Andrógenos en el tratamiento del cáncer de mama

Investigadores de la Universidad de Adelaida, en Australia, han encontrado nueva evidencia sobre el papel positivo de los andrógenos en el tratamiento del cáncer de mama con implicaciones inmediatas para las mujeres con enfermedad metastásica impulsada por receptores de estrógeno.

Publicado en la revista ‘Nature Medicine’, el estudio internacional realizado en colaboración con el Instituto Garvan de Investigación Médica, analizó el papel de los andrógenos, comúnmente considerados hormonas sexuales masculinas pero que también se encuentran en niveles más bajos en las mujeres, como un tratamiento potencial para el receptor de estrógeno en el cáncer de mama positivo.

En el desarrollo normal de los senos, el estrógeno estimula y el andrógeno inhibe el crecimiento en la pubertad y durante la vida adulta. La actividad anormal de los estrógenos es responsable de la mayoría de los cánceres de mama, pero el papel de la actividad de los andrógenos en esta enfermedad ha sido controvertido.

Los andrógenos se utilizaron históricamente para tratar el cáncer de mama, pero el conocimiento de los receptores hormonales en el tejido mamario era rudimentario en ese momento y se malinterpretaba la eficacia del tratamiento. La terapia con andrógenos se suspendió debido a los efectos secundarios virilizantes y al advenimiento de las terapias endocrinas anti-estrogénicas.

Si bien la terapia endocrina es el tratamiento estándar para el cáncer de mama con receptor de estrógeno positivo, la resistencia a estos fármacos es la principal causa de mortalidad por cáncer de mama.

El profesor Wayne Tilley, director de los Laboratorios de Investigación del Cáncer Dame Roma Mitchell, y la profesora asociada Theresa Hickey, jefa del Grupo de Cáncer de Mama, quien dirigió el estudio, dicen que la necesidad de estrategias de tratamiento alternativas ha renovado el interés en la terapia con andrógenos para el cáncer de mama.

Sin embargo, estudios anteriores habían producido pruebas contradictorias sobre la mejor manera de apuntar terapéuticamente al receptor de andrógenos para el tratamiento del cáncer de mama, lo que provocó una confusión generalizada y obstaculizó la aplicación clínica.

Utilizando modelos de línea celular y derivados de pacientes, un equipo global, que incluía a investigadores de la Universidad de Adelaida y el Instituto Garvan, demostró que la activación del receptor de andrógenos por un andrógeno natural o un nuevo fármaco androgénico tenía una potente actividad antitumoral en todos los receptores de estrógeno positivos en cánceres de mama, incluso aquellos resistentes a los tratamientos estándar actuales. Por el contrario, los inhibidores del receptor de andrógenos no tuvieron efecto.

“Este trabajo tiene implicaciones inmediatas para las mujeres con cáncer de mama metastásico con receptor de estrógeno positivo, incluidas las resistentes a las formas actuales de terapia endocrina”, resalta la profesora asociada Theresa Hickey.

El profesor Tilley agrega que, con él, se proporcionan “nuevas pruebas experimentales convincentes de que los fármacos estimulantes del receptor de andrógenos pueden ser más eficaces que los tratamientos estándar de atención existentes (como el tamoxifeno) o nuevos (como el palbociclib) y, en el caso de estos últimos, pueden combinarse para mejorar la inhibición del crecimiento.

Además, los agentes activadores del receptor de andrógenos selectivos actualmente disponibles carecen de los efectos secundarios indeseables de los andrógenos naturales y pueden conferir beneficios a las mujeres, incluida la promoción de la salud ósea, muscular y mental.

La profesora asociada Elgene Lim, oncóloga de mama y directora del Laboratorio de Investigación del Cáncer de Mama Connie Johnson en el Instituto Garvan, destaca que “los nuevos conocimientos de este estudio deberían aclarar la confusión generalizada sobre el papel del receptor de andrógenos en el cáncer de mama impulsado por el receptor de estrógeno”.

Dada la eficacia de esta estrategia de tratamiento en múltiples etapas de la enfermedad en nuestro estudio, esperamos traducir estos hallazgos en ensayos clínicos como una nueva clase de terapia endocrina para el cáncer de mama”, adelanta.

El doctor Stephen Birrell, especialista en cáncer de mama y pionero en andrógenos y salud de la mujer que formó parte del equipo de Adelaida, señaló que este hallazgo fundamental tiene una aplicación más allá del tratamiento del cáncer de mama, incluida la prevención del cáncer de mama y el tratamiento de otros trastornos también impulsados por el estrógeno.

Chloe Marshall, paciente de 33 años, tiene una recurrencia de cáncer de mama mientras estaba embarazada de su segundo hijo. Lamenta que la terapia endocrina tiene efectos secundarios terribles y había una necesidad urgente de mejores opciones para prevenir y tratar la recurrencia del cáncer de mama. “Me diagnosticaron un cáncer de mama con hormonas positivas en julio de 2017 y posteriormente descubrí que era portadora del gen BRACA”, explica.

“Me sometí a una mastectomía doble y quimioterapia neoadyuvante seguida de dos años de tratamiento supresor hormonal. El tratamiento supresor hormonal que experimenté fue una de las partes más difíciles de tener cáncer. El impacto que tiene en su mente / vida / cuerpo es increíblemente desafiante”.

Ahora, tres años después, me encuentro con un cáncer recurrente cuando tengo 25 semanas de embarazo. La idea de tener un tratamiento supresor hormonal durante cinco a diez años más es abrumadora –reconoce–. Creo que este estudio ayudará a pacientes como yo a tener la esperanza de que haya otra respuesta a la vida después del diagnóstico de cáncer”.

El médico interactivo

La Fundación del Hospital Provincial y Le Cadó concluyen un estudio para localizar más genes que puedan predisponer al cáncer de mama hereditario

La Fundación del Hospital Provincial de Castellón y la Fundación Le Cadó acaban de concluir tras tres años de trabajo un estudio para localizar qué otros genes, al margen de los más conocidos y que se sabe que predisponen al cáncer de mama hereditario, pueden incrementar las posibilidades de sufrir la enfermedad. A la espera de la publicación de los resultados, este proyecto supondrá dar respuesta a un 5-10% más de familias, adicional al 15% actual, explica María Fonfría, oncóloga médica del Hospital Provincial y una de las investigadoras del proyecto.

“Es dar un paso más: estudiar un grupo más de genes para ver si en algunos casos vamos a poder identificar una alteración que explique el aumento de casos en un núcleo familiar”, señala. “Es como si tuviéramos una tarta, de la que hasta ahora descifrábamos entre un 15% y un 20%. Con este estudio tenemos un trocito más de tarta descubierto y con ello, aunque aún quede camino, podremos dar respuesta a la causa de cáncer familiar a un mayor número de personas”, detalla.

El cáncer de mama es el más frecuente y una de las causas principales de mortalidad femenina. En España se diagnostican 25.215 nuevos casos al año y supone el 15,5% de los fallecimientos por cáncer. Se estima que entre el 5-10% de los casos de cáncer de mama son debidos a causas genéticas, pero sólo en un 20-25% se puede identificar una mutación en BRCA1 y/o BRCA2, los genes más habituales y cuya alteración le fue detectada por ejemplo a la actriz Angelina Jolie. “Sin embargo, se han asociado otros genes al cáncer de mama familiar que no dan un riesgo tan alto como los BRCA pero ayudan a dar respuesta a un 10% de familias adicional, según nuestro estudio preliminar”, matiza la investigadora.

Estos genes (unos 30 incluidos en el estudio) se consideran de moderada penetración y aumentan entre 2 y 4 veces el riesgo de cáncer de mama a las portadoras respecto a la población general. “Se trata de ver qué porcentaje de pacientes tiene esa mutación. Hemos seleccionado a familias con estudio genético previo sin mutación de los genes BRCA1 y BRCA2 y hemos logrado seleccionar a 95 pacientes. En las familias donde se ha identificado una mutación se va a poder realizar un estudio de quién precisa un seguimiento más estrecho, indica Fonfría.

En definitiva, en este trabajo impulsado por Le Cadó con el respaldo de la Fundación del Hospital Provincial –institución presidida por el presidente de la Diputación de Castelló, José Martí-, “se va a ver qué mutaciones son las más frecuentes en nuestra población, permitiéndonos un conocimiento más profundo del cáncer de mama familiar”.

En el proyecto han participado junto a María Fonfría el también oncólogo médico del Hospital Provincial de Castellón, Eduardo Martínez; Inma de Juan y Sarai Palanca, del Servicio de Biología Molecular del Hospital Universitario y Politécnico de la Fe; junto a un equipo de oncólogos clínicos de las Unidades de Consejo Genético de Valencia y Alicante. “Este estudio es una muestra palpable del impacto positivo que arrojan las sinergias que en materia investigadora defendemos desde la Fundación del Hospital Provincial”, ha señalado el director de la institución sanitaria, Carlos Ferrer.

Según el equipo investigador que ha diseñado este trabajo, los retos para abordar la casuística del cáncer de mama familiar son múltiples. Desde averiguar la interrelación entre factores ambientales y genéticos, a la dificultad para analizar las variaciones en genes muy comunes y su comportamiento de forma individual o qué mutaciones pueden o no incrementar las posibilidades de sufrir la enfermedad.

Poner el foco en esas alteraciones genéticas es una de las claves. Estos genes son reparadores del ADN, se encargan de regular las enzimas que hacen que las células estén sanas o que si tienen daño se pueda reparar. Cualquier alteración en esta parte de la cadena de montaje, haciendo un símil mecánico, es la que debe hacer saltar las alarmas. “Todos tenemos mutaciones genéticas, como la que determina por ejemplo el color de los ojos, y no por ello influyen en la predisposición a sufrir un cáncer, como sí ocurre si esa alteración se da en las vías de reparación del ADN”, indican desde el equipo investigador.

“Es mucho más complejo, pero es como si en esa cadena de montaje un mecánico se equivoca en el color del coche y sale más azul. El vehículo funcionará igual, pero si el operario comete un error en el motor, hay más posibilidades de tener un problema mecánico en el mismo antes de lo esperado”, concluyen.

Elperiodic.com

La UJI y la Fundación Le Cadó colaborarán en un proyecto que analizará los beneficios del ejercicio físico en las mujeres con cáncer de mama durante el tratamiento sistémico

La rectora de la Universitat Jaume I, Eva Alcón, y la presidenta de la Fundación Le Cadó, Elvira Monferrer, han firmado un convenio de colaboración para el desarrollo del proyecto de investigación «BAFC-COVID19» que analizará los beneficios de un programa virtual en streaming de acondicionamiento físico en mujeres con cáncer de mama durante el tratamiento sistémico de la enfermedad. Al acto de firma han asistido también el vicerrector de Planificación, Coordinación y Comunicación, Modesto Fabra; el vicerrector de Investigación y Transferencia, Jesús Lancis; el vicedecano del Grado en Enfermería y coordinador del grupo de investigación Curas y Salud, Eladio J. Collado; el profesor del Departamento de Educación y director del Servicio de Deportes, Carlos Hernando; el especialista en Actividad Física y Oncología, Elena García, y la psicóloga clínica, Mariló Temprado, por parte de la UJI; así como la vicepresidenta y el vocal de la Fundación Le Cadó, Susana Pérez i Jordi Font de Mora, respectivamente.

La rectora de la UJI, Eva Alcón, ha destacado que la firma de este convenio de colaboración con la Fundación Le Cadó «supone un ejemplo más del compromiso de la UJI de posar toda la capacidad científica al servicio de la sociedad y, en este caso concreto, para desarrollar un proyecto de investigación que ayude a mejorar la calidad asistencial con pacientes con cáncer de mama». En este sentido, Alcón ha agradecido la confianza de la Fundación Le Cadó en la Universitat Jaume I para desarrollar este estudio sobre los beneficios de un programa en línea de acondicionamiento físico en mujeres con cáncer de mama en tratamiento sistémico de la enfermedad.

La presidenta de la Fundación Le Cadó, Elvira Monferrer, ha agradecido «el interés de la UJI al colaborar con la Fundación en el desarrollo de este proyecto que mejorará la calidad de vida de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama», y ha ofrecido en la Universidad implicarse en la colaboración y difusión de los proyectos y actividades de captación de fondo para investigación que organiza la Fundación anualmente.

La infección por la COVID-19 ha supuesto un importante desafío para toda la sociedad y ha determinado la necesidad urgente de cambiar la distribución de los recursos sanitarios. Su impacto ha sido especialmente relevante en grupos vulnerables como la población con cáncer. En las mujeres con cáncer de mama el ejercicio físico se ha evidenciado como la intervención no farmacológica más eficaz en la promoción del bienestar físico, mental y funcional de pacientes con cáncer y una terapia que mejora la calidad de vida a la vez que reduce los efectos secundarios del tratamiento. La vulnerabilidad de estas mujeres por su estado inmunológico, dificulta el acceso de estas mujeres a este recurso.

El proyecto, que será desarrollado por el grupo de investigación Curas y Salud, coordinado por el profesor Eladio J. Collado, e integrado por Carlos Hernando, Elena García, Mariló Temprado, María Desamparados Bernat, Ana Folch, Miguel J. Rodríguez, Carmen Ropero y Pablo Salas, pretende mesurar los beneficios de un programa de ejercicio físico online en streaming dirigido a mujeres con cáncer de mama, durante el tratamiento sistémico de la enfermedad.

La instauración y evaluación de un programa regular, supervisado y guiado por un profesional de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, busca la mejora de la fuerza muscular, la capacidad aeróbica, la flexibilidad y valorar la repercusión del mismo sobre la calidad de vida de estos pacientes oncológicos, así como conocer las principales variables físicas, psicológicas (estrés, depresión y personalidad) y sociodemográficas que interaccionan negativamente con las variables de estudio y que provocan un impacto negativo sobre aspectos de calidad de vida personal, familiar y social.

La Fundación Le Cadó es una entidad de ámbito nacional no científica y específica contra el cáncer de mama que se constituyó en noviembre de 2010. El objetivo de la Fundación es la recogida de fondos para colaborar en la financiación de la investigación del cáncer de mama: estudios científicos, proyectos médicos, nuevos tratamientos, nuevos fármacos o nuevas terapias para las personas afectadas por el cáncer de mama.

Universitat Jaume I

COMUNICADO: Mejora la esperanza de vida de mujeres con cáncer mama triple negativo metastásico e inoperable

La Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) ha emitido una nota por la que otorga la aprobación acelerada al fármaco pembrolizumab en combinación con quimioterapia para el tratamiento de pacientes con cáncer de mama triple negativo localmente recurrente irresecable o mestastásico

El cáncer de mama triple negativo metastásico es desde hace años uno de los retos principales de la comunidad científica internacional al que poco a poco se le van ganando batallas como la que acaba de publicar la prestigiosa revista Lancet liderada por el oncólogo español Javier Cortés y en el que participan una veintena de investigadores de diversos países. Este trabajo ha logrado probar una actividad antitumoral duradera y una seguridad aceptable en pacientes con cáncer de mama triple negativo metastásico inoperable, localmente recurrente y que no ha sido tratado previamente.

El trabajo ha sido coordinado por el oncólogo español Javier Cortés, Director de la Unidad de Cáncer de Mama de IOB Institute of Oncology en Madrid y director del International Breast Cancer Center en Barcelona y Premio Nacional de Medicina 2020 in pectore. A él se ha unido un numeroso grupo de científicos de varios países, quienes han presentado el estudio que concluye que la administración del fármaco pembrolizumab junto con el proceso de quimioterapia habitual mejora la actividad antitumoral respecto a pacientes a las que solo se les administró quimioterapia sin incrementar por ello la toxicidad de forma grave.

Esta conclusión se ha alcanzado tras la finalización de un ensayo en fase 3 realizado a 847 pacientes procedentes de 209 centros hospitalarios y 29 países de Europa, América del Norte, Asia y América Latina durante dieciocho meses. A unos pacientes se les administró el citado fármaco y quimioterapia y a otros, de forma aleatoria, únicamente quimioterapia. El grupo de pacientes tratados con pembrolizumab más quimioterapia mostró una mejor evolución de la patología en comparación con aquellos que fueron tratados con quimioterapia estándar. En palabras del Dr. Cortés “estamos ante una buena opción de tratamiento para las pacientes con cáncer de mama triple negativo con expresión de PD-L1”. Y continúa, “desde nuestro punto de vista ofrecer inmunoterapia a un significativo número de pacientes es una alternativa razonable que ha de explorarse. En el IOB de Madrid, tenemos la suerte de poder ofrecer la inmunoterapia a la mayoría de nuestros pacientes cuando se diagnostica por primera vez la enfermedad metastásica”.

El avance presentado ofrece más opciones de tratamiento a pacientes enfermedad avanzada cuyo diagnóstico no permite la intervención quirúrgica ya que ha logrado obtener una mayor supervivencia libre de progresión, lo que supone un logro para la comunidad científica internacional que ya trabaja en próximos avances.

Europa Press

Imagen: Dr. Cortés en la sede de IOB Institute of Oncology Madrid – IOB INSTITUTE OF ONCOLOGY MADRID

Importantes avances en el tratamiento de uno de los cánceres de mama más agresivos

Un estudio del Instituto de Investigación Sanitaria Incliva del Hospital Clínico de Valencia, en conjunto con el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD), muestra por primera vez que la subexpresión de miR-33b está relacionada con un mal pronóstico en pacientes HER2+, uno de los cánceres de mama más agresivos y asociado a baja supervivencia; lo que abre las puertas al diseño de nuevos fármacos contra este subtipo de cáncer.

Uno de los principales hallazgos del estudio es la demostración de que el miR-33b (un RNA de cadena simple capaz de regular la expresión de otros genes) actúa como un miRNA, supresor tumoral en cáncer de mama HER2+, que podría inhibir la migración e invasión tumoral, en parte, al impedir la transición epitelio-mesenquima, un proceso crucial durante el desarrollo de la tumorigénesis y la metástasis.

El trabajo, cuyos resultados se han publicado recientemente en Frontiers in Oncology, en un artículo titulado El microRNA-33b suprime la transición epitelial-mesenquimal reprimiendo la vía MYC-EZH2 en el carcinoma de mama HER2 +, muestra que miR-33b está menos expresado en muestras de tumor de mama HER2+ en comparación con tejidos de mama normal.

Procedimiento y resultados de la investigación

Se partía de evidencias que indicaban que la transición epitelio-mesenquima es responsable de la invasión y migración de las células cancerosas y supone un paso inicial de la metástasis. Por otra parte, se habían documentado niveles bajos de miR-33b en muchos tipos de cánceres y su papel en la proliferación, migración y dicha transición.

Así las cosas, en el trabajo se quiso evaluar la implicación de miR-33b en la vía EMT en el cáncer de mama HER2+ y analizar el papel del gen EZH2, un regulador clave en el control de la diferenciación de células madre y los procesos de proliferación celular, en este proceso, así como la interacción entre ellos.

Se realizaron estudios de expresión mediante PCR cuantitativa en líneas celulares de cáncer de mama HER2+ y muestras de pacientes, así como de controles sanos. También se llevaron a cabo experimentos de ganancia y pérdida de función del miR-33b y de los genes de interés para evaluar en las células de cáncer de mama los cambios en su capacidad de invasión, migración y los efectos en el ciclo celular y la apoptosis (muerte celular programada con objeto de controlar su crecimiento y que es desencadenada por señales propias de la célula).

En este sentido, los resultados sugieren a miR-33b como un supresor tumoral que inhibe la metástasis y la invasión en el cáncer de mama HER2+, en parte impidiendo el proceso de transición epitelio mesénquima a través de la represión del bucle MYC (una familia de protoncogenes que en condiciones normales está implicada en la regulación de la expresión génica) – EZH2, y establecer un nuevo eje miR-33b / MYC / EZH2, como modulador del crecimiento y la progresión de las células mamarias. Para el estudio se han utilizado los equipamientos de UCIM (Unidad Central de Investigación Médica de la Universidad de Valencia): PCR cuantitativa y servicio de citometría.

En la investigación, dirigida por la co-coordinadora del Grupo de Investigación de Biología en Cáncer de Mama, la doctora Pilar Eroles, han participado, además del director del IIS-FJD, el doctor Federico Rojo, la doctora Ana Lluch, co-coordinadora también del Grupo de Investigación de Biología en Cáncer de Mama de Incliva, y el resto de los investigadores de este equipo: Birlipta Pattanayak, Iris Garrido-Cano, Anna Adam-Artigues, Eduardo Tormo, Begoña Pineda, Paula Cabello, Elisa Alonso, Begoña Bermejo, Cristina Hernando, María Teresa Martínez, Octavio Burgués, Juan Miguel Cejalvo. Además, también han intervenido los doctores Ana Rovira y Joan Albanell, del Instituto de Investigaciones Médicas del Hospital del Mar de Barcelona.

El estudio ha sido financiado por el Proyecto PI18/01219 y el Centro de Investigación Biomédica en Red en Oncología CIBERONC (CB16/12/00481) del Fondo de Investigaciones Sanitarias, Ministerio de Economía y Competitividad.

Fuente: 20 minutos

Imagen: Una mujer durante una mamograafia en una imagen de archivo/ HUVR

Identifican biomarcadores que detectarían a mujeres con mayor riesgo de sufrir cáncer de mama

Un estudio liderado por el grupo de Investigación Biomédica con Células Madre de Cáncer del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) ha identificado un grupo de biomarcadores que en mujeres sanas ayudaría a detectar un riesgo más elevado de sufrir cáncer de mama. De esta forma, se podría llevar a cabo un seguimiento más exhaustivo de estas personas. Así, en caso de que apareciera un tumor en el futuro, este se podría detectar precozmente mejorando así el pronóstico de la enfermedad y su supervivencia. El trabajo ha contado con la participación del VHIR, el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), el CAP Vallcarca-Sant Gervasi de Barcelona, el Instituto Oncológico IOB, la Clínica Universitaria de Navarra (Madrid) y el CIBER de Cáncer (CIBERONC). Los resultados se han publicado en la revista Frontiers in Oncology.

Los investigadores han hallado un conjunto de cinco microRNAs capaces de diferenciar si una muestra de sangre corresponde a una paciente con cáncer de mama o a una mujer sana

En España, una de cada 8 mujeres desarrollará cáncer de mama invasivo a lo largo de su vida. Para mejorar la supervivencia de estas pacientes, los investigadores del estudio han hallado un conjunto de 5 biomarcadores en sangre, conocidos como microRNAs, que permiten conocer el riesgo personalizado de desarrollar cáncer de mama. Los microRNAs son un tipo de pequeñas moléculas que se encargan de inactivar algunos genes e impedir que se expresen algunas proteínas en las células. En estudios previos ya se ha demostrado su relación con el desarrollo de determinados tipos de cáncer, pero hasta ahora no existía un modelo de predicción de riesgo preciso de cáncer de mama.

El objetivo del estudio liderado por el VHIR era detectar el cáncer a nivel molecular en sangre antes de que aparezcan sus síntomas o antes de que se pueda detectar mediante las pruebas convencionales. La Dra. Matilde Lleonart, jefa del grupo de Investigación Biomédica con Células Madre de Cáncer del VHIR e investigadora del CIBERONC remarca que “encontrar estas alteraciones moleculares en la sangre de una paciente significa que hay algún cambio en alguna célula, pero no siempre tiene implicaciones clínicas. Es posible que nunca se desarrollen signos ni síntomas de la enfermedad, que es lo que tiene un impacto en la vida. Este hallazgo, por lo tanto, permite detectar un riesgo elevado de padecer cáncer de mama en el futuro, pero no supone un diagnóstico de la enfermedad”.

CINCO MICRORNAS CON CAPACIDAD DE PREDICCIÓN

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores obtuvieron tejido tumoral y normal, así como suero de 96 pacientes con cáncer de mama y se comparó con el suero de 92 pacientes sanas. En todas ellas se analizaron hasta 30 microRNAs que en estudios previos se había observado que eran capaces de diferenciar tejido normal y tejido tumoral.

“De entre todos los microRNAs que estudiamos, identificamos cinco que, según sus niveles de expresión, nos permitían saber si una muestra de suero determinada pertenecía a una paciente control o a una con cáncer. Conforman así una firma molecular capaz de predecir el cáncer de mama”, explica la Dra. Lleonart. Concretamente, la firma molecular estaba basada en los microRNAs siguientes: miR-125b, miR-29c, miR-16, miR-1260 y miR-451. Así, en función de si los niveles de cada uno de estos microRNAs son más o menos elevados, hay más o menos riesgo de que la paciente desarrolle cáncer de mama. “Esta firma molecular podría predecir, por lo tanto, a qué pacientes se les debería realizar un seguimiento más exhaustivo que se podría llevar a cabo mediante ecografías, que son menos agresivas e implican menos riesgo a nivel de radiación que otras técnicas como las mamografías”, afirma la Dra. Lleonart.

Conocer qué personas tienen más riesgo de desarrollar cáncer de mama permitiría llevar a cabo un seguimiento más exhaustivo

Esta herramienta fue posteriormente validada por los mismos investigadores con muestras de otro grupo de 20 pacientes de cáncer de mama y 60 mujeres voluntarias sanas y comprobaron que esta firma molecular tiene una exactitud del 86%, una sensibilidad del 100% y una especificidad del 81%. “Lo más importante es que es una metodología que no tiene falsos negativos, es decir, todas las mujeres con cáncer obtienen el patrón de microRNAs que esperamos para pacientes con cáncer”, destaca la Dra. Lleonart. Entre las voluntarias sanas, 11 obtuvieron este patrón (un 18,3%) que correspondería a un mayor riesgo de desarrollar cáncer en el futuro.

CD44, UNA PROTEÍNA RELACIONADA CON EL CÁNCER DE MAMA

Entre los microRNAs de la firma molecular descrita por el estudio del VHIR se encuentra miR-16. Como sucede con todos los microRNAs, miR-16 se encarga de silenciar varios genes y, por lo tanto, impedir que se formen las proteínas correspondientes. En este caso, miR-16 controla la proteína CD44. Así, cuando los niveles de miR-16 son elevados, CD44 está muy poco expresada y, de la misma forma, si los niveles de miR-16 son bajos, los de CD44 se encuentran muy elevados.

Estudios previos habían descrito niveles elevados de CD44 en suero en un tipo de cáncer de mama muy agresivo, el triple negativo. Estos resultados dan fuerza a la idea de que CD44 podría ser un marcador de otros subtipos moleculares de cáncer de mama. “Es interesante que hemos encontrado este marcador también en los tumores luminales A y B los cuales, aunque son menos agresivos, pueden producir recidivas a largo plazo y reaparecer en forma de metástasis agresivas al cabo de los años”, concluye la Dra. Lleonart.

Desde Vall d’Hebron, el estudio ha sido liderado por el grupo de Investigación Biomédica en Células Madre de Cáncer del VHIR con la colaboración del grupo de investigación en Patología Molecular Traslacional del VHIR, la Unidad de Patología Mamaria y el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Vall d’Hebron y el grupo de Cáncer de Mama y Melanoma del VHIO. El trabajo también ha contado con la participación activa de la Unidad de Estadística y Bioinformática (UEB) del VHIR, el Laboratorio de Proteómica CSIC/UAB, el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León y el Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña.

SUEÑO DE COLORES

‘Sueño de colores’ es una campaña de Vall d’Hebron para la investigación contra el cáncer de la mujer y la mejora del bienestar de la salud de todas aquellas mujeres que lo sufren. Se trata de una iniciativa solidaria, símbolo de la lucha y el espíritu de superación de todas las mujeres que padecen cáncer. La iniciativa consta de la venta de un pañuelo solidario diseñado por la artista Claudia Valsells, con la colaboración de Judit Mascó. El pañuelo se puede comprar en las tiendas Natura o a través de si tienda online. Los beneficios obtenidos se destinan a financiar dos grandes programas de investigación: uno para estudiar cómo se puede mejorar el bienestar de las pacientes mediante un programa de apoyo psicológico en momentos clave después del diagnóstico de un cáncer de mama y otro de investigación biomédica en cáncer ginecológico.

Fuente: Consalud

Imagen: Equipo de investigadores de Vall d’Hebron y el CAP Vallcarca Sant Gervasi (Foto. Vall d´Hebron)

Tomosíntesi

La tomosíntesis con mamografía sintética mejora la detección del cáncer de mama

Los ensayos de cribado europeos han encontrado tasas de detección de cáncer significativamente mayores con tomosíntesis digital de mama, con tasas de recuperación más bajas o comparables a las de la mamografía

La tomosíntesis digital de mama (TDM) en combinación con la mamografía sintética mejora la detección del cáncer sobre la mamografía digital sola, según un estudio de investigadores italianos publicado en la revista ‘Radiology’. Los resultados del estudio añaden más apoyo al uso de TDM en programas de detección de cáncer de mama basados en el cribado poblacional.

Los programas de detección del cáncer de mama que utilizan mamografías han logrado reducir la mortalidad por la enfermedad al detectarla en sus etapas más tempranas y tratables. Sin embargo, la mamografía tiene algunas limitaciones, incluida una sensibilidad reducida para la detección del cáncer en mamas densas.

También produce una tasa de recuerdo más alta que la óptima, o la tasa a la que se llama a las mujeres para obtener imágenes adicionales basadas en resultados inciertos.

La TDM, también conocida como mamografía 3D, aborda algunas de estas limitaciones. Con ella se consigue una serie de imágenes de rayos X de un brazo móvil que forma un arco alrededor de la mama. Los ensayos de cribado europeos han encontrado tasas de detección de cáncer significativamente mayores con TDM, con tasas de recuperación más bajas o comparables a las de la mamografía.

La combinación de TDM con mamografía sintética, una técnica en la que se reconstruyen imágenes 2D a partir de los datos de TDM, reduce la exposición a la radiación, lo que hace que la combinación sea viable para los programas de detección.

A pesar de su promesa, hay pocos resultados disponibles sobre los resultados posteriores después de la detección con TDM, un déficit que los investigadores del Estudio Piloto de Verona, en Italia, han estado trabajando.

“Una organización necesita dos cosas para mejorar los resultados de un programa de detección –explica la autora principal del estudio, Francesca Caumo, del Departamento de Radiología de Senos del Instituto Veneto de Oncología, en Padua–. Se necesita una mejor prueba de primer nivel y una forma de superar el efecto de la densidad mamaria para definir el riesgo de una paciente. El Estudio Piloto quiere responder al primer punto, mostrando la validez de la TDM como prueba de detección, en lugar de mamografía tradicional”.

En el estudio, la doctora Caumo y sus colegas analizaron los resultados de más de 32.000 mujeres que fueron examinadas para detectar cáncer de mama y luego volvieron a examinar dos años después. Después de una primera ronda de imágenes por TDM con mamografía sintética, aproximadamente la mitad de los participantes del estudio fueron reexaminados por TDM y mamografía sintética y la otra mitad por mamografía.

Un total de 32.870 mujeres, con una edad promedio de 58 años, fueron reexaminadas, incluidas 16.198 con mamografía sintética TDM y 16.672 con mamografía.

La tomosíntesis digital de mama en la primera ronda y en el nuevo cribado detectó una mayor proporción de cánceres en estadio temprano que el cribado con mamografía digital.

La tasa de detección de cáncer fue de 8,1 por 1.000 para la nueva detección con TDM y mamografía sintética en comparación con el 4,5 por 1000 para la nueva detección con mamografía. No hubo diferencia en la tasa de recordatorios en la nueva detección con TDM y mamografía y mamografía sintética.

En el nuevo cribado, la proporción de tumores en estadio II o superior fue del 14,5% con TDM y mamografía sintética, considerablemente más alta que el 8,5% con mamografía.

“El menor número de cánceres en etapa II o superior con la prueba de detección de TDM más mamografía sintética demuestra que la TDM tiene la capacidad de anticipar la detección de cánceres que podrían avanzar en los próximos dos años –señala la doctora Caumo–. Esto brinda un mayor beneficio a nuestros pacientes”.

Para el siguiente paso en el Estudio Piloto de Verona, los investigadores planean completar un análisis de los cánceres de intervalo, o cánceres que aparecen en el período entre exámenes.

La doctora también está explorando el impacto de incorporar medidas volumétricas de densidad mamaria en el perfil de riesgo de la paciente a través de su proyecto de Detección de mamas basada en riesgos (RiBBS). Aproximadamente 10.000 mujeres se someterán a la prueba de detección de mamografía sintética más DTM. A todas las mujeres cuya densidad mamaria se encuentre por encima de un cierto valor umbral, se les pedirá que se les realicen imágenes mamarias adicionales con ultrasonido.

“El objetivo principal de esta investigación es demostrar que un modelo personalizado de detección es más eficiente que uno normal que me gusta llamar un programa de ‘talla única’, en el que cada mujer debe realizar una prueba de detección de mamografía anual sin ningún tipo de estratificación del riesgo –explica la doctora Caumo–. La categoría de riesgo determinará los intervalos del evento de detección posterior: bienal para mujeres de bajo riesgo y anual para mujeres de riesgo intermedio y alto”.

Fuente: El médico interactivo

Fundación Le Cadó 10 años

La Fundación Le Cadó celebra su décimo aniversario con 150.000 euros donados a la investigación contra el cáncer de mama

Esta semana hace 10 años que nació la Fundación Le Cadó, la primera Fundación no científica contra el cáncer de mama en el ámbito español. Durante estos diez años la Fundación Le Cadó se ha dedicado a organizar distintos eventos sociales, talleres e iniciativas con un único objetivo, recaudar fondos para la investigación contra el cáncer de mama.

A día de hoy, ha financiado con 115.000 euros la investigación del cáncer de mama en mujeres menores de 35 años, un estudio llevado a cabo desde el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA de Valencia y con 45.000 euros el estudio de investigación genética “Descifrando el genoma del cáncer de mama hereditario”, llevado a cabo desde el Hospital Provincial de Castellón. En total, 150.000 euros donados íntegramente a la investigación.

Cabe destacar que tal y como asegura la prestigiosa oncóloga, la Dra. Ana Lluch, supervisora del estudio del cáncer de mama en mujeres jóvenes: “Ha sido uno de los proyectos que la Fundación Le Cadó ha subvencionado, prácticamente, ella sola”. “Nos ha permitido continuar durante todos estos años con el proyecto, sin parones mientras conseguíamos financiación estatal”, explica la Dra. Maite Martínez, actual directora del proyecto.

Una de las principales fuentes de financiación para la Fundación son las marchas solidarias que organiza por distintos municipios de la provincia de Castellón. Este año, en cambio, la actual crisis sanitaria en la que vivimos no les ha permitido celebrarla, así como tampoco los actos previstos para la conmemoración de su décimo aniversario.

Sin embargo, desde la organización quieren dar las gracias a todas las personas que año tras año participan en los distintos actos, aportando su granito de arena, ya sea como participantes, voluntarios o colaboradores. Y aseguran que solo de esta manera podemos seguir financiando la investigación contra el cáncer de mama. “La investigación para una mujer con cáncer de mama es ilusión, es saber que cuando tu no puedes luchar alguien lucha por ti”, explica Elvira Monferrer, presidenta de la Fundación y paciente de cáncer de mama.

Por ello, y para celebrar este año tan espacial, la Fundación Le Cadó ha publicado un vídeo dedicado a todas las personas que siguen luchando con ellos año tras año. Y les aplauden por su gran implicación y concienciación en este denominador común, la lucha contra el cáncer de mama.

 

La UCLM lidera un estudio que propone un nuevo tratamiento para pacientes de cáncer de mama que presenten resistencias

El grupo de Oncología Traslacional del Centro Regional de Investigaciones Biomédicas (CRIB) de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha publicado una investigación donde se demuestra el potencial de un fármaco para revertir la resistencia adquirida a antitumorales de nueva generación usados en cáncer de mama triple negativo. En este trabajo han colaborado investigadores del Hospital Universitario de Albacete, del Hospital Clínico San Carlos y del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. El trabajo ha contado también con el apoyo de la Asociación Costuras en la Piel de Albacete (ACEPAIN).

En el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, este grupo de investigación recuerda que “la resistencia a las terapias es uno de los problemas más importantes en el cáncer, en concreto en cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos y que actualmente carece de tratamientos dirigidos. Aunque en un primer momento los pacientes suelen responder bien, las células tumorales acaban desarrollando mecanismos que les permiten escapar de la muerte celular provocada por agentes antitumorales”.

Recientemente, un nuevo grupo de fármacos dirigidos contra proteínas de la familia BET, (del inglés, Bromo- and Extraterminal Domains), reguladores epigenéticos de gran importancia en el comportamiento de los tumores, han mostrado actividad antiproliferativa en cáncer de mama triple negativo. “En los últimos años – tal y como explica el doctor Alberto Ocaña, a la cabeza de la Unidad de Nuevas Terapias del Hospital Clínico San Carlos y co-director del trabajo, -se ha demostrado que la maquinaria epigenética, que es la responsable de modificar la expresión de ciertos genes sin modificar su secuencia, está alterada en estos tumores mamarios. En concreto, los miembros de la familia de lectores epigenéticos BET se están convirtiendo en potenciales dianas para el tratamiento del cáncer y ya han demostrado efectos preclínicos en el cáncer de mama”.

Sin embargo, como apunta la doctora Eva Galán, investigadora del CRIB y también co-directora del trabajo, “como en el caso de muchas otras intervenciones terapéuticas, se espera que el eventual desarrollo de resistencia a los inhibidores de proteínas BET (BETi) limite su eficacia terapéutica”. En este contexto, los investigadores se centraron en dos objetivos: estudiar el mecanismo de resistencia adquirida al BETi e identificar las vulnerabilidades farmacológicas que superarían esta resistencia.

A través de una estrategia de tratamiento pulsado con el BETi JQ1 durante varios meses, los investigadores generaron dos modelos celulares derivados de líneas celulares clásicas de cáncer de mama triple negativo con resistencia adquirida a JQ1. Como explica la doctora Galán “aunque con limitaciones, estos modelos pueden mimetizar lo que ocurre en los pacientes cuando se desarrollan resistencias”. Mediante técnicas genéticas y farmacológicas sobre esos modelos de resistencia a BETi, los investigadores identificaron un potente efecto antiproliferativo de compuestos inhibidores de la proteína quinasa PLK1 en las células resistentes.

Según se recoge en la investigación, tanto in vitro como in vivo, observaron que el compuesto Volasertib, un potente inhibidor de PLK1, producía una detención del ciclo celular de las células tumorales, lo que conlleva su muerte y, en última instancia, la regresión tumoral en los modelos preclínicos en ratones, lo que sugiere que el uso de PLK1 como diana terapeutica podría proporcionar una estrategia novedosa para superar la resistencia a BETi en cáncer de mama triple negativo.

Los resultados de este trabajo son muy relevantes desde el punto de vista de la traslación a la práctica clínica, ya que, como insiste Alberto Ocaña, “los compuestos dirigidos a la familia BET se encuentran actualmente en desarrollo clínico y pueden empezar a mostrar sus limitaciones pronto”.

Estos hallazgos abren la puerta al desarrollo de nuevos estudios clínicos que combinen los agentes estudiados, particularmente en pacientes que se han vuelto resistentes a los inhibidores de BET, ya que, como concluye Eva Galán, “los BETi como agentes únicos de tratamiento podrían tener una acción antitumoral muy limitada. Sin embargo, su combinación con inhibidores de PLK1, como el volasertib, abre una nueva puerta al tratamiento de estos tumores agresivos, por lo que nuestros resultados representan un avance prometedor en la búsqueda de un tratamiento más dirigido y efectivo el cáncer de mama”.

El trabajo, que constituye parte de la tesis doctoral de Cristina Nieto, actualmente postdoctoral en el Centro de Cáncer de Salamanca, ha sido publicado en la prestigiosa revista Cancer Letters, además de ser presentado en numerosos congresos nacionales internacionales. Forma parte de una línea de investigación para la identificación de nuevas vulnerabilidades terapéuticas y desarrollo de terapias combinadas del laboratorio de Oncología Traslacional del CRIB de la UCLM y se ha realizado en colaboración de la Unidad de Investigación del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (UI-CHUA), el Hospital Clínico San Carlos y el Centro del Cáncer de Salamanca.

Igualmente, cuenta con el apoyo económico de entidades privadas, como ACEPAIN (Asociación Costuras en la Piel de Albacete) o la Fundación CRIS CANCER (Madrid), así como de entidades públicas como; la Diputación Provincial de Albacete, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y Universidad de Castilla la Mancha.

El artículo completo se encuentra publicado en acceso abierto y se puede consultar en el siguiente enlace:
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0304383520303505?via%3Dihub

Gabinete de Comunicación UCLM. Albacete, 23 de octubre de 2020

Burriana se mueve por el cáncer de mama con la etiqueta #BorrianaSolidaria

La V cursa de les dones de Borriana vuelve a ser una realidad, después de su cancelación a causa de la declaración del estado de alarma el pasado 14 de marzo, aunque en un nuevo formato. Las personas que quieran participar lo harán de forma individual y realizando el deporte que más les guste. Para unirse a la iniciativa únicamente deberán hacerse una foto con la camiseta conmemorativa de la V Cursa de les dones y subirla a las redes sociales con la etiqueta #BorrianaSolidaria.

¿Cómo inscribirse a la V cursa de les dones de Borriana?

Si no pudiste inscribirte antes del confinamiento, ahora lo podrás hacer a través de nuestra página web, clicando aquí, o de forma presencial acudiendo a:

  • Bambalina Boulevard ( Av. Jaime Chicharro, 81, 12530 Burriana)
  • La piscina municipal de Burriana, únicamente en el caso de que hayas de ir para realizar otras gestiones.

Junto con la inscripción te regalaremos la camiseta conmemorativa de la V Cursa de les dones que deberás ponerte para participar. Si eres un establecimiento de Burriana y quieres presentarte voluntario como punto de inscripción, puedes solicitárnoslo por correo electrónico a rrpp@flordevida.org.

¿Cómo participar en la nueva iniciativa?

Para participar deberás de fotografiarte con la camiseta conmemorativa de este año mientras realizas algún deporte y colgar tu foto en las redes sociales con la etiqueta #BorrianaSolidaria, antes del 7 de agosto de 2020.

Con todas las imágenes recibidas construiremos un gran mural que represente el enorme apoyo que año tras año dan los ciudadanos y ciudadanas de la ciudad de Burriana a la lucha contra el cáncer de mama.

Medidas anti COVID19

  • Es imprescindible acudir al punto de inscripción con mascarilla
  • En el momento de inscripción presencial no habrá la posibilidad de probarse la camiseta conmemorativa. Se deberá escoger la talla visualmente y sin opción a cambios.