Monthly Archives: febrero 2022

Vall d’Hebron descubre que el fármaco Omomyc frena la metástasis del cáncer de mama

Investigadores del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) han demostrado que el Omomyc, una proteína terapéutica que funciona para atacar tumores primarios, también es eficaz para la metástasis en cáncer de mama.

Desde hace tiempo se sabe con certeza que la familia de genes MYC desempeñan una función importante en el desarrollo de muchos tipos de tumores y Omomyc, como proteína inhibidora de los mismos, es eficaz para tratar tumores primarios.

Sin embargo, existe cierta controversia sobre el papel de MYC en las metástasis y algunos estudios sugieren incluso que inhibirla sería contraproducente y podría potenciar el rebrote del cáncer.

Pero la investigación del VHIO, cuyos datos acaban de ser publicados en ‘Cancer Research Communications’ (una revista de la Asociación Americana de Investigación del Cáncer), han demostrado la eficacia de inhibir el MYC con Omomyc, a través de diferentes experimentos tanto in vitro como in vivo.

“La respuesta ha sido muy positiva y en todos los casos se ha podido comprobar que Omomyc tiene una importante actividad antimetastásica, en contra de lo que se había especulado”, explica el doctor Daniel Massó, investigador del spin-off Peptomyc y primer autor del artículo.

Creado en Vall d’Hebron

“Hasta el momento habíamos demostrado que Omomyc era eficaz controlando muchos tumores primarios; ahora, además, hemos visto que también es un fármaco eficaz al bloquear la invasión, el establecimiento y el crecimiento de las metástasis en el cáncer de mama”, añade la doctora Laura Soucek, codirectora de Investigación Traslacional y Preclínica y jefa del Grupo de Modelización de Terapias Antitumorales del VHIO. Omomyc fue creada por Vall d’Hebron como una miniproteína capaz de inhibir a MYC y, tras múltiples estudios preclínicos cuyos resultados han dado la vuelta al mundo, ya se está probando en pacientes, en un ensayo clínico iniciado en mayo del año pasado.

Previo al ensayo, Omomyc ya había demostrado una potente actividad antitumoral en múltiples líneas de células tumorales y modelos de cáncer en ratón, independientemente de su tejido de origen y de sus mutaciones.

Urgen terapias

Sin embargo, todos los trabajos de investigación realizados hasta ahora con este fármaco se han centrado en tumores primarios y nunca se había probado su eficacia contra la enfermedad metastásica.

Con este último estudio, sí se ha podido demostrar a través de una multitud de experimentos, tanto en modelos in vitro como en modelos de ratón. En los primeros se probó la eficacia en todos los tipos de tumores, mientras que en los segundos el trabajo se centró en el cáncer de mama triple negativo, una enfermedad que necesita urgentemente mejores opciones terapéuticas.

Aunque la investigación realizada todavía no se ha llevado a cabo con personas, el VHIO sí analizó bases de datos de pacientes, en las que se pudo comprobar que aquellas enfermas de cáncer de mama que presentaban sobreexpresión de los genes que bloquea Omomyc tenían una supervivencia más baja.

“Esto nos hace ser optimistas y pensar que, si estas pacientes se tratasen con nuestro fármaco, quizá podríamos mejorar su supervivencia”, destaca el doctor Massó.

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Diseñan un nuevo sistema de detección del cáncer de mama que acaba con las falsas alarmas

Predecir la evolución del cáncer para salvar vidas: así es el proyecto dirigido por dos investigadoras españolas

Una de las mejores herramientas que tiene la ciencia médica en la lucha contra el cáncer es la detección temprana y precisa. Por eso, se dedican muchos esfuerzos para mejorar la diagnosis.

Ahora, se ha conocido que oncólogos británicos han diseñado un nuevo sistema de detección de cáncer de mama, que sustituiría al actual, que está en vigor desde hace 30 años.

El objetivo es acabar con las falsas alarmas mejorar las ratios de detección actuales. Entre otras medidas, se contempla invitar a las mujeres a hacerse su primera mamografía a la edad de 40 años, diez antes de lo que se hace ahora, al menos en el sistema público de salud en Reino Unido.

Además, en lugar de un solo escaneo, se les ofrecería una serie de pruebas para determinar una puntuación de riesgo de cáncer de mama personalizada, y los resultados se usarían para decidir cuándo deberían someterse a un examen de detección.

En los ensayos actualmente en curso, a las mujeres identificadas como de bajo riesgo (se estima que una de cada cinco) se les dice que no es necesario que regresen hasta dentro de cuatro años. En cambio, se invita a las mujeres con mayor riesgo a realizarse exploraciones más frecuentes.

La detección del cáncer de mama se ofrece actualmente a todas las mujeres en el Reino Unido con edades comprendidas entre los 50 y los 70, cada tres años. El nuevo programa tiene como objetivo detectar el cáncer en las etapas más tempranas, antes de que se puedan notar los bultos y cuando es más probable una cura.

Los problemas de los métodos actuales

Sin embargo, algunos expertos han criticado durante mucho tiempo los métodos utilizados. Las mamografías arrojan falsos positivos en aproximadamente tres de cada 100 mujeres, lo que genera preocupaciones innecesarias.

Otro problema es la densidad mamaria, el término utilizado para describir la proporción de tejido graso, glandular y fibroso dentro de la mama, y que también representa un problema.

Las mujeres jóvenes tienden a tener senos densos, con mayor cantidad de tejido glandular y fibroso, y menor cantidad de grasa. El tejido mamario denso aparece blanco en las radiografías, al igual que los tumores, lo que hace que la mamografía sea más difícil de interpretar.

La investigación sugiere que las exploraciones pueden pasar por alto hasta el 40% de los tumores en los senos densos, dando un resultado falso negativo.

Los médicos también dicen que las pruebas de detección de senos conducen al descubrimiento de pequeños tumores en etapa temprana que tal vez nunca crezcan o causen problemas. La dificultad que enfrentan los equipos médicos es que es imposible saber cuál de ellos progresará y cuál no, por lo que todos reciben tratamiento.

Esto significa cirugía y posiblemente radioterapia, quimioterapia y otros tratamientos farmacológicos. En algunos casos, estas intervenciones pueden haberse administrado innecesariamente.

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La UJI presenta la Cátedra de Actividad Física y Oncología

El salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Salud ha acogido la presentación de la Cátedra de Actividad Física y Oncología «Fundación José Soriano Ramos». Un acto al que ha asistido la rectora de la Universitat Jaume I, Eva Alcón; el director de la Cátedra, Eladio Collado; la presidenta de la Fundación José Soriano Ramos, Sonia Soriano; la presidenta de la Fundació Le Cadó, Elvira Monferrer, y la escritora, ilustradora y representante de las mujeres que han participado en el proyecto con pacientes de cáncer de mama, Anca Balaj.

La Cátedra impulsa y amplia el trabajo desarrollado en este campo por el proyecto «Actividad Física y Oncología» del grupo de investigación «Cuidados y Salud» de la Facultad de Ciencias de la Salud, con la colaboración de los hospitales de la provincia de Castellón. En este sentido, pretende ahondar en los beneficios de la actividad física sobre la calidad de vida en los pacientes que padecen algún tipo de cáncer y en cómo una buena condición física puede mejorar y mitigar los efectos de los tratamientos y los daños colaterales que genera la enfermedad. «La actividad física es la intervención no farmacológica más eficaz para fomentar el bienestar físico, mental y emocional de las pacientes con cáncer» ha subrayado el director de la Cátedra, Eladio Collado.

Por su parte, la rectora de la UJI, Eva Alcón, ha destacado las posibilidades que abre la Cátedra de Actividad Física y Oncología. «Necesitamos sumar para avanzar con firmeza en el tratamiento de esta enfermedad. Por ello, desde la Universitat queremos poner todos los recursos posibles: conocimiento, investigación y transferencia, para poder mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad» ha señalado.

Por último, Anca Balaj, una de las mujeres participantes en el proyecto con pacientes de cáncer de mama ha contado su experiencia personal con el programa y lo que le ha aportado. «La diferencia entre seguir o no el programa es impresionante. Para nosotras se traduce en una mayor autonomía personal y mejor calidad de vida para poder llegar a hacer lo que realmente deseamos. Se trata de vivir, y no de sobrevivir, esa es la verdadera diferencia» ha manifestado.

La cátedra incorporará el impacto positivo que ha tenido este proyecto y ampliará sus acciones a pacientes de otras tipologías de cáncer. También está prevista la creación de una unidad de investigación especializada de referencia orientada a explorar los beneficios de este tipo de actividad, abriendo la posibilidad de incorporar alumnos de doctorado y en general profesionales de ciencias de la salud, que quieran desarrollar su actividad investigadora dentro de los objetivos de desarrollo de la Cátedra. Por último, en el ámbito formativo pondrá en marcha un posgrado de especialización universitaria en Actividad física y Cáncer.

Consiguen prevenir la recaída del cáncer de mama más agresivo

Consiguen prevenir la recaída del cáncer de mama más agresivo

Un nuevo estudio ha logrado prevenir en ratones la recaída del cáncer de mama más agresivo, el cáncer triple negativo.

Cada año, alrededor de 1.500 mujeres españolas que han sufrido un cáncer de mama, sufren la reaparición del tumor en la propia mama o en los ganglios cercanos, a pesar de la extirpación quirúrgica y de la aplicación de radioterapia para eliminar cualquier resto tumoral.

Un nuevo estudio publicado en el último número de Cancer Discovery, revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer ha encontrado la causa de este proceso y han logrado prevenir en ratones la recaída del cáncer de mama más agresivo, el cáncer triple negativo, en más del 90% de los casos.

Los investigadores, del Cima Universidad de Navarra apoyados por investigadores del CIBER de Cáncer (CIBERONC), y con la colaboración del Instituto de Salud Carlos III, el Ministerio de Ciencia, Investigación y Universidades y la Asociación Española contra el Cáncer, desarrollaron dos nuevos modelos animales que imitan la enfermedad humana e identificaron una enzima (ENPP1) como pieza clave de la reaparición del cáncer de mama en la zona resecada.

“Fue una sorpresa poder hackear el programa genético utilizado por las células tumorales para la formación de un nuevo tumor. Pero lo realmente fascinante fue descifrar todas las funciones dirigidas por ENPP1”, explica el Dr. Fernando Lecanda, investigador del Programa de Tumores Sólidos del Cima y codirector del trabajo.

Según explica, “los niveles altos de ENPP1 facilitan que las células tumorales liberadas por el tumor, llamadas células tumorales circulantes, sean capaces de anidar en el lecho del tumor extirpado, incluso tiempo después del tratamiento, tal como ocurre en las pacientes. Además, a través de un mediador llamado haptoglobina, ENPP1 atrae las células pro tumorales del sistema inmune, con lo que favorece el crecimiento exacerbado del tumor. Por último, tras la atracción de esas células inmunes, la haptoglobina es capaz de inducir su explosión formando una tupida red de ADN (denominada NET) que protege al tumor e incluso puede llevar a nuevos focos tumorales en otros órganos y potenciar los efectos agresivos del tumor”.

Estos resultados fueron validados en los tumores de una cohorte de pacientes con cáncer de mama y sugieren también nuevas posibilidades con otras dianas que pueden potenciar el efecto anti-recaída de ENPP1. Es más, la combinación del anti-ENPP1 junto con la radiación lograba casi erradicar por completo la recaída local. “Se abren nuevos horizontes de tratamiento con inhibidores de ENPP1/haptoglobina. De hecho, existen varias empresas que los están desarrollando y están demostrando en estudios preliminares que no producen toxicidad”, afirma el Dr. Rafael Martínez-Monge, especialista de la Clínica Universidad de Navarra y codirector del trabajo.

Este eje (ENPP/haptoglobina) está presente también en otros tumores como el de próstata, pulmón, cabeza y cuello, y algunos sarcomas. “Por eso, pensamos que su bloqueo podría utilizarse para inhibir recaídas locales o la formación de focos tumorales en otros órganos. Se plantean, por tanto, perspectivas fantásticas con este nuevo talón de Aquiles que puede redundar en el beneficio terapéutico en muchos pacientes”, apunta el Dr. Lecanda.

No es el único mecanismo, pero sí es uno muy prevalente en cáncer. Habrá que ver cuál es la dependencia de este mecanismo en cada tumor”. Una vez identificados los más sensibles y dependientes de esta vía, es plausible que se observen beneficios clínicos”, matiza el Dr. Martínez-Monge. Algunas compañías ya han adelantado que comenzarán los ensayos clínicos en el 2023.

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Grespania dona 2.000 € a la Fundación Le Cadó

Grespania dona 2.000 € a la Fundación Le Cadó

  • La empresa Grespania siempre ha apoyado a la Fundación
  • La Fundación es el segundo año que recibe su donación

Burriana, 1 de febrero de 2022 – Grespania, una empresa internacional dedicada a la fabricación y comercialización de productos cerámicos innovadores, ha donado 2.000 euros a la Fundación Le Cadó.

La empresa azulejara de Castellón ha apoyado, desde siempre, a la Fundación en su objetivo de sufragar las investigaciones oncológicas contra el cáncer de mama, por lo que no es su primera donación, ya que el año pasado sorprendía a la Fundación con una donación de 1.500 €. Se trata de un verdadero ejemplo en las políticas de RSC.

Desde la Fundación Le Cadó quieren transmitir sus agradecimientos a Grespania, por su ayuda y por su verdadera implicación en la lucha contra el cáncer de mama.