Más cerca de la inmunoterapia para el cáncer de mama tripe negativo en fase precoz

 

Varios han sido los estudios presentados en ESMO 2019 en relación al cáncer de mama. Sin embargo, por su importancia y sus avances, tres han sido los más destacados. El primero, el KEYNOTE-522, es el primer ensayo de Fase III de inmunoterapia en el cáncer de mama temprano y según sus resultados provisionales la terapia inmunológica añadida a la quimioterapia mejora la respuesta patológica completa en pacientes con cáncer de mama triple negativo en fase precoz. Además, indicaron una mejora en la supervivencia libre de eventos.

Así, KEYNOTE-522 se analizó si incluir terapia inmunológica a la quimioterapia antes de la cirugía mejoraba la respuesta patológica completa y la supervivencia libre de eventos en mujeres con cáncer de seno triple negativo temprano. En el estudio participaron 1.174 pacientes, asignadas aleatoriamente en una proporción de 2:1 a pembrolizumab o placebo, ambos añadidos a la quimioterapia preoperatoria con antraciclinas, taxanos y platino, durante cinco a seis meses. Además, tras el proceso operatorio, las pacientes siguieron con el tratamiento asignado durante nueve ciclos.

Los datos presentados son fruto del seguimiento de una mediana de 15,5 meses. La respuesta patológica completa, evaluada en los primeros 602 pacientes, aumentó significativamente de 51.2% (intervalo de confianza [IC] del 95%: 44.1-58.3) en el grupo de placebo a 64.8% (IC del 95%: 59.9-69.5) en el grupo de pembrolizumab (p = 0,00055). “Estos son datos preliminares, pero proporcionan una fuerte señal de que la adición de la terapia inmunológica a la quimioterapia neoadyuvante previene la mama”. “Si evitamos la recurrencia, curamos a más pacientes, pero necesitamos datos a más largo plazo para la confirmación “, ha destacado el profesor Peter Schmid, de la Universidad Queen Mary de Londres y autor del estudio.

En cuanto a los eventos adversos relacionados con el tratamiento de grado 3 o superior ocurrieron en 78,0% y 73,0% de los grupos de pembrolizumab y placebo, respectivamente. Peter Schmid ha detallado que muchos de los efectos secundarios fueron impulsados ​​por el régimen intensivo de quimioterapia. Los efectos secundarios con un posible vínculo con la terapia inmune ocurrieron en el 42% de los participantes del estudio que tomaron pembrolizumab versus el 21% con placebo.

A día de hoy, el cáncer de mama triple negativo es el cáncer de mama más agresivo y afecta en mayor medida a pacientes jóvenes. Por norma general, estas reciben quimioterapia y a posteriori cirugía para extirpar el tumor. Las mujeres con una respuesta patológica completa tienen una probabilidad del 85-90% de curarse. Por otra parte, las que tienen tejido tumoral residual tienen una probabilidad del 40-50% de recurrencia. Esta recurrencia suele producirse dentro de los tres primeros años.

Cáncer de mama HR+ y HER2-

Por su parte, los estudios Monaleesa-3 y Monarch 2 han desvelado que el tratamiento con fármacos inhibidores de CDK4/6 en combinación con fulvestrant mejoran la supervivencia global de pacientes con cáncer de mama avanzado con receptores hormonales positivos (HR+) y HER2 negativo.

Así, por una parte, el estudio Monaleesa-3 analizó ribociclib y fulvestrant como terapia de primera o segunda línea en mujeres postmenopáusicas. Según los resultados presentados este domingo, se produciría una mejora en la supervivencia global de pacientes con cáncer de mama HR+ HER2- avanzado con ribociclib más fulvestrant en primera y segunda línea. Estos beneficios se observarían en pacientes que no habían recibido terapia hormonal previa y en aquellas que habían desarrollado resistencia a la terapia endocrina. El autor del estudio, el profesor Dennis Slamon, de la Universidad de California, se ha mostrado muy positivo con los resultados, pues “puede cambiar la práctica clínica. Nos indica que las pacientes con cáncer de mama avanzado se benefician en términos de supervivencia global si se les administra el inhibidor CDK4/6 ribociclib desde que se presenta la recidiva, incluso si no han recibido terapia endocrina previamente en el momento de presentarse la enfermedad metastásica”.

En cuanto al estudio Monarch 2, a diferencia del Monaleesa-3, ha evaluado abemaciclib y fulvestrant en pacientes con cáncer de mama avanzado tras fracasar la terapia endocrina, independientemente del estado menopáusico. En sus resultados, se han mostrado mejoría estadística y clínicamente relevante en la supervivencia global con el inhibidor CDK4/6 abemaciclib combinado con fulvestrant en mujeres premenopáusicas, perimenopáusicas y postmenopáusicas con cáncer de mama avanzado HR+ HER-, resistente a terapia hormonal. “Los resultados del estudio Monarch 2 presentados hace dos años mostraban una mejoría significativa en la supervivencia libre de progresión con la combinación de abemaciclib y fulvestrant en comparación con fulvestrant en monoterapia. Ahora, con un seguimiento más prolongado, tenemos datos de supervivencia global que muestran una mejoría significativa desde el punto de vista estadístico y clínico en la supervivencia global con esta combinación“, ha declarado el autor principal del estudio, el profesor George Sledgede la Universidad de Stanford (EEUU). Asimismo, ha sugerido que el principal mensaje que se extrae de este estudio y otros similares- es que los inhibidores CDK4/6 prolongan de forma significativa el tiempo que las pacientes permanecen en remisión, así como su supervivencia global. “Por lo tanto, es muy razonable pensar en estas opciones terapéuticas como estándar para pacientes con cáncer de mama metastásico“, ha aseverado.

Autor foto: ESMO

por IM Médico Publimas Digital s.l.

 

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