El Senado aprueba incorporar las mamografías desde los 40 hasta los 75 años

El Senado aprueba por unanimidad incorporar al sistema de salud las mamografías a partir de los 40 años y hasta los 75 años

El Senado ha dado su visto bueno, por unanimidad, a la iniciativa del portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, que pide incorporar al Sistema de Salud una ampliación de las mamografías y campañas de prevención del cáncer de mama desde los 40 y hasta los 75 años. La iniciativa aprobada reclama asimismo intensificar los programas de prevención vigentes, ante un cáncer que supone la quinta causa de muerte global y la primera entre las mujeres entre 35 y 55 años, siendo el tumor más frecuente.

El PSOE ha planteado una transaccional al total del texto en el que planteaba ‘mantener la financiación’ a las autonomías, cuando la propuesta de los valencianistas pedía mejorar los fondos que perciben quienes ostentan las competencias y financiarlas adecuadamente para poder aplicar estas políticas de prevención adecuadas. Todas las formaciones han manifestado su apoyo a la iniciativa de la coalición, a pesar que el PSOE ha mantenido hasta el final la incógnita sobre su postura ante la iniciativa, al no aceptarse su enmienda con el matiz de la financiación.

Así la moción reclama financiar adecuadamente a las diferentes comunidades autónomas, que ostentan las competencias en esta materia, para que puedan avanzar la edad de inicio de mamografías o screening en mujeres asintomáticas a los 40 años con el objetivo de recuperar el ritmo anterior a la pandemia y prorrogarlas hasta los 75 años. “Si una autonomía decide ofrecer este servicio, que no deje de hacerlo a tiempo por tener un problema serio de financiación como el que vivimos en el País Valenciano, por un problema que nace de un modelo injusto como el que tenemos ahora, donde tenemos que dar asistencia sanitaria a cinco millones de personas más las que nos visitan. Investimos a este Gobierno y el PSOE se comprometió a resolver este problema en ocho meses y todavía seguimos esperando el cumplimiento de este acuerdo, que nos permita tener calidad en nuestros servicios públicos”, ha explicado Mulet en su intervención.

Aumento entre jóvenes

Es preocupante el aumento de este tipo de cáncer en mujeres jóvenes. Actualmente cerca del 20% de los tumores de mama se dan en mujeres con una edad inferior a los 45 años. Unas edades, las más jóvenes, en las que según las personas expertas los casos tienden a ser más agresivos y difíciles de tratar que en edades más avanzadas. Las personas expertas alertan que descuidar las franjas de edad más jóvenes, donde se percibe un mayor incremento de la incidencia de los casos de cáncer de mama, podría ser un error que nos aleje progresivamente de los datos de curación actuales, francamente positivas en cifras relativas en comparación en otros estados de nuestro entorno.

Desde la coalición también proponen extender las campañas. “Por un lado proponemos avanzar el inicio de las mamografías o screening y por otro prorrogarlas hasta los 75 años, utilizando para ello tests genéticos y técnicas no invasivas en aquellos casos de riesgo genético en las que se hayan detectado mutaciones y para evitar los riesgos que suponen las mamografías precoces”, explica.

Abordar a tiempo la detección temprana del cáncer de mama puede suponer notables mejoras en la calidad de vida de las personas afectadas, sus relaciones laborales y situaciones de vulnerabilidad, puesto que una de cada tres afectadas pierde su puesto de trabajo. La actual situación de Covid-19 y el estado de alarma han provocado demoras en los cribados que se realizan a las personas, lo que ha alterado los calendarios de mamografías, circunstancia que está afectando a miles de personas, por lo que hace falta una acción decidida para recuperar el pleno rendimiento de los programas de detección y prevención.

Por otro lado, reclama introducir campañas de sensibilización para el fomento de la auto-exploración destinadas a mujeres jóvenes en los respectivos planes autonómicos para la Prevención de Cáncer de Mama y estudiar y analizar las repercusiones laborales para las afectadas y las posibles medidas que se podrían aplicar para corregir las dificultades de incorporarse de nuevo al mercado laboral después del tratamiento.

Finalmente, el texto aprobado pide avanzar en la implantación y utilización de tests genéticos y técnicas no invasivas para identificar cambios nocivos (mutaciones) en cualquiera de los dos genes de susceptibilidad al cáncer de mama: BRCA1 y BRCA2 y evitar así los riesgos que suponen las mamografías precoces en pacientes con riesgos demostrados.

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Desarrollan un prometedor fármaco contra el cáncer más eficaz y seguro gracias a su novedosa vía de absorción

Uno de los principales obstáculos en la búsqueda de fármacos contra el cáncer radica en la capacidad de muchos tumores de desarrollar resistencia a ellos. Sin embargo, es posible que ahora la ciencia haya encontrado una manera de sortear este problema.

Y es que un grupo de investigadores adscritos a la Universidad de Michigan (Estados Unidos) está actualmente desarrollando un nuevo medicamento frente al cáncer que se absorbe a través del sistema linfático (un conjunto de vasos y nódulos que recorren todo el cuerpo y que sirven como una suerte de red circulatoria del sistema inmune) del intestino en lugar de a través del sistema circulatorio. Con ello, pretenden esquivar las vías de señalización molecular (reacciones químicas que controlan procesos celulares como la multiplicación o la muerte) que conducen a la resistencia del cáncer a los fármacos y evitar efectos secundarios indeseados.

Menos tóxico, más eficaz

Así lo reportan en un artículo publicado en el medio científico Nature Communicationsen el que explican que la sustancia en cuestión actúa como un inhibidor de la quinasa (una encima que activa o desactiva otras proteínas, actuando efectivamente como señalizador molecular) y que ha logrado reducir significativamente la enfermedad y la toxicidad y ha aumentado sensiblemente la supervivencia en modelos murinos (ratones) con mielofibrosis (una forma de leucemia crónica).

El fármaco, bautizado como LP-182, se dirige simultáneamente a las fosfoinositol 3-quinasas (PI3K) y a las quinasas activadas por mitógenos (MAPK), dos vías de señalización celular que están detrás de un alto porcentaje de los cánceres.

El tratamiento del cáncer, a menudo, implica una combinación terapéutica para poder abordar diversas vulnerabilidades de las células cancerígenas. Sin embargo, debido a que estos fármacos circulan, son absorbidos y son eliminados por el cuerpo a diferentes ritmos, mantener el equilibrio terapéutico correcto de cada fármaco en la concentración precisa para ser eficaz al tiempo que los afectos adversos se mantengan en el mínimo posible.

Un almacén dentro del cuerpo pero separado de él.

Si no se logra este equilibrio se reduce la eficacia de las combinaciones terapéuticas al mismo tiempo que se ofrecen oportunidades al cáncer de desarrollar resistencia, ya que se pueden activar otras vías de señalización que permitan a las células cancerígenas seguir creciendo.

Por el contrario, el LP-182 emplea el sistema linfático como una suerte de almacén separado del resto del cuerpo que va permitiendo su liberación al la circulación general de manera progresiva, con lo que facilita la consecución del equilibrio terapéutico adecuado. Esto, explican los autores, demuestra la posibilidad de emplear el sistema linfático para la administración de fármacos anticancerígenos, lo que podría constituir una oportunidad de mejorar las perspectivas de las terapias anticancerígenas y de reducir sus efectos secundarios.

El tratamiento se encuentra como es lógico aún en fase preclínica, pero los desarrolladores ya han expresado su intención de embarcarse en ensayos clínicos de fase I en pacientes humanos con mielofibrosis a fin de acercar su aprobación definitiva. Igualmente, trabajan en el desarrollo de otros inhibidores de las quinasas linfatrópicos para tratar tumores sólidos como los de mama, cerebro, gastrointestinales o pancreáticos.

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cáncer de mama triple negativo

Descubren el motivo de la propagación del cáncer de mama triple negativo

Varios investigadores han dado con el motivo por el que el cáncer de mama triple negativo se propaga de manera más mortal.

Casi todos los tipos de cánceres son enfermedades muy graves y, por ello, se investiga de manera constante para entender mejor estos tumores y así encontrar tratamientos y optimizarlos. Recientemente, un estudio ha encontrado el motivo por el cual el cáncer de mama se propaga de la manera más mortal.

Varios investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, han encontrado unas diferencias moleculares notables entre las células cancerosas que se adhieren a un tumor inicial y las que se dedican a generar tumores distantes en el cáncer de mama triple negativo, el más dañino de todos.

El cáncer de mama triple negativo, el peor

Los resultados de este estudio, publicado en la revista ‘Science Translational Medicine’, son prometedores. Llevado a cabo con modelos de roedor y tejidos humanos, podría ser crucial para la elaboración de nuevas técnicas que permitirían tratar el cáncer de mama de manera más efectiva, poniendo el foco sobre estas variaciones moleculares.

El doctor Andrew Ewald, uno de los líderes de la investigación, ha explicado que los tratamientos que se usan para combatir otros cánceres de mama “no suelen surtir efecto en el triple negativo”. Por ello, afirma que es “necesario” encontrar uno que funcione en un tipo de cáncer común en alrededor del 15% de los casos de cáncer de mama.

Lo que hace tan mortífero al triple negativo es que sus células no tienen banderas moleculares en su superficie que se enlazan con las hormonas estrógeno y progesterona y con una proteína que provoca la extensión del cáncer.

Actualmente, una gran cantidad de terapias contra el cáncer de mama se centran en esas banderas, pero el triple negativo no tiene. Por ello, el equipo de la investigación comparó las diferencias moleculares entre la zona cero del cáncer y en las que se propagaba.

El motivo de su propagación

Así, con los roedores y los tejidos humanos, llevaron a cabo unos métodos combinados de aprendizaje automático, imágenes de las células y estudios bioquímicos para dar con esas diferencias.

Por un lado, encontraron que las células de las zonas en las que se extiende el triple negativo son “muy resistentes” al tratamiento. Pero, por otro lado, descubrieron unas proteínas, llamadas vimentinas, que son necesarias para que estas células prosperen en estas zonas, algo que da esperanzas para encontrar un tratamiento.

Concretamente, las vimentinas proporcionan capacidad migratoria a las células del cáncer de mama triple negativo, y se encuentran en el esqueleto celular, es decir, en los huesos y la médula ósea.

De la misma manera, las propias células producen otra proteína, la cadherina E, presente en las células epiteliales, que les da una mayor supervivencia. Una vez tienen ambas capacidades mejoradas, las células del triple negativo pasan a llamarse células epiteliales mesenquimales híbridas (EMT).

Un posible tratamiento para el triple negativo

Tras un análisis de las moléculas implicadas en los estados híbridos de EMT, observaron que las células de las últimas zonas en las que el triple negativo se había expandido producían cinco proteínas llamadas factores de transcripción, que se dedican a fomentar la generación de otras proteínas involucradas en la extensión del propio cáncer.

Ahora mismo, los científicos están buscando la forma de bloquear los genes de los factores de descripción o sus proteínas derivadas para impedir la expansión del triple negativo. Además, investigan si este caso es único de este cáncer o si también se da en otros tipos.

bioimpresión 3D cáncer de mama

Tratamiento del cáncer de mama gracias a la bioimpresión 3D con células de animales

¿Sabías que 2,3 millones de mujeres cada año son diagnosticadas con cáncer de mama en el mundo? Aún con esta alta incidencia sigue siendo un desafío para profesionales de la medicina, esto se debe a la complejidad del microambiente y del tejido tumoral que resulta difícil replicar el tumor para su estudio y tratamiento en el laboratorio. Ya habíamos visto diferentes formas en las que la bioimpresión juega un papel protagonista en la medicina, por ejemplo con la bioimpresión de tendones humanos o alternativa al transplante del órganos. Hoy abordamos un nuevo tratamiento del cáncer de mama con ayuda de la impresión 3D. Investigadores de IBEC (Instituto de Bioingeniería de Cataluña) han conseguido gracias a tejidos de mama de cerdo recrear la composición del tumor en mujeres mediante la bioimpresión en 3D.

¿Qué es el cáncer de mama y cómo se desarrolla?

El cáncer de mama es una enfermedad que se produce en las células de la mama cuando estas se reproducen sin control. Dependiendo de las células que se multipliquen se tratará de un tipo de cáncer u otro. Los más comunes son: calcinoma ducal infiltrante y carcinoma lobulillar infiltrante. El primero se origina en los conductos y el segundo se origina en los lobanillos, ambos expandiéndose a los tejidos mamarios más cercanos. Estas células cancerosas se encuentran en el microambiente, este a su vez está formado por la matriz extracelular (MEC) que es la implicada en que las células se multipliquen y diseminen

Lugar donde se originan los dos cáncer de mama más comunes

¿Qué se ha conseguido?

Los investigadores del IBEC (Investigadores del Instituto de bioingeniería de Cataluña) han conseguido recrear la MEC con tejido de mama de cerdo hembra gracias a su similitud con el genoma humano. Hablamos de una biotinta formada por tejidos de mama de cerdo, este modelo recrea la complejidad de la composición de tumores. Una ventaja es que es fácil de obtener y en gran cantidad. Una vez ha sido extraído el material llamado biotinta, servirá para su desarrollo e investigación en el laboratorio. Te preguntarás ¿qué papel tiene la impresión 3D? Una vez se tenga la biotinta se mezcla con células cancerosas humanas junto con otros componentes que hacen que se mantenga la estructura y dureza perfecta del tumor. Una vez tengamos esa mezcla se imprime en 3D, y pasados unos días en condiciones adecuadas, se obtiene el tumor de mama humano.

Con la bioimpresión del cáncer de mama se podrá tratar e investigar este tumor, uno de los más comunes entre mujeres, desarrollando también tratamientos personalizados utilizando las células de pacientes. La investigación realizada por IBEC es solo un primer paso para conseguir una mejora en los tratamientos del cáncer de mama, que permite una aproximación a mejor tratamientos, personalizados y con mejores resultados. Aún hay mucho que hacer en este campo, pero sin duda las tecnologías de impresión 3D tanto para la investigación como para los tratamiento regenerativos son un gran aliado de los médicos e investigadores. 

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La inmunoterapia mejora un 27% la supervivencia global en un cáncer de mama

El estudio Keynote355 se trata de avance terapéutico vital de los últimos diez años en el cáncer de mama triple negativo

Un estudio realizado por Investigadores del International Breast Cancer Center (IBCC) han demostrado que la adición de un tipo de inmunoterapiapembrolizumab, a la quimioterapia de primera línea, mejora un 27 por ciento la supervivencia global de las pacientes con cáncer de mama triple negativo avanzado con expresión de PD-L1. El estudio, publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine (NEJM), abre la puerta a un nuevo tratamiento estándar en esta población de pacientes. Se trata del avance terapéutico más importante de los últimos diez años en el cáncer de mama triple negativo avanzado dentro del campo de la inmunoterapia.

El estudio, liderado por Javier Cortés, director del IBCC, y José Manuel Pérez García, director adjunto del IBCC, presentaron en el congreso de la American Society of Clinical Oncology de 2020 (ASCO) los primeros resultados del estudio. Las conclusiones fueron tan relevantes que, en noviembre de 2020, la agencia reguladora Food and Drug Administration (FDA) aprobó en Estados Unidos el tratamiento con pembrolizumab en combinación con quimioterapia, mientras que, tras la presentación de datos más maduros de supervivencia global en el European Society for Medical Oncology (ESMO), se decidió aprobar la misma indicación por parte de la European Medicines Agency (EMA) en octubre del 2021.

Javier Cortés, primer autor del trabajo, destaca lo siguiente: “Hasta ahora, no habíamos logrado mejorar la supervivencia global en el cáncer de mama triple negativo avanzado con un tratamiento basado en inmunoterapia, como hemos hecho con pembrolizumab. Lo sabíamos de otras patologías como melanoma cáncer de pulmón, pero nunca lo habíamos podido demostrar en este subtipo de cáncer de mama. Se trata de una noticia muy relevante porque el cáncer de mama triple negativo es actualmente el de peor pronóstico y uno de los subtipos en el que los oncólogos estamos más interesados en encontrar nuevas terapias que mejoren la supervivencia y la calidad de vida de nuestras pacientes”.

El estudio, de fase III, randomizado y doble ciego, se ha llevado a cabo en 209 centros de 29 países y se han incluido un total de 847 pacientes con cáncer de mama triple negativo avanzado independientemente de si expresaban o no el biomarcador PD-L1. Estas pacientes no habían recibido ningún tratamiento previo para la enfermedad metastásica. Las pacientes fueron randomizadas a recibir tratamiento con quimioterapia y pembrolizumab o quimioterapia más un placebo, de modo que 566 pacientes recibieron quimioterapia y pembrolizumab y 281, quimioterapia más un placebo. Los dos objetivos primarios del estudio fueron la supervivencia libre de progresión (SLP) y la supervivencia global en pacientes con diferente expresión de PD-L1 y en la población por intención de tratar.

La mediana de supervivencia con inmunoterapia es de 23 meses

Tras un seguimiento de 44,1 meses, el estudio Keynote-355 también ha demostrado que añadir pembrolizumab al tratamiento de quimioterapia aumenta de manera estadísticamente significativa en casi 7 meses la supervivencia global en pacientes con cáncer de mama triple negativo avanzado con expresión de PD-L1. La mediana de supervivencia global de las pacientes que recibieron quimioterapia y pembrolizumab fue de 23 meses y de 16,1 meses en el grupo que recibió quimioterapia más un placebo.

Los autores concluyen que, en los pacientes con cáncer de mama triple negativo avanzado cuyos tumores expresan el biomarcador PD-L1, “la adición de pembrolizumab a la quimioterapia da como resultado una supervivencia global significativamente más prolongada que la quimioterapia sola”.

“Este fármaco ha mostrado un beneficio en los tumores que tienen un biomarcador, el PD-L1. Y esta es una buena noticia, porque podemos saber qué pacientes van a beneficiarse de esta inmunoterapia, antes de administrarla. Aproximadamente el 40 por ciento de las pacientes con cáncer de mama triple negativo tienen niveles altos de este biomarcador”, explica Javier Cortés.

 

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Esta inteligencia artificial ayuda a los radiólogos a diagnosticar el cáncer de mama

Según el Sistema Europeo de Información del Cáncer, en 2020 se diagnosticaron un total de 34.088 nuevos casos de cáncer de mama solo en España. Esta enfermedad es más común entre mujeres y se estima que la probabilidad de llegar a tenerlo es de 1 de cada 8, siendo la franja de edad de entre los 45 y los 65 años la etapa de mayor incidencia.

Recientemente, una startup de biotecnología española desarrolló una Inteligencia Artificial que recomendaba a los sanitarios qué tratamientos hacer según el historial de la persona ante distintos tipos de cánceres. Sin embargo, no es la única empresa que está investigando en un método tecnológico para ayudar a las personas a las que diagnostican estas enfermedades.

Vara, una startup con sede en Alemania, ha publicado un estudio en The Lancet Digital Health en el que hablan de una IA que detecta el cáncer de mama por sí solo o ayudando a un experto humano. Según los expertos del MIT, esta tecnología podría salvar vidas al diagnosticar la enfermedad más rápidamente y al aliviar la carga de trabajo “en lugares donde hay una gran falta de especialistas”.

En el experimento de Vara, los investigadores se percataron de que, uniendo el trabajo de los radiólogos con el de la IA, conseguían resultados un 3,6% mejores que cuando el médico trabajaba por separado. Además, los profesionales del MIT afirman que la tecnología de Vara podría darse cuenta de la enfermedad incluso cuando esta se pasa por alto en las radiografías.

¿Cómo crearon la Inteligencia Artificial?

El software de Vara se está probándose ya en más de una cuarta parte de los centros de detección de cáncer de mama de Alemania. Asimismo, ha comenzado a usarse en un hospital de México y en otro de Grecia.

Para llegar a dar buenos resultados, los científicos tuvieron que dotar a la Inteligencia Artificial con más de 367.000 mamografías. Entre los datos, también incluyeron notas de los radiólogos, evaluaciones e información sobre los pacientes.

Los investigadores de Vara programaron al software para que colocase cada radiografía en la categoría que considerasen oportuna: seguro normal, sin confianza y cáncer seguro. En el caso de las ambiguas o las de cáncer seguro, los creadores de la IA derivaron al individuo a un radiólogo para un análisis más preciso.

Thilo Töllner, radiólogo que dirige un centro alemán de detección de esta enfermedad, lleva usando 2 años el invento de Vara. El sanitario reconoce que su opinión no siempre coincide con el de la Inteligencia Artificial y que a veces debe completar los informes manualmente, pero comenta que la mayoría de veces “solo tienes que presionar enter”.

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Trodelvy muestra mayor supervivencia en cáncer de mama triple negativo

Los datos finales de este fármaco de Gilead han sido presentados en ASCO

Gilead Sciences ha presentado los datos finales del estudio de fase 3 ASCENT de sacituzumab govitecán (con nombre comercial Trodelvy) en pacientes con cáncer de mama triple negativo metastásico (CMTNm) en recaída o refractario que recibieron dos o más terapias sistémicas, al menos una de ellas para la enfermedad metastásica.

En un análisis de seguimiento, el fármaco demostró mejorar la mediana de supervivencia libre de progresión en comparación con la quimioterapia elegida por los médicos (4,8 frente a 1,7 meses; HR: 0,41; p<0,0001) y alargar la mediana de supervivencia global (SG) en casi cinco meses (11,8 vs. 6,9 meses; HR: 0,51; p<0,0001) en la población estudiada. La tasa de SG a dos años fue del 20,5 por ciento (IC del 95 por ciento: 15,4 a 26,1) en el brazo de este fármaco, en comparación con el 5,5 por ciento (IC del 95 por ciento: 2,8 a 9,4) en el brazo que recibió la quimioterapia seleccionada por los médicos.

El conjugado anticuerpo-fármaco también mostró mejoras clínicamente significativas en la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) en comparación con la quimioterapia. Los resultados fueron coherentes con el análisis final publicado previamente en The New England Journal of Medicine, se presentaron en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) de 2022 (Abstract n.º 1071).

Aumento de la calidad de vida frente a la quimioterapia

“Estos datos finales del estudio de fase 3 ASCENT confirman el beneficio en cuanto a supervivencia y calidad de vida observado con respecto a la quimioterapia tradicional en pacientes con cáncer de mama triple negativo metastásico pretratado”, afirma Aditya Bardia, director del Programa de Investigación del Cáncer de Mama del Centro Oncológico Mass General y Profesor Asociado de Medicina de la Facultad de Medicina de Harvard, e investigador principal global del estudio ASCENT. “Hasta la fecha, existía una brecha de datos de larga duración en las opciones de tratamientos eficaces que tuvo un grave impacto en la calidad de vida y contribuyó a los malos resultados para estas pacientes.”

Además, el fármaco demostró mejoras clínicamente relevantes y estadísticamente significativas en los cinco indicadores principales de la CVRS en comparación con la quimioterapia, lo que concuerda con los informes previos. A menudo, el CMTNm se asocia con una disminución significativa en la calidad de vida, ya que los pacientes pueden someterse a muchas rondas de quimioterapia intensiva, por lo que evaluar el impacto de los síntomas es especialmente importante en este entorno.

“Esta innovación es la piedra angular de nuestro portfolio de tratamientos para tumores sólidos y el primer y único conjugado anticuerpo-fármaco que ha demostrado una mejora estadísticamente significativa de la supervivencia global y de la calidad de vida frente a la quimioterapia con un solo agente en el cáncer de mama triple negativo metastásico de segunda línea”, afirma Bill Grossman, vicepresidente y jefe del Área Terapéutica de Gilead Oncology. “Estos datos finales de ASCENT refuerzan a nuestro fármaco como una nueva opción de tratamiento estándar en este entorno”.

El perfil de seguridad de sacituzumab govitecán fue coherente con los informes anteriores. Las principales reacciones adversas de grado ≥3 relacionadas con este tratamiento en comparación con la quimioterapia fueron diarrea (11 por ciento frente a <1 por ciento), neutropenia (52 por ciento frente a 33 por ciento), anemia (8 por ciento frente a 5 por ciento) y neutropenia febril (6 por ciento frente a 2 por ciento). Las interrupciones del tratamiento debidas a reacciones adversas fueron ≤3 por ciento en ambos brazos.

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El lado más esperanzador del cáncer de mama: los avances e innovaciones en sus tratamientos

España se encuentra en quinta posición entre los países que realizan más estudios clínicos para tratar esta enfermedad, convirtiéndose en un referente mundial

Cada año se diagnostican aproximadamente 35.000 casos en España de cáncer de mama, unas cifras apabullantes de este tumor maligno, el más común entre las mujeres. Pero esta vez abordamos la enfermedad con positividad, desde un punto de vista más real y esperanzador.

Lo hacemos junto a la oncóloga del Hospital 12 de Octubre, Eva Ciruelos, que también es la Coordinadora de la Unidad de Mama de HM Hospitales y vicepresidenta SOLTI. Nos habla de los avances y novedades de investigación e innovación respecto a los tratamientos de cáncer de mama.

Múltiples subtipos con distintos tratamientos

“Hablamos de cáncer de mama, pero es un grupo de enfermedades realmente. Algunos se parecen más a tumores de pulmón que a otros tumores de mama, biológicamente hablando. Gracias a los avances y la innovación de biología molecular y tecnología, hemos podido distinguirlos y explicar muchas diferencias que vemos en pacientes”, asegura la Dra. Ciruelos.

“Hasta hace poco tiempo, todas las mujeres tenían el mismo tratamiento, ahora existe una personalización en ellos que ha supuesto un gran avance”

La personalización del tratamiento ha supuesto un gran avance a la hora de tratar los diferentes subtipos de cáncer, en lugar de intentar curarlos todos con los mismos medios, apunta la doctora. “La supervivencia en cáncer de mama ha aumentado y sigue aumentando exponencialmente, no solo por el diagnostico precoz, que es fundamental, sino porque somos capaces de dirigir el tratamiento a grupos de pacientes que son más parecidos entre sí, y más diferentes a otros grupos. Por ejemplo, hemos dejado de dar quimioterapia a pacientes con tumores hormonales”.

“Hemos visto que hasta en un 30% de casos donde ofrecíamos quimio, este tratamiento tan agresivo no era necesario”. 

La Doctora Ciruelos nos ha ofrecido el ejemplo perfecto para ver lo que supone la personalización del tratamiento: “Hemos visto que hasta en un 30% de casos donde ofrecíamos quimio, este tratamiento tan agresivo no era necesario. Somos más capaces de acertar y mucho más con el conocimiento biológico que tenemos hoy en día”.

¿Qué es la identificación de biomarcadores?

Los biomarcadores son uno de los grandes avances para llegar al diagnostico, y encontramos distintos tipos, como nos explica la Dra. Ciruelos. “El biomarcador es algún factor que depende bien del propio paciente, del tumor, o de los dos, y que nos ayuda a seleccionar el tratamiento más adecuado. A estos los llamamos biomarcadores predictivos de respuesta a un fármaco. También hay biomarcadores pronósticos, que nos hacen adivinar la evolución de ese paciente en la ausencia de ese tratamiento; y con la mezcla de ambos, somos capaces de saber qué tratamiento dar a cada subgrupo”, comenta la Dra. Ciruelos, que añade: “Por ejemplo, sabemos que los pacientes que tienen tumores HER2 positivos con amplificación de HER2, los podemos tratar ahora con fármacos nuevos, con una innovación impresionante, que hacen que incluso pacientes con metástasis puedan vivir muchísimos años de una manera absolutamente óptima”.

La innovación ha supuesto la comodidad para las pacientes

Gracias a estos nuevos avances, las pacientes que tengan que realizarse un tratamiento podrán recibirlo de manera oral e incluso desde casa, algo que mejora su calidad de vida de una manera exponencial.

“Innovación significa en general hacer lo que ya existe de una manera mejor, por ejemplo con tratamientos orales, e incluso quimioterapias que existen ya con disponibilidad oral: fármacos que en combinación con tratamientos hormonales han impactado positivamente en la supervivencia de las pacientes hormonales, y que se administran por vía oral. O bien fármacos que tradicionalmente se administraban por vía intravenosa, y ahora somos capaces de ponerlos por vía subcutánea de una manera muy rápida y muy cómoda, e incluso en el domicilio de los pacientes, lo que proporciona una calidad de vida mucho mayor”, asegura.

El resultado del talento y esfuerzo de profesionales intercomunicados

La Doctora Eva Ciruelos hace hincapié en la importancia de trabajar en grupo con distintos profesionales del campo para obtener mejores resultados, señalando la importancia de la cooperación y el trabajo en equipo, además de destacar a España como referente en cuanto a la realización de ensayos clínicos para tratar el cáncer.

Nuestro país ocupa un lugar entre los 5 primeros en el mundo en participación en ensayos clínicos 

“El esfuerzo se hace mejor en equipo, y el conocimiento es mejor cuando se comparte. Nosotros abogamos por la investigación clínica en general. Es cierto que España es uno de los referentes a nivel internacional de investigación clínica. Nuestro país ocupa un lugar entre los 5 primeros en el mundo en participación en ensayos clínicos, participación que puede ser promovida a través de industrias farmacéuticas, pero también investigación independiente que es en los que se enfocan los grupos cooperativos que tenemos en nuestro país”.

¿Quién y cómo se puede participar en estos ensayos clínicos?

“Al rededor de un 50% de los pacientes de mis hospitales que se tratan, lo hacen dentro de un estudio clínico; y de estos, la mitad proceden de otros hospitales, no solo de Madrid, sino de fuera también. Prácticamente todos los pacientes son candidatos a un ensayo clínico gracias a los grupos cooperativos, a las sociedades médicas y, sobre todo, gracias a las asociaciones de pacientes que ya están cada vez más informadas”.

El tratamiento dentro de un ensayo clínico es normalmente la mejor opción para un paciente 

“Se les lleva esta información y estas oportunidades cada vez mas experimentales, que muchas veces son el nuevo estándar en pocos años de un tratamiento prometedor como estamos viendo recientemente en los últimos congresos. El tratamiento dentro de un ensayo clínico es normalmente la mejor opción para un paciente”, asegura la Dra. Ciruelos.

“De estos tratamientos experimentales por parte de los investigadores, nacen los tratamientos que llegan al mercado”

Antes de marcharse, la Doctora Eva Ciruelos ha recalcado la importancia de los ensayos clínicos no solo para los pacientes, que se van a ver beneficiados por estos, sino para los médicos, para los que también supone una gran oportunidad: “Es una oportunidad para pacientes de recibir en primer lugar, y con una gran antelación, fármacos que pueden ser en el futuro un beneficio y para los que desgraciadamente hay que esperar demasiado tiempo, hasta que se consiguen las aprobaciones y el reembolso necesario. Y, sobre todo, también una oportunidad para nuestros médicos. En España participamos tanto en ensayos clínicos, que muchas veces somos los referentes para enseñar a médicos y compañeros de otros países cómo manejar fármacos que acaban de llegar a la práctica clínica, y eso es algo muy bueno”, ha concluido la oncóloga.

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Un seguimiento en mujeres con cáncer de mama buscará tratar la recidiva

El estudio realizado por el Hospital del Mar añadirá pacientes durante un o dos años antes de empezar el seguimiento

Un estudio realizado por el Hospital del Mar, en Barcelona, demuestra que la recidiva local después de una mastectomía en mujeres con cáncer de mama es un problema olvidado y de fuerte impacto para las pacientes. La mortalidad ligada a esta situación alcanza un 40 por ciento y las autoras del estudio, Marta Jiménez Gómez, de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital del Mar, junto con la estudiante de Fin de GradoCarlota Duch, tienen previsto dar un paso más: reclutar pacientes con mastectomías preventivas por alto riesgo, intentando preservar la piel, y estudiarlas a largo plazo para encontrar recidiva en tejido residual y buscar tratamientos para evitarlo.

Este elemento permitiría ayudar enormemente en la técnica quirúrgica, paso previo a la intervención de los oncólogos, y Jiménez relata que “si se deja mama en una mastectomía se va a estar mucho más atento a que esto no vuelva a pasar. Primero queremos ver si el estudio realizado lo podemos publicar y en paralelo empezaríamos a añadir las pacientes que vayamos reclutando. Queremos rescatar a las pacientes que se hayan hecho alguna mastectomía conservadora y añadiríamos de aquí en adelante, durante uno o dos años, pacientes del hospital hasta empezar un seguimiento”.

Hasta ahora se han analizado datos de aproximadamente 800 pacientes intervenidas en el centro hospitalario entre el año 2000 y el 2020, y un 7 por ciento presentó una recidiva local. “Actualmente el control de mastectomía es estrictamente clínico, no hay posibilidad de hacer ninguna imagen ni diagnóstico debido a que no queda mama. La idea que teníamos con el trabajo publicado es que en las pacientes que consideramos de alto riesgo, añadir alguna prueba que pueda hacer una ecografía resonancia al seguimiento”, afirma Jiménez.

Pruebas de imagen para prevenir la recidiva

Normalmente el seguimiento de cáncer de mama se realiza con mamografía bilateral, a través de una cirugía conservadora. La especialista afirma que “para hacer una mastectomía no se puede hacer mamografía, por lo que en estos pacientes de alto riesgo se tiene que añadir algún aspecto más, ya que solo con la clínica llegaríamos tarde a la recidiva”.

El estadio ganglionar, la linfadenectomía axilar y el subtipo histológico han sido identificados como factores de riesgo en mujeres con recidiva local, por lo que para estos pacientes se debería añadir, según Jiménez, “un seguimiento añadiendo alguna prueba de imagen a partir de la clínica para lograr su prevención”.

Tratamamiento neoadyuvante tras previa operación de la recivida

A nivel oncológico la recidiva no influye directamente, ya que es el cirujano el encargado de valorarla y operarla. A partir de aquí, la especialista explica que “el oncólogo realizaría el seguimiento habitual en las facetas más sectorizadas a través de los tratamientos adyuvantes. El oncólogo, después del primer diagnóstico, se encarga del seguimiento durante 10 años, aunque en caso de que la paciente notase un tumor en la zona de la cicatriz, acudiría a la Unidad de Patología Mamaria. Una vez diagnosticado y operado, los oncólogos se encargarían de realizar el tratamiento neoadyuvante”.

Actualizar el protocolo de seguimiento intrahospitalario en estos casos es una de las metas futuras que piensa abordar Jiménez, y una vez se reúna con los radiólogos del hospital, se prevé que “de forma anual en lo pacientes de algo riesgo se realice una exploración física y una resonancia o ecografía”.

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Un estudio acerca el sueño de una vacuna universal contra el cáncer

Experimentos en animales desvelan una nueva vía de estimular al sistema inmune para eliminar tumores resistentes

Desde hace unos años, la frontera de la investigación del cáncer no está dentro del tumor, sino en todo lo que le rodea. Los oncólogos lo denominan microambiente: un mundo microscópico del que aún se entiende muy poco. Las células tumorales avanzan tendiendo nuevos vasos sanguíneos con los que alimentar su crecimiento aberrante. En muchos casos, alrededor del tumor se congregan bacterias que pueden estar influyendo en la enfermedad. En ocasiones también hay células del sistema inmune que parecen dormidas. En el ambiente de los tumores más letales y difíciles de tratar —como los de páncreas o cerebro— apenas hay linfocitos T, el tipo de célula inmunitaria capaz de localizar y aniquilar cualquier amenaza externa. Es como si el cáncer llevase una capa de invisibilidad. Nueve de cada diez muertes por cáncer se deben en parte a este problema: cuando los médicos detectan la enfermedad, esta ya se ha extendido a otros órganos causando metástasis.

Uno de los mayores retos de la oncología es conseguir vacunas que convoquen a muchos efectivos distintos del sistema inmune al campo de batalla del microambiente tumoral sin importar en qué órgano esté. Para ello hay que encontrar un mecanismo molecular común a todos esos tumores. El problema es que el cáncer lleva millones de años evolucionando junto a nosotros y usa mecanismos biológicos muy similares a los de las células sanas. Matarlo puede suponer también matar al paciente. Esta dificultad ha hecho que la mayoría de vacunas contra el cáncer que se persiguen en la actualidad sean personalizadas para cada paciente y su cáncer. Esto plantea unos retos económicos y técnicos enormes: el cáncer es una de las enfermedades más prevalentes del mundo con unos 18 millones de nuevos casos diagnosticados cada año.

Un estudio ha reavivado el sueño de una vacuna polivalente contra el cáncer. Se trata de una nueva molécula identificada por el médico y experto en inmunoterapia Kai Wucherpfennig, del Instituto Dana-Farber de Cáncer, en Boston, que usa una nueva táctica para despojar a los tumores de su invisibilidad.

El cáncer daña el ADN de las células y en respuesta a ese daño se producen dos proteínas llamadas MICA Y MICB. En condiciones normales servirían para alertar al sistema inmune, pero el cáncer ha desarrollado la capacidad de cortarlas y diluirlas, lo que le hace invisible ante las defensas del organismo.

El equipo de David Mooney, bioingeniero de la Universidad de Harvard, diseñó una vacuna basada en la molécula identificada por su colega del Dana-Farber que genera anticuerpos contra esas dos proteínas. Estas moléculas se unen a ellas e impiden su cortado. Eso retira la capa de invisibilidad del tumor y hace que al lugar acudan dos tipos de células inmunitarias: linfocitos T y células asesinas naturales. Ambas vuelven a ser capaces de identificar las proteínas, se unen a ellas y destruyen las células tumorales donde están presentes.

Los científicos han mostrado que la vacuna es efectiva en varios experimentos con ratones y además han observado que genera una respuesta inmune adecuada en monos. Esta inmunización funciona incluso en casos de tumores avanzados que han causado metástasis en los animales.

“Esta vacuna podría ayudar a muchos enfermos con diferentes tipos de cáncer porque no depende de las mutaciones específicas en el cáncer de cada paciente”, explica el bioingeniero Mooney. Su equipo lleva años desarrollando vacunas basadas en estructuras tridimensionales microscópicas que una vez inyectadas funcionan como un cuartel general al que acuden decenas de miles de células del sistema inmune capaces de generar anticuerpos contra las proteínas del tumor y estimular a otros efectivos, sobre todo los linfocitos T y las asesinas naturales.

Este nuevo prototipo de vacuna contra el cáncer se ha publicado en Nature, referente de la ciencia mundial. Una de las características más destacadas es que inhabilita uno de los mecanismos de invisibilidad ante el sistema inmune más utilizados por muchos tipos de tumores, incluidos los de páncreas y glioblastoma cerebral. “El principal mensaje es que es posible desarrollar vacunas que funcionen en muchos pacientes y en tipos de tumor diferentes”, resume Wucherpfennig. El equipo planea comenzar ensayos clínicos con pacientes el próximo año.

El desarrollo de fármacos efectivos contra el cáncer es una tarea complejísima. Solo tres de cada 100 nuevos medicamentos de este tipo consiguen pasar todas las pruebas en pacientes y llegar al mercado. La tasa de éxito es menor con los tumores más complicados de combatir. Sin embargo, esta y otras aproximaciones persiguen añadir una nueva arma que sumar a los tratamientos ya a aprobados.

“Este estudio forma parte de una nueva aproximación a la inmunoterapia”, explica Ignacio Melero, inmunólogo del Centro de Investigación de Medicina Aplicada de la Universidad de Navarra. “La idea consiste en inmunizar para que se formen autoanticuerpos frente a mecanismos que usa el tumor para evadir la respuesta del sistema inmune, de forma que en pacientes vacunados se potencia la efectividad de los tratamientos de inmunoterapia. Una aproximación similar con otro tipo de vacuna ha conseguido resultados prometedores contra el melanoma”, resalta Melero.

Se refiere a los primeros ensayos clínicos en pacientes con una vacuna experimental basada en una pequeña proteína llamada IO103 que estimula la capacidad de reacción de los linfocitos T y que se administra junto a inhibidores de punto de control, un tipo de inmunoterapia contra el cáncer ya aprobada. “Hay que esperar a ver lo que deparan los ensayos clínicos, pero los resultados hasta ahora invitan a pensar que pueden sostenerse en pie”, añade Melero.

Pedro Romero, codirector del Instituto Ludwig de Investigación del Cáncer, en Suiza, resume la dificultad de conseguir vacunas no personalizadas. “El cáncer no es una entidad patológica uniforme; sino que puede haber más de 700 diferentes que se definen por perfiles moleculares distintivos. Todos los tratamientos anticáncer eficaces lo son contra un número limitado de esos subtipos de cáncer. No se puede esperar algo distinto de las futuras vacunas contra el cáncer. Sí es posible que algunas inmunizaciones como la descubierta por este grupo del Dana-Farber funcionen contra un grupo importante de tumores, lo que sería un logro importante. El biomarcador en este caso sería el nivel en la sangre de las moléculas MICA y MICB”, detalla.

Romero es optimista sobre el potencial de estas vacunas terapéuticas. “Es concebible utilizar una combinación de los dos tipos de vacunas, semi-universales y personalizadas. Habría sinergias potencialmente beneficiosas para el tratamiento de los pacientes. La inmunoterapia del cáncer está en su infancia, llegando a la adolescencia. La promesa es enorme”, concluye.

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