápido y preciso ya que determina cómo es el tumor y qué alteraciones presenta.

Como detalla la doctora Judith Balmaña, coordinadora científica de la Jornada en representación de SOLTI y oncóloga médico responsable de la Unidad de Cáncer Familiar del Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona, “la biopsia líquida se utiliza, mayoritariamente, para la detección de alteraciones genéticas que puedan ser una diana terapéutica y también para descartar mecanismos de resistencia. Además, puede detectar alteraciones germinales, como la secuenciación tumoral, por lo que hay que saber interpretar los resultados para discernir si una alteración es propia del tumor o es hereditaria”.

La doctora Teresa Ramón y Cajal, coordinadora de la Jornada en representación de GEICAM y oncóloga responsable de la consulta de Cáncer Familiar del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, explica cómo va a ayudar la inminente utilización de la biopsia líquida para la detección de mutaciones. “Va a optimizar el diagnóstico de una susceptibilidad a cáncer en la familia. Hasta ahora, realizábamos un estudio de ADN a las pacientes con características clínicas o familiares según una serie de criterios de sospecha establecidos. Esto ha cambiado gracias al desarrollo de fármacos aplicados en individuos con alteraciones genéticas en el tumor heredadas o adquiridas durante el desarrollo tumoral”.

El tipo de estudio, el tiempo de espera del resultado, el momento y facultativo que asesora a las pacientes viene determinado por las implicaciones terapéuticas del resultado genético. Con frecuencia el estudio se plantea tras el diagnóstico de la enfermedad oncológica y directamente en el tumor. Y, si se encuentran alteraciones, posteriormente se completa un segundo estudio de ADN presente en las células de la sangre -que es el denominado estudio germinal- para confirmar si la alteración genética del tumor es heredada o no.

“En el caso de que la alteración sea heredada, dicho estudio, más allá de justificar el diagnóstico en esa paciente, implica el diagnóstico de una predisposición en la familia suponiendo un gran cambio en el manejo preventivo de los familiares sanos que resulten afectados”, pormenoriza la doctora.

Vea la versión original en Siglo XXI

Un mayor IMC en la infancia ayuda a proteger a las mujeres contra el cáncer de mama en la edad adulta

Un estudio sobre más de 173.000 mujeres de Dinamarca, presentado en el Congreso Europeo sobre la Obesidad (ECO), sugiere que las niñas con un índice de masa corporal (IMC) más alto durante la infancia tienen menos probabilidades que las que tienen un IMC más bajo de desarrollar cáncer de mama en la edad adulta, tanto antes como después de la menopausia.

Los resultados contrastan con los del IMC en la edad adulta, que indican que las mujeres que aumentan de peso después de la menopausia tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama en la posmenopausia. Aunque los autores no están seguros de por qué los niños con un IMC más alto parecen estar protegidos contra el cáncer de mama, advierten que tener sobrepeso u obesidad puede tener muchos impactos adversos en la salud general.

“Nuestros resultados sugieren que tener un IMC más alto durante la infancia puede reducir el riesgo de cáncer de mama tanto antes como después de la menopausia. Pero hay que tener muy claro que el aumento de peso no debe considerarse una forma de prevenir el cáncer de mama. Hay tantos riesgos para la salud relacionados con el sobrepeso o la obesidad que es vital que las mujeres mantengan un peso saludable durante toda su vida”, afirma la autora principal, la doctora Dorthe Pedersen, del Hospital Bispebjerg y Frederiksberg de Copenhague (Dinamarca).

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres y casi 1 de cada 5 casos se desarrolla en menores de 50 años. Investigaciones anteriores han establecido una relación entre el aumento del IMC en las mujeres adultas y un menor riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia, pero un mayor riesgo después de la misma.

Aunque un IMC elevado en la infancia puede proteger contra el riesgo de cáncer de mama en general, los estudios anteriores no habían sido lo suficientemente amplios como para investigar la relación por tipo de estado menopáusico.

Para aportar más pruebas, los investigadores daneses analizaron los datos de 173.373 mujeres del Registro de Salud Escolar de Copenhague nacidas entre 1930 y 1996 (con edades comprendidas entre los 25 y los 91 años actuales) que disponían de información sobre la altura y el peso medidos en los exámenes de salud escolares anuales realizados entre los 7 y los 13 años. Los casos de cáncer de mama se identificaron mediante la vinculación con el Registro Danés de Cáncer.

Durante una media de 33 años de seguimiento, 4.051 mujeres fueron diagnosticadas de cáncer de mama antes de la menopausia (a los 55 años o menos), y 5.942 mujeres después de la menopausia (después de los 55 años). Los análisis sugieren “asociaciones inversas” entre el IMC en la infancia y el riesgo de cáncer de mama antes y después de la menopausia, lo que significa que los riesgos de cáncer de mama disminuyen a medida que aumenta el IMC.

Por ejemplo, al comparar a dos niñas de 7 años con una estatura media y una diferencia de puntuación z en el IMC (equivalente a 2,4 kg), la niña con el IMC más alto tenía un 7% menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama antes de la menopausia y un 10% menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama después de la menopausia que la niña con el IMC más bajo.

Los autores afirman que se necesitan más estudios para descubrir los mecanismos subyacentes a estas asociaciones. Reconocen que los resultados son sólo asociaciones, por lo que no se pueden extraer conclusiones sobre la causa y el efecto. Además, señalan varias limitaciones, como que el estudio utilizó el IMC como marcador de la masa grasa, pero los niños con el mismo IMC pueden tener diferentes distribuciones de grasa corporal y niveles generales de grasa corporal.

Vea la versión original en Cope

Un ensayo cambia la práctica clínica en el cáncer de mama

En las pacientes menopáusicas con cáncer de mama subtipo Luminal (receptores hormonales positivos (RH+ y HER2 negativo), el cáncer de mama más frecuente, y que tienen entre uno y tres ganglios axilares afectados, el tratamiento estándar actual hasta ahora era la quimioterapia después de la cirugía seguida de hormonoterapia. Sin embargo, el estudio RxPONDER concluye que estas pacientes que tengan un resultado de Recurrence Score (RS) igual o inferior a 25, podrán prescindir de la quimioterapia y ser tratadas con igual eficacia y pronóstico solo con hormonoterapia, evitando así los efectos adversos de la quimioterapia. Los resultados fueron presentados en un Congreso mundial de cáncer de mama. Este ensayo clínico internacional, promovido por el reconocido grupo cooperativo estadounidense SWOG Cancer Research Network, con el apoyo del National Cancer Institute (NCI) de EEUU, cuenta con participación destacada del Grupo cooperativo español Geicam de Investigación en Cáncer de Mama, que ha contribuido al mismo con la inclusión de 792 mujeres, lo que supone casi el 20% del total, a través de 21 hospitales españoles pertenecientes al Grupo, entre ellos el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, que aportó 12 pacientes, y cuya coordinación corrió a cargo de los oncólogos Antonio Fernández Aramburo, jefe del Servicio, y Encarna Adrover.

«Cuando se inició esta investigación lo más difícil fue convencer a estas mujeres de que había una oportunidad para que no recibieran quimioterapia, porque hemos pasado unos años muy intensos en los que atodas las mujeres con cáncer de mama inicial se les administraba como parte de la terapia.  Convencerlas de que no aplicar quimioterapia podría resultar igual de seguro para su mejoría costó», señaló la doctora Adrover.

Vea la versión original en La Tribuna de Albacete

Demuestran los beneficios de tratar a pacientes con cáncer de mama metastásico con la combinación de dos fármacos

Añadir palbociclib a fulvestrant en el tratamiento de primera línea de pacientes con cáncer de mama metastásico sensible a la terapia hormonal (hormonosensible) mantiene su estado de salud de manera global, según un estudio impulsado por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama con la colaboración del grupo irlandés de ensayos clínicos (Cancer Trials Ireland).

Sin embargo, el estudio, presentado en el Congreso Anual en Cáncer de Mama de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés) también concluye que la pérdida de apetito, el estreñimiento y los efectos secundarios del tratamiento afectaron a su calidad de vida.

“En la valoración de la calidad de vida, con la utilización de las escalas de la Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer (EORTC), se observó una estabilización del estado global de salud en las pacientes tratadas con palbociclib y fulvestrant; sin embargo, la pérdida de apetito, el estreñimiento y los efectos secundarios del tratamiento sí afectaron a la calidad de vida de las pacientes del brazo de palbociclib más fulvestrant”, expresa una de los investigadores del estudio, la doctora Ariadna Tibau, médica adjunta del Servicio de Oncología Médica del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona, y miembro de GEICAM.

“Las pacientes tratadas con fulvestrant más placebo presentan un retraso en el deterioro del estado global de salud comparado con las pacientes tratadas con palbociclib más fulvestrant en el item de estado de salud global/calidad de vida, pero no en el resto de los parámetros”, añade.

Estos resultados sobre calidad de vida complementan la información de eficacia reportada en el Congreso anual de la ESMO del año pasado, según los cuales el porcentaje de pacientes libres de progresión de la enfermedad a los 12 meses del inicio del tratamiento es significativamente superior en el grupo de mujeres tratadas con palbociclib más fulvestrant, en comparación con fulvestrant más placebo.

En concreto, la tasa de pacientes libres de progresión al año fue del 83,5 por ciento en el grupo de palbociclib y del 71,9 por ciento en el grupo de placebo. En los objetivos secundarios, se reportaron efectos beneficiosos en la mediana de SLP (31,8 meses versus 22 meses), tasa de beneficio clínico (90,4% versus 80%) y tasa de respuestas objetivas (68,3% versus 42,2%).

El ensayo, que incluye a 189 pacientes de un total de 32 hospitales (27 asociados a GEICAM y cinco a Cancer Trials Ireland) tiene como objetivo proporcionar datos sobre el potencial beneficio de añadir palbociclib (un inhibidor selectivo de las quinasas dependientes de ciclina 4 y 6) a fulvestrant, frente a fulvestrant más placebo como tratamiento de primera línea para pacientes postmenopáusicas con cáncer de mama metastásico con receptores hormonales positivos y receptor 2 humano del factor de crecimiento epidérmico (HER2) negativo, cuyo tumor es sensible al tratamiento hormonal.

Palbociclib, en combinación con fulvestrant, había demostrado en estudios previos ser superior a fulvestrant solo en pacientes tratadas en líneas más avanzadas; sin embargo, el presente estudio es el primero en el mundo que estudia esta combinación en este tipo de pacientes que se tratan de forma más temprana.

Vea la versión original en Siglo XXI