INCLIVA estudia un nuevo fármaco como potencial tratamiento de cáncer de mama en mujeres jóvenes

Investigadores del Grupo de Oncología Médica y Hematología del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico de Valencia, han realizado un estudio que apunta a un inhibidor de HDAC5 como potencial tratamiento del cáncer de mama en mujeres muy jóvenes (menores de 35 años), que se caracteriza por ser más agresivo y de peor pronóstico que el cáncer de mama en mujeres mayores.

El objetivo principal del estudio era analizar las diferencias biológicas y moleculares entre el cáncer de mama en mujeres muy jóvenes y en mujeres mayores, comparando en ellas la expresión del gen HDAC5 y testando el uso del inhibidor de este gen en líneas celulares, como potencial tratamiento.

El Grupo de Oncología Médica y Hematología de INCLIVA está trabajando desde el año 2011 en esta línea de investigación, centrada en conocer mejor el cáncer de mama detectado a edades tempranas, con el fin de proponer tratamientos mucho más personalizados para las mujeres que los padecen, ya que tradicionalmente se ha aplicado el mismo tratamiento en todos los casos. En la actualidad, aunque la edad media de aparición del cáncer de mama son los 61 años, aproximadamente una de cada cuarenta mujeres diagnosticadas es muy joven.

Los resultados de la investigación han sido publicados recientemente en la revista Cancers, en un artículo que lleva por título ‘HDAC5 Inhibitors as a Potential Treatment in Breast cáncer Affecting Very Young Women’. En ella han participado la Dra. Maite Martínez, como investigadora principal, además de los doctores Sara S. Oltra, Juan Miguel Cejalvo, Eduardo Tormo, Marta Albanell, Ana Ferrer, Marta Nácher, Begoña Bermejo, Cristina Hernando, Isabel Chirivella, Elisa Alonso, Octavio Burgués, María Peña-Chilet, Pilar Eroles, Ana Lluch y Gloria Ribas.

En el actual trabajo se partía de la base científica, a raíz de un estudio de INCLIVA y el Hospital Clínico de Valencia –que tuvo su reflejo en un artículo publicado en Scientific Reports 2019-, de que la alta expresión del gen HDAC5 se asocia con un mal pronóstico en el cáncer de mama, especialmente en mujeres jóvenes de menos de 35 años.

En la investigación publicada en Cancers, se estudió su correlación con las características clínicas, y el potencial de la inhibición de un fármaco inhibidor de HDAC5 (LMK-235) en líneas celulares de pacientes jóvenes y mayores. Los resultados obtenidos de los ensayos mostraron una mayor expresión de HDAC5 con peor pronóstico en cáncer de mama de mujeres jóvenes.

Se constató que la sobreexpresión de HDAC5 se correlaciona con tasas de supervivencia más bajas en los tumores de mujeres jóvenes, así como, independientemente de la edad, en los tumores del subtipo triple negativo -que son de los más agresivos y para los cuales no existe un tratamiento específico-, para los que el fármaco LMK-235 se plantea como un potencial tratamiento.

En el estudio se analizó la expresión del gen HDAC5 en 60 pacientes muy jóvenes (de menos de 35 años) con cáncer de mama y 47 pacientes mayores de 45 años. Además, el tratamiento con el inhibidor de HDAC5 se probó en 2 líneas celulares procedentes de mujeres jóvenes y 4 líneas procedentes de mujeres mayores.

La investigación ha arrojado resultados muy prometedores en líneas celulares, aunque aún son necesarios más estudios. La siguiente fase, que ya se está desarrollando, tiene como objetivo probar este potencial tratamiento para el cáncer de mama en mujeres jóvenes en cultivos organoides 3D. Estos cultivos 3D se establecen a partir de los tumores extraídos de pacientes en la cirugía y crecen en condiciones muy bien establecidas en el laboratorio. Los cultivos 3D presentan propiedades similares a las de los tumores en los pacientes y son un sistema que abre una vía para el estudio de nuevas terapias. En este caso, se utilizarán estos cultivos 3D para analizar el efecto del inhibidor de HDAC5 en ellos.

Diferencias epigenéticas en cáncer de mama según los grupos de edad

Esta investigación partía de los resultados de un estudio anterior en el que participaron investigadores de INCLIVA y del Hospital Clínico de Valencia, y que tuvo su reflejo en un artículo publicado en la revista Scientific Reports, del grupo Nature, con el título ‘Acceleration in the DNA methylation age in breast cáncer tumours from very Young women’, centrado también en el estudio del cáncer de mama en mujeres muy jóvenes en comparación con mujeres mayores, en el que se mostró una mayor expresión del gen HDAC5 en el caso de las mujeres más jóvenes.

El principal objetivo de este trabajo era evaluar las diferencias epigenéticas de los tumores entre ambos grupos de edad. La epigenética engloba los mecanismos que regulan la expresión de los genes sin alterar la secuencia de letras del ADN, es decir, ‘juega’ con la compactación del ADN para alterar la expresión génica. Entre las distintas formas que tiene la epigenética de alterar la expresión génica se encuentra la metilación.

La metilación es un proceso relacionado con la edad. A edades mayores, nuestro ADN tiende a perder marcas de metilación, lo que puede llevar a alteraciones en la expresión génica y, por lo tanto, a enfermedades relacionadas con la edad, entre ellas el cáncer. A partir de las marcas de metilación se puede calcular la llamada edad epigenética de una persona que, en condiciones normales, no debe alejarse de su edad cronológica. En cambio, este estudio mostró que las mujeres jóvenes con cáncer de mama presentaban una aceleración en la edad epigenética en comparación con su edad cronológica que podrían explicar, en parte, la mayor agresividad de estos tumores, ya que las pérdidas de metilación generalizada que se encontraron en ellas hacían que presentaran una edad epigenética más parecida a la de una persona mayor (mayor de 80 años en algunos casos) que a la de una persona menor de 35 años.

La metilación se analizó en muestras de 32 pacientes jóvenes (de menos de 35 años) y 35 pacientes mayores de 45 años con cáncer de mama del Hospital Clínico de Valencia.

En este proyecto, dirigido por las doctoras Gloria Ribas y Maite Martínez, participaron miembros del Grupo de Cáncer de Mama en Mujeres jóvenes menores de 35 años, al que ellas también pertenecen (las doctoras Sara Oltra, Maria Peña Chilet y Ana Lluch) y del Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Clínico (doctores Elisa Alonso y Octavio Burgués). Además, los análisis de metilación se realizaron en el Servicio de Genotipage y Epigenética de la Unidad Central de Investigación de Medicina de la Universidad de Valencia (UCIM).

La investigación sobre la expresión del gen HDAC5 y el estudio del efecto que tiene el inhibidor de HDAC5 en el cáncer de mama de mujeres jóvenes se han podido desarrollar gracias a la Beca SEOM/AVON para proyectos de investigación en cáncer de mama concedida en 2019 a la Dra. Maite Martínez, con una dotación de 23.000 €. La referida a las diferencias epigenéticas de cáncer de mama según el grupo de edad ha contado con la financiación del Instituto de Investigación Carlos III, con 68.365 €. En ambos casos, han sido imprescindibles las ayudas de la Fundación Le Cadó, que, desde 2013, ha aportado más de 80.000 € para los estudios sobre cancer de mama en mujeres jóvenes, así como ayudas provenientes de asociaciones de pacientes.

Para leer los artículos:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7072585/

https://www.nature.com/articles/s41598-019-51457-6#Ack1

INCLIVA

Imagen: INCLIVA

“Necesito ya una revisión porque no sé cómo estoy de mi cáncer de mama”

Inmaculada Alcázar es una paciente que se ha visto afectada por la situación de colapso en el Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín tras la baja en los últimos meses de cinco de los ocho oncólogos del servicio.

Desde la gerencia del centro, se asegura que la situación está ya mejorando gracias al alta de tres de los especialistas y la contratación de otras dos.

A Inmaculada Alcázar le diagnosticaron un cáncer de mama hace cerca de un año. Fue operada en agosto y desde entonces ha recibido hasta 15 sesiones de radioterapia. Tras el duro tratamiento, el pasado mes de marzo le tocaban pruebas y revisiones en su hospital, el Doctor Negrín de Gran Canaria, pero todo quedó en suspenso por la pandemia de coronavirus.

“Yo comprendí que me pidieran que esperara debido a la situación pero, después de preguntar ahora ya pasados unos meses, primero me dijeron que mi consulta con la oncóloga estaba programada para este jueves 25 de junio pero luego resultó que no”, relataba en Hoy por Hoy Las Palmas. Y es que, tras llamar para confirmar esa cita, le dijeron que no estaba contemplada. La razón, los cinco oncólogos que hay de baja en un servicio que en total cuenta con ocho especialistas y que ha generado un colapso en esta unidad dedicada al diagnóstico y tratamiento de pacientes con cáncer.

Ya han pasado todas las citas médicas que tenía pendientes“, asegura esta grancanaria que dice no saber qué hacer porque no le dan más explicaciones ni soluciones: “Me encuentro atada de pies y manos, necesito una revisión porque no sé cómo estoy y las primeras pruebas son vitales para saber cómo ha ido la cirugía“.

YA SE HAN INCORPORADO TRES ONCÓLOGOS DE SU BAJA Y SE HA CONTRATADO A OTROS DOS ESPECIALISTAS

A mediados de mayo precisamente el gerente del Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria reconocía en la SER que la baja de cinco de los ocho oncólogos del servicio estaba provocando una situación de colapso en la lista de espera oncológica pero que estaban buscando soluciones para que nadie se quedara sin atención. Comenzaban entonces las derivaciones de pacientes al Hospital Insular.

Casi dos meses después, y ante casos como el de Inmaculada, la Cadena SER se ha vuelto a poner en contacto con el centro. Jesús Morera asegura que ya de los cinco especialistas se han incorporado tres, y a ellos se ha sumado la llegada de una oncóloga procedente de Castellón y en breve, a partir del 1 de julio, otra más desde Madrid.

“La situación está mejor que hace un mes: el Insular sigue echándonos una mano y, gracias a la vuelta de su baja de los tres especialistas y las contrataciones que estamos haciendo, ya hemos podido ponernos al día con las primeras valoraciones y el inicio de tratamientos”, explica Morera que reconoce que aún están actualizando la situación de las revisiones y tratamientos: “Hemos ido extrayendo los pacientes que necesitaban atención preferente y seguimos trabajando para que todo mejore cuanto antes”.

El gerente del centro hospitalario asegura que las dos nuevas oncólogas se han contratado de manera indefinida y confía en que se queden: “Hemos pedido la consolidación de dos plazas a la consejería de Sanidad y nuestra voluntad es que se queden, con lo cual la plantilla del servicio crecerá con respecto a lo que teníamos cuando estén todos incorporados”.

CADENA SER

Imagen: Getty Images

Descubren que las estructuras de ADN de cuatro cadenas juegan un papel en el cáncer de mama

Se ha demostrado por primera vez que cuatro estructuras de ADN trenzadas, conocidas como G-quádruplex, desempeñan un papel en ciertos tipos de cáncer de mama, proporcionando así un nuevo objetivo potencial para la medicina personalizada, dicen los científicos de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

En 1953, los investigadores de Cambridge Francis Crick y James Watson son los coautores del estudio publicado en la revista ‘Nature Genetics’, que ha demostrado que el ADN en nuestras células tiene una estructura entrelazada de ‘doble hélice’.

Sesenta años después, un equipo dirigido por el profesor Sir Shankar Balasubramanian y el profesor Steve Jackson, también en Cambridge, descubrieron que una configuración inusual de ADN de cuatro cadenas puede ocurrir a través del genoma humano en las células vivas.

Estas estructuras se forman en regiones de ADN ricas en uno de sus bloques de construcción, la guanina (G), cuando una sola cadena del ADN bicatenario se enrolla y se dobla sobre sí misma, formando un ‘mango’ de cuatro cadenas G-quádruplex.

El profesor Balasubramanian y sus colegas han desarrollado previamente tecnologías de secuenciación y enfoques capaces de detectar cuádruplex G en el ADN y en la cromatina (una sustancia compuesta de ADN y proteínas).

Previamente han demostrado que los cuádruplex G juegan un papel en la transcripción, un paso clave para leer el código genético y crear proteínas a partir del ADN. Crucialmente, su trabajo también mostró que los cuádruplex G tienen más probabilidades de ocurrir en genes de células que se dividen rápidamente, como las células cancerosas.

Ahora, por primera vez, el equipo ha descubierto dónde se forman los cuádruplex G en el tejido tumoral preservado / biopsias de cáncer de mama.

El equipo de Cambridge dirigido por el profesor Balasubramanian y el profesor Caldas utilizó su tecnología de secuenciación cuantitativa para estudiar las estructuras de ADN G-quádruplex en 22 tumores modelo. Estos modelos se generaron tomando biopsias de pacientes en el Hospital de Addenbrooke, el Fideicomiso de la Fundación NHS del Hospital de la Universidad de Cambridge, luego trasplantando y haciendo crecer los tumores en ratones.

Durante el proceso de replicación del ADN y la división celular que ocurre en el cáncer, grandes regiones del genoma pueden duplicarse erróneamente varias veces, lo que lleva a las llamadas aberraciones del número de copias (CNA).

Los investigadores descubrieron que los cuádruplex-G son frecuentes dentro de estos CNA, particularmente dentro de los genes y las regiones genéticas que juegan un papel activo en la transcripción y, por lo tanto, en impulsar el crecimiento del tumor.

El profesor Balasubramanian explica: “Todos estamos familiarizados con la idea de la estructura de doble hélice de doble cadena del ADN, pero en la última década se ha vuelto cada vez más claro que el ADN también puede existir en estructuras de cuatro cadenas y que estas juegan un papel importante en biología humana”.

“Se encuentran en niveles particularmente altos en células que se dividen rápidamente, como las células cancerosas. Este estudio es la primera vez que las encontramos en células de cáncer de mama”, añade.

“La abundancia y ubicación de los cuádruplex-G en estas biopsias nos da una pista de su importancia en la biología del cáncer y de la heterogeneidad de estos cánceres de mama –agrega el doctor Robert Hänsel-Hertsch, primer autor de la publicación–. Es importante destacar que destaca otro punto débil potencial que podríamos usar contra el tumor de mama para desarrollar mejores tratamientos para nuestros pacientes”.

Se cree que hay al menos 11 subtipos de cáncer de mama, y el equipo descubrió que cada uno tiene un patrón diferente, o ‘paisaje’, de cuádruplex-G que es exclusivo de los programas transcripcionales que impulsan ese subtipo en particular.

El profesor Carlos Caldas, del Instituto Cambridge de Investigación del Cáncer, añade que, “si bien a menudo pensamos en el cáncer de mama como una enfermedad, en realidad hay al menos 11 subtipos conocidos, cada uno de los cuales puede responder de diferentes maneras a diferentes medicamentos”.

“Identificar el patrón particular de un tumor de cuádruplex-G podría ayudarnos a identificar el subtipo de cáncer de seno de una mujer, lo que nos permite ofrecerle un tratamiento más personalizado y dirigido”, agrega.

Al apuntar a los cuádruplex-G con moléculas sintéticas, puede ser posible evitar que las células repliquen su ADN y así bloquear la división celular, deteniendo la proliferación celular descontrolada en la raíz del cáncer. El equipo identificó dos de esas moléculas: una conocida como piridostatina y un segundo compuesto, CX-5461, que se ha probado previamente en un ensayo de fase I contra el cáncer de mama deficiente en BRCA2.

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La española que ha encontrado una vía más precisa para detectar los cuatro tumores de mayor incidencia

La investigadora predoctoral de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Valencia, Belén Pastor, que desarrolla su investigación en la Fundación del Instituto Valenciano de Oncología (IVO), ha detectado un conjunto de nuevos biomarcadores que sirven para encontrar en el organismo indicios del cáncer colorrectal, el cáncer próstata, el cáncer de mama y el cáncer de pulmón, los cuatro tipos de tumores que mayor incidencia tienen en España.

“Este hallazgo ayuda a detectar en fases más tempranas estos tumores con una nueva técnica poco invasiva, como es la biopsia líquida”, comentaba esta semana el presidente del Comité Técnico de la Asociación Española Contra el Cáncer de Valencia, Antonio Llombart.

Para la realización del estudio, el equipo de investigadores del Instituto Valenciano de Oncología ha trabajado sobre un conjunto de 201 muestras (156 muestras de pacientes con cáncer y 45 de personas sanas) y ha analizado un total de 18 biomarcadores, denominados microARNs, en sangre.

En estos primeros resultados, se han descubierto diferentes combinaciones de microARNs que pueden detectar no solo la presencia del tumor sino el tipo de tumor en una fase temprana y con un elevado grado de sensibilidad y especificidad.

Los resultados, publicados en la revista International Journal of Molecular Sciences, se enmarcan en el contexto de un estudio europeo denominado SAPHELY’ que pretende desarrollar un dispositivo diagnóstico de bajo coste para detectar el cáncer a través de nanotecnología.

20 Minutos

Imagen: AECC

Diseñan una prueba para diagnosticar cáncer de mama en menos de una hora

La detección precoz del cáncer de mama es un factor clave en la evolución de la enfermedad y en las regiones en vías de desarrollo este tipo de pruebas son más difíciles. Ahora, un equipo de científicos estadounidenses ha diseñado un test asequible y rápido, que ofrece resultados en menos de una hora.

La descripción de esta prueba de un solo paso se publica en la revista Science Translational Medicine y, si bien aún son necesarios más experimentos en un mayor número de mujeres, sus responsables afirman que podría servir, entre otros, para diagnosticar el cáncer de mama en lugares remotos, donde las pacientes a menudo se enfrentan a valoraciones retrasadas que empeoran sus resultados.

La prueba se testó en un pequeño grupo de 68 pacientes, explican los investigadores del Hospital General de Massachusetts y de la Escuela de Medicina de Harvard, ambos en Boston (Estados Unidos).

Así, para hacer frente a la necesidad de pruebas diagnósticas rápidas, en concreto en cáncer de mama, Jouha Min y sus colegas aprovecharon la citometría de imagen, una técnica que toma imágenes y analiza las células individuales para detectar malignidad.

A partir de ahí, desarrollaron una prueba de citometría compacta y automatizada llamada CytoPAN que estudia las células de mama: el test recoge las células con una fina aguja por aspiración y rápido analiza los resultados y genera un diagnóstico en menos de una hora.

Se trata, según sus creadores, de una alternativa menos invasiva que las biopsias estándar.

En un estudio de validación en Corea del Sur, CytoPAN se pudo aplicar a 63 de 68 pacientes con una precisión de diagnóstico del 100%, utilizando tan solo 50 células por muestra.

En cuanto a los subtipos de cáncer de mama, la prueba también detectó receptores ER/PR y HER2, biomarcadores clave en dos tipos de tumores de mama, con una precisión del 93% y 96%, respectivamente.

El método produce resultados rápidos, integra un flujo de trabajo simplificado que requiere una capacitación mínima y utiliza un “kit” de prueba con un costo estimado de solo 4/5 euros (4,7/6 dólares), según sus responsables.

Aunque es necesario realizar más pruebas con grandes grupos de pacientes, la rapidez y la facilidad de uso de la técnica podrían ayudar a los médicos de los entornos con recursos limitados a superar las barreras que impiden un diagnóstico rápido del cáncer.

Los autores dicen que los ensayos futuros deberían probar el CytoPAN con una gama más amplia de biomarcadores y en otras regiones como el África subsahariana, donde las mujeres con cáncer de mama se enfrentan a riesgos adicionales como la infección por el VIH.

20 Minutos

Imagen: HM DELFOS

El Hospital General de València impulsará siete proyectos de investigación

La Fundación de Investigación del Hospital General de València invertirá más de 100.000 euros en impulsar siete proyectos de investigación, que han resultado ganadores en la convocatoria que anualmente celebra para promover la investigación entre los y las profesionales de este departamento de Salud.

Se trata de proyectos relacionados con la cirugía axilar en cáncer de mama; la infección por cándida auris; el desarrollo de un algoritmo para el pronóstico del cáncer de ovario y endometriosis; la identificación de biomarcadores para la detección de aneuploidías fetales, y las alteraciones en el pronóstico de la neumonía adquirida.

La estandarización del lenguaje en la planificación de los cuidados en enfermería, y el estudio de la utilización de medicamentos potencialmente inapropiados en pacientes mayores de 65 años durante su estancia hospitalaria completan los temas de los proyectos seleccionados, ha informado la Generalitat en un comunicado.

Los proyectos de investigación han sido valorados por la comisión evaluadora de los premios, conformada por profesionales de diferentes áreas y especialidades, y los trabajos son evaluados por el Comité Ético de Investigación Clínica del Consorcio Hospital General de València.

“Con estas ayudas queremos impulsar la investigación entre los y las profesionales de nuestro departamento de salud y, especialmente, apoyar a investigadores que empiezan”, ha explicado la gerente de la fundación, Raquel Gálvez.

En este sentido, ha destacado que en las bases de los premios, se valora como mérito preferencial que, en los equipos de investigación, se incluya a residentes que puedan emplear estos proyectos de investigación como inicio de su tesis doctoral”.

Por otro lado, como cada año, la fundación acaba de abrir el plazo de la convocatoria de sus premios Promoción de la Investigación 2020, en la que como novedad, se ha convocado una beca al mejor “Proyecto de investigación en SARS-CoV-2 o enfermedades COVID-19”.

El plazo de presentación de los proyectos estará abierto hasta el próximo 6 de septiembre. EFE

La Vanguardia

La alimentación que disminuye el riesgo del cáncer de mama, el tumor más frecuente en la mujer

En España, el cáncer de mama sigue siendo el más mayoritario en las mujeres, con más de 32.000 nuevos casos anuales. Sin embargo, y pese a estas cifras, es importante lanzar dos mensajes claros: uno, que el cáncer de mama tiene en la actualidad una tasa de curación de hasta más del 85% y dos, que cada vez hay más evidencia científica que demuestra que llevar una alimentación sana y, en general, un un estilo de vida saludable protege y disminuye el riesgo de este tumor.

De la mano de la investigadora Emilia Gómez Pardo, doctora en Bioquímica y Biología Molecular y asesora científica de CRIS contra el cáncer conoceremos cómo la dieta mediterránea rica en productos de origen vegetal y sin alcohol, protege contra este tumor, disminuyendo así el riesgo de padecerlo.

Prevención con hábitos saludables

“Hasta un 50% de los cánceres, en general, se podrían evitar con un estilo de vida saludable”, afirma a EL ESPAÑOL. Para ello, para llevar un estilo de vida saludable, existen concretamente 5 factores clave -publicados por Gómez Pardo en la guía 5 claves para prevenir el cáncer– que son tener un peso saludable (evitando el sobrepeso y la obesidad), llevar una alimentación sana, tener un estilo de vida activo, evitando el sedentarismo, evitar el consumo de alcohol y evitar el consumo de tabaco.

De hecho, añade la experta, si recurrimos a la institución de referencia, el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF, por sus siglas en inglés), podemos decir que “uno de cada tres cánceres son evitables a través de una dieta sana, una actividad física regular y un control del peso”.

Concretando en la relación entre alimentación y cáncer de mama, “hasta un 40% de los tumores de mama son evitables con una alimentación saludable”, asegura esta experta. Para ello, no debemos olvidarnos del alcohol, tan socialmente aceptado en la sociedad. “El alcohol está directamente relacionado con al menos 8 tipos de cáncer. En el caso de los tumores de la mama, su consumo se asocia a un mayor riesgo de padecerlos, especialmente marcado en el cáncer de mama en la postmenopausia. Una sola bebida de alcohol al día está asociado a un incremento del riesgo”, señala.

Recientemente, Gómez Pardo ha publicado el Oncosaludómetro de CRIS, una herramienta basada en evidencias científicas que tiene el objetivo de concienciar a la población de la importancia de los hábitos saludables y de ayudar a las personas a tomar decisiones que disminuyan sus posibilidades de desarrollar cáncer.

Por qué sí a la dieta mediterránea

“La dieta mediterránea es un plan de alimentación que se basa mayoritariamente en alimentos del mundo vegetal: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, especias y semillas y aceite de oliva. De hecho, el énfasis que pone el estudio Predimed o Prevención con Dieta Mediterránea sobre el aceite de oliva es que la mayor fuente de grasas, de grasas saludables para nuestra salud proceden del aceite de oliva, de los frutos secos y de los pescados azules”, explica la doctora. Es importante tener cuidado “porque a veces, de forma inequívoca, asociamos dieta mediterránea al consumo de alcohol, y no es así”.

En cuanto a las carnes y los pescados, según las recomendaciones nutricionales, mejor siempre consumir carnes magras y reducir o minimizar las carnes rojas y procesadas, es decir, éstas deberían ser solo de consumo ocasional. Y en cuanto al pescado, consumir unas 4 raciones a la semana, siendo al menos 1 o 2 de pescado azul.

Por otro lado, es clave reducir o minimizar el consumo de bebidas azucaradas, productos ultraprocesados, grasas saturadas y trans. Por supuesto, es fundamental -tal y como hemos comentado- evitar el alcohol. “Este patrón alimenticio lo definiríamos como una alimentación antiinflamatoria, antioxidativa, rica en vitamina, minerales y nutrientes y también en fibra, no podemos olvidarnos de la fibra“, afirma la doctora, aludiendo a un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard y publicado durante el periodo de confinamiento por Covid-19, que establece una relación positiva entre una alimentación rica en fibra y un menor riesgo del cáncer de mama.

De forma más concreta, los resultados mostraron que “las mujeres que consumen una mayor cantidad de fibra tienen, en general, un 8% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama que aquellas que consumen menos”. Sin embargo, “solo un 3% de los españoles cumple con las recomendaciones nutricionales de fibra (25 gramos al día)”, lamenta la doctora. De ahí la importancia de consumir productos ricos en fibra como son las frutas, los vegetales, los frutos secos, las semillas o los cereales integrales.

Beatriz G. Portalatín

El Español 

Imagen: iStock

Investigan la calidad de vida percibida por las mujeres recién diagnosticadas de cáncer de mama

Investigadoras del Ciberesp en el Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII han participado en un estudio, publicado recientemente en Scientific Reports, que analiza la calidad de vida percibida por las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama y describe el malestar psicológico o emocional asociado al diagnóstico de la enfermedad.

Según las conclusiones, reforzar el manejo de otras enfermedades concomitantes que puedan tener estas mujeres y seguir potenciando el apoyo social a las pacientes podría mejorar la calidad de vida y su percepción por parte de las mujeres.

Este trabajo forma parte del estudio EpiGEICAM, llevado a cabo en 23 hospitales de nueve comunidades autónomas, gracias a la colaboración de casi 1.000 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama (grupo de casos) y otras mil que no tienen la enfermedad (grupo control).

El Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam) es el impulsor de la investigación, que ha recibido financiación de la Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Científicas del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y del Ciberesp han colaborado en distintas fases del trabajo, desde su diseño hasta el análisis e interpretación de los resultados. En concreto, Marina Pollán, directora del CIBERESP y del CNE, Nerea Fernández de Larrea, Beatriz Pérez Gómez y Virginia Lope están entre las firmantes.

Las mujeres con un diagnóstico reciente de cáncer de mama manifiestan tener peor calidad de vida

La investigación señala que las mujeres con un diagnóstico reciente de cáncer de mama manifiestan tener peor calidad de vida que la población general de mujeres de su misma edad. El trabajo ha analizado ocho esferas de la calidad de vida para establecer esta comparativa: función física, salud mental, vida social, dolor, salud general, vitalidad, y limitaciones en la vida diaria derivadas de la condición física o emocional. Se ha trabajado con mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 70 años y todas ellas, tanto las pacientes oncológicas como las del grupo control respondieron a una encuesta epidemiológica sobre antecedentes personales y familiares y sobre estilos de vida, además de a un cuestionario de calidad de vida (SF-36) y de distrés psicológico (GHQ-28).

CINCO VECES MÁS RIESGO DE DISTRÉS

En la comparación con las mujeres del grupo control, que eran mujeres de su misma edad y localidad de residencia, pero sin la enfermedad, el porcentaje de mujeres que perciben una peor calidad de vida es mayor en las mujeres con cáncer de mama que en las del grupo control, tanto en la esfera física (65% frente a un 31%) como en la mental (37% frente a un 22%).

Las conclusiones también señalan que las mujeres con cáncer de mama tienen hasta cinco veces más probabilidad de presentar algún grado de distrés emocional que las del grupo control. Concretamente, los resultados de la investigación revelan que el 54,4% de estas pacientes sufren distrés psicológico, frente al 23,6% de mujeres sin diagnóstico de cáncer de mama.

Los investigadores detectaron otros factores que son especialmente relevantes

Entre los factores que se asocian a una peor calidad de vida, algunos son compartidos entre las mujeres con y sin cáncer. Por ejemplo, la insatisfacción con el apoyo social percibido se asoció con peor calidad de vida emocional, y un nivel de estudios más alto se relacionó con una mejor calidad de vida en el ámbito físico.

Sin embargo, los investigadores detectaron otros factores que son especialmente relevantes en alguno de los dos grupos. Por ejemplo, la presencia de otras enfermedades se asoció con una peor calidad de vida física principalmente en las mujeres del grupo control, mientras que el tener hijos se relacionó con una peor calidad de vida mental sólo en las mujeres con cáncer.

DAR RESPUESTA A LAS NECESIDADES

Marina Pollán resalta la necesidad de investigar la salud percibida por parte de los propios pacientes, en este caso las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama, “la originalidad de este estudio radica en la comparación de las pacientes con dos grupos de referencia, por una parte las mujeres de la población general española y por otra parte las mujeres del grupo control, que han contestado el mismo cuestionario, en su mayor parte son amigas, compañeras de trabajo o vecinas de las mismas pacientes. Nuestro trabajo pone de manifiesto la importancia del apoyo social para mantener una buena salud emocional”, concluye la directora del Ciberesp.

Miguel Martín, presidente del Grupo Geicam, añade, “los resultados de este análisis ponen de manifiesto el impacto emocional que el diagnóstico de cáncer de mama supone y pueden ayudar a diseñar intervenciones adaptadas a las características de cada paciente, para dar respuesta a sus necesidades psicosociales, de forma individual y a lo largo de todo el tratamiento y el proceso de la enfermedad”.

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en las mujeres. Gracias al diagnóstico precoz y a la mejora en los tratamientos, la supervivencia de las mujeres con esta enfermedad ha aumentado mucho, y se estima que actualmente más del 80% de ellas tienen una esperanza de vida de más de 5 años tras el diagnóstico. Algunos estudios sugieren que una mejor calidad de vida percibida puede relacionarse con un mejor pronóstico de la enfermedad a largo plazo. En este contexto, el estudio de la calidad de vida cobra especial importancia, con el objetivo de lograr que el aumento conseguido en la supervivencia se acompañe también de una buena calidad de vida en estas mujeres.

Consalud.es

Un biólogo mallorquín descubre el efecto de una proteína sobre el cáncer

El investigador mallorquín Lluís Morey, que dirige un laboratorio en la ciudad norteamericana de Miami, ha realizado un importante descubrimiento, que puede ayudar en un futuro en la lucha contra el cáncer de mama. Ha descubierto que una proteína, conocida como Ring 1B, provoca la proliferación descontrolada de las células cancerígenas, que se extienden hacia otros órganos, provocando una metástasis. Eliminando esta proteína lo que se consigue es que las células malignas que afectan a la mama femenina sean más sensibles a los tratamientos médicos que se facilitan a las enfermas, mejorando los resultados. Sus últimos descubrimientos han sido publicados en una de las revistas científicas más importantes del país, Science Advances, donde explica los detalles del desarrollo que realiza esta proteína.

Lluís Morey es biólogo, formado en la universidad de Barcelona. Desde hace 5 años dirige este laboratorio en Estados Unidos, que creó gracias a una beca. Dirige un equipo de investigadores en el laboratorio de Sylvester Comprehensive Cancer Center, que depende de la Universidad de Miami. Cuenta con el apoyo económico de fundaciones privadas y de una familia norteamericana.

El cáncer de mama es uno de los tumores más diagnosticados. Una de cada ocho mujeres, a lo largo de su vida, va a desarrollar esta enfermedad. Solo el año pasado en Balears se diagnosticaron 700 casos. Aunque el porcentaje de curación es muy elevado, las cifras de mortalidad se sitúan alrededor del 20 por ciento de estas enfermas.

A través de un profundo estudio, el equipo que dirige el investigador mallorquín descubrió que un alto número de enfermas mostraba un alto nivel de la proteína Ring 1B. Esta proteína se une al estrógeno, que es la principal hormona femenina. Esta situación provoca un descontrol de este estrógeno, que puede provocar el desarrollo de un tumor.

En este artículo científico el biólogo mallorquín describe el mecanismo molecular que es esencial para el estrógeno y la proteína en el desarrollo de las células cancerígenas. “Una sobreproducción de estrógenos en la mujer provoca que las células crezcan de forma errónea y se conviertan en un tumor. Nuestro estudio ha demostrado que si se elimina este estrógeno la célula no crece y no aparece el tumor”, explicó Morey.

No todos los tumores responden al tratamiento. A la paciente se le retira el tumor en el quirófano y después recibe un tratamiento hormonal para curar la enfermedad. La investigación que ha realizado el biólogo mallorquín lo que puede es mejorar este tratamiento, con la eliminación, o la reducción, de la proteína que se ha estudiado en su laboratorio. Su descubrimiento abre un nuevo horizonte a la investigación contra la enfermedad, que puede concluir en una nueva terapia para este tipo de cáncer. De momento, ya se han iniciado pruebas con ratones y, si funciona, Morey confía en que se empiecen con humanos, para conocer los efectos de este nuevo tratamiento.

Diario de Mallorca

Imagen: Lluís Morey dirige un importante laboratorio que depende de la Universidad de Miami.

Diseñan el primer protocolo fotográfico para planificar cirugías de cáncer de mama

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres: más de medio millón de nuevos casos se detectaron en la Unión Europea solo en 2018. La cirugía y la reconstrucción mamaria forman parte del tratamiento en un alto porcentaje de los casos, mediante nuevas técnicas oncoplásticas que requieren un amplio estudio de imagen para diseñar la estrategia quirúrgica más adecuada y personalizada.

Sin embargo, no existía aún un protocolo estandarizado para establecer los requisitos de un estudio fotográfico completo, desde todas las perspectivas y con la calidad de imagen óptima, preservando también la privacidad y comodidad de las pacientes. Profesores investigadores de los Grados en Medicina y en Diseño Industrial de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) han colaborado en esta primera propuesta de protocolo fotográfico para la cirugía del cáncer de mama, con la participación de estudiantes y en colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“La colaboración entre médicos e ingenieros en diseño industrial ha sido clave para definir los distintos parámetros”

El protocolo contempla los planos y ángulos correctos de las imágenes, las posiciones adecuadas de las pacientes para la toma de las fotografías, las especificaciones óptimas para distintos tipos de equipo fotográfico disponible, la uniformidad de la luz y la importancia de los fondos neutros y monocolor para la toma de imágenes fotográficas bidimensionales de utilidad clínica en cáncer de mama, realizado por la CEU UCH y la UNAM.

“La colaboración entre médicos e ingenieros en diseño industrial ha sido clave para definir los distintos parámetros que fija este primer protocolo fotográfico de utilidad clínica”, destaca Belén Merck, investigadora principal del proyecto, especialista en cirugía de cáncer de mama y profesora del Grado en Medicine de la CEU UCH.

Además de las recomendaciones técnicas para las imágenes, el protocolo también incluye el procedimiento adecuado para garantizar la confidencialidad de las pacientes. “Lo más importante es preservar la confidencialidad y garantizar el trato adecuado y la comodidad de las pacientes en este proceso de toma de fotografías. Pasos como la firma del consentimiento y el almacenamiento adecuado de las imágenes, la presencia solo de las personas imprescindibles en la sala, la temperatura adecuada, tener una prenda para cubrirse durante las explicaciones, evitar que la cara de la paciente aparezca en las imágenes… están también incluidas en el protocolo, junto a las indicaciones técnicas para las fotos”, destaca la doctora Merck.

MEJOR ESTRATEGIA, MENOS ANSIEDAD Y MÁS FEEDBACK

El protocolo diseñado por médicos e ingenieros de la CEU UCH y la UNAM incluye además una checklist gráfica, que resume en siete pasos las recomendaciones de toma de imágenes, con grafismos explicativos de cada paso y del ángulo de cada imagen.

“El diseño de este protocolo fotográfico puede sumarse al proceso de diagnóstico por imagen”

“El diseño de este protocolo fotográfico puede sumarse al proceso de diagnóstico por imagen, con mamografías y resonancias magnéticas, para el diseño preoperatorio de estrategias quirúrgicas menos invasivas y más conservadoras de la mama. También pueden ayudar a explicar a la paciente el resultado esperado de la cirugía, disminuyendo así su ansiedad por la intervención y también por sus resultados estéticos. Y además permiten al cirujano analizar los resultados tras la intervención y obtener un feedback valioso sobre la intervención quirúrgica realizada”.

Junto a Belén Merck, especialista en cirugía del cáncer de mama y profesora de Medicine en la CEU UCH, ha participado en el diseño de este protocolo el profesor del Grado en Ingeniería del Diseño y Desarrollo de Productos, Alberto Giménez Sancho, de la Escuela Superior de Enseñanzas Técnicas de la CEU UCH, y la investigadora Mariana el Rivero Alvarado, del Centro de Investigación de Diseño Industrial (CIDI) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Y han completado el equipo la estudiante del Grado de Medicina Laura Fuertes Cortes y el alumni MIR de Cirugía General Ernesto Muñoz Sornoza.

Consalud.es

Imagen: Belén Merck, investigadora principal del proyecto (Foto. ConSalud)