El Senado aprueba incorporar las mamografías desde los 40 hasta los 75 años

El Senado aprueba por unanimidad incorporar al sistema de salud las mamografías a partir de los 40 años y hasta los 75 años

El Senado ha dado su visto bueno, por unanimidad, a la iniciativa del portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, que pide incorporar al Sistema de Salud una ampliación de las mamografías y campañas de prevención del cáncer de mama desde los 40 y hasta los 75 años. La iniciativa aprobada reclama asimismo intensificar los programas de prevención vigentes, ante un cáncer que supone la quinta causa de muerte global y la primera entre las mujeres entre 35 y 55 años, siendo el tumor más frecuente.

El PSOE ha planteado una transaccional al total del texto en el que planteaba ‘mantener la financiación’ a las autonomías, cuando la propuesta de los valencianistas pedía mejorar los fondos que perciben quienes ostentan las competencias y financiarlas adecuadamente para poder aplicar estas políticas de prevención adecuadas. Todas las formaciones han manifestado su apoyo a la iniciativa de la coalición, a pesar que el PSOE ha mantenido hasta el final la incógnita sobre su postura ante la iniciativa, al no aceptarse su enmienda con el matiz de la financiación.

Así la moción reclama financiar adecuadamente a las diferentes comunidades autónomas, que ostentan las competencias en esta materia, para que puedan avanzar la edad de inicio de mamografías o screening en mujeres asintomáticas a los 40 años con el objetivo de recuperar el ritmo anterior a la pandemia y prorrogarlas hasta los 75 años. “Si una autonomía decide ofrecer este servicio, que no deje de hacerlo a tiempo por tener un problema serio de financiación como el que vivimos en el País Valenciano, por un problema que nace de un modelo injusto como el que tenemos ahora, donde tenemos que dar asistencia sanitaria a cinco millones de personas más las que nos visitan. Investimos a este Gobierno y el PSOE se comprometió a resolver este problema en ocho meses y todavía seguimos esperando el cumplimiento de este acuerdo, que nos permita tener calidad en nuestros servicios públicos”, ha explicado Mulet en su intervención.

Aumento entre jóvenes

Es preocupante el aumento de este tipo de cáncer en mujeres jóvenes. Actualmente cerca del 20% de los tumores de mama se dan en mujeres con una edad inferior a los 45 años. Unas edades, las más jóvenes, en las que según las personas expertas los casos tienden a ser más agresivos y difíciles de tratar que en edades más avanzadas. Las personas expertas alertan que descuidar las franjas de edad más jóvenes, donde se percibe un mayor incremento de la incidencia de los casos de cáncer de mama, podría ser un error que nos aleje progresivamente de los datos de curación actuales, francamente positivas en cifras relativas en comparación en otros estados de nuestro entorno.

Desde la coalición también proponen extender las campañas. “Por un lado proponemos avanzar el inicio de las mamografías o screening y por otro prorrogarlas hasta los 75 años, utilizando para ello tests genéticos y técnicas no invasivas en aquellos casos de riesgo genético en las que se hayan detectado mutaciones y para evitar los riesgos que suponen las mamografías precoces”, explica.

Abordar a tiempo la detección temprana del cáncer de mama puede suponer notables mejoras en la calidad de vida de las personas afectadas, sus relaciones laborales y situaciones de vulnerabilidad, puesto que una de cada tres afectadas pierde su puesto de trabajo. La actual situación de Covid-19 y el estado de alarma han provocado demoras en los cribados que se realizan a las personas, lo que ha alterado los calendarios de mamografías, circunstancia que está afectando a miles de personas, por lo que hace falta una acción decidida para recuperar el pleno rendimiento de los programas de detección y prevención.

Por otro lado, reclama introducir campañas de sensibilización para el fomento de la auto-exploración destinadas a mujeres jóvenes en los respectivos planes autonómicos para la Prevención de Cáncer de Mama y estudiar y analizar las repercusiones laborales para las afectadas y las posibles medidas que se podrían aplicar para corregir las dificultades de incorporarse de nuevo al mercado laboral después del tratamiento.

Finalmente, el texto aprobado pide avanzar en la implantación y utilización de tests genéticos y técnicas no invasivas para identificar cambios nocivos (mutaciones) en cualquiera de los dos genes de susceptibilidad al cáncer de mama: BRCA1 y BRCA2 y evitar así los riesgos que suponen las mamografías precoces en pacientes con riesgos demostrados.

Vea aquí la versión original.

Desarrollan un prometedor fármaco contra el cáncer más eficaz y seguro gracias a su novedosa vía de absorción

Uno de los principales obstáculos en la búsqueda de fármacos contra el cáncer radica en la capacidad de muchos tumores de desarrollar resistencia a ellos. Sin embargo, es posible que ahora la ciencia haya encontrado una manera de sortear este problema.

Y es que un grupo de investigadores adscritos a la Universidad de Michigan (Estados Unidos) está actualmente desarrollando un nuevo medicamento frente al cáncer que se absorbe a través del sistema linfático (un conjunto de vasos y nódulos que recorren todo el cuerpo y que sirven como una suerte de red circulatoria del sistema inmune) del intestino en lugar de a través del sistema circulatorio. Con ello, pretenden esquivar las vías de señalización molecular (reacciones químicas que controlan procesos celulares como la multiplicación o la muerte) que conducen a la resistencia del cáncer a los fármacos y evitar efectos secundarios indeseados.

Menos tóxico, más eficaz

Así lo reportan en un artículo publicado en el medio científico Nature Communicationsen el que explican que la sustancia en cuestión actúa como un inhibidor de la quinasa (una encima que activa o desactiva otras proteínas, actuando efectivamente como señalizador molecular) y que ha logrado reducir significativamente la enfermedad y la toxicidad y ha aumentado sensiblemente la supervivencia en modelos murinos (ratones) con mielofibrosis (una forma de leucemia crónica).

El fármaco, bautizado como LP-182, se dirige simultáneamente a las fosfoinositol 3-quinasas (PI3K) y a las quinasas activadas por mitógenos (MAPK), dos vías de señalización celular que están detrás de un alto porcentaje de los cánceres.

El tratamiento del cáncer, a menudo, implica una combinación terapéutica para poder abordar diversas vulnerabilidades de las células cancerígenas. Sin embargo, debido a que estos fármacos circulan, son absorbidos y son eliminados por el cuerpo a diferentes ritmos, mantener el equilibrio terapéutico correcto de cada fármaco en la concentración precisa para ser eficaz al tiempo que los afectos adversos se mantengan en el mínimo posible.

Un almacén dentro del cuerpo pero separado de él.

Si no se logra este equilibrio se reduce la eficacia de las combinaciones terapéuticas al mismo tiempo que se ofrecen oportunidades al cáncer de desarrollar resistencia, ya que se pueden activar otras vías de señalización que permitan a las células cancerígenas seguir creciendo.

Por el contrario, el LP-182 emplea el sistema linfático como una suerte de almacén separado del resto del cuerpo que va permitiendo su liberación al la circulación general de manera progresiva, con lo que facilita la consecución del equilibrio terapéutico adecuado. Esto, explican los autores, demuestra la posibilidad de emplear el sistema linfático para la administración de fármacos anticancerígenos, lo que podría constituir una oportunidad de mejorar las perspectivas de las terapias anticancerígenas y de reducir sus efectos secundarios.

El tratamiento se encuentra como es lógico aún en fase preclínica, pero los desarrolladores ya han expresado su intención de embarcarse en ensayos clínicos de fase I en pacientes humanos con mielofibrosis a fin de acercar su aprobación definitiva. Igualmente, trabajan en el desarrollo de otros inhibidores de las quinasas linfatrópicos para tratar tumores sólidos como los de mama, cerebro, gastrointestinales o pancreáticos.

Vea aquí la versión original.
bioimpresión 3D cáncer de mama

Tratamiento del cáncer de mama gracias a la bioimpresión 3D con células de animales

¿Sabías que 2,3 millones de mujeres cada año son diagnosticadas con cáncer de mama en el mundo? Aún con esta alta incidencia sigue siendo un desafío para profesionales de la medicina, esto se debe a la complejidad del microambiente y del tejido tumoral que resulta difícil replicar el tumor para su estudio y tratamiento en el laboratorio. Ya habíamos visto diferentes formas en las que la bioimpresión juega un papel protagonista en la medicina, por ejemplo con la bioimpresión de tendones humanos o alternativa al transplante del órganos. Hoy abordamos un nuevo tratamiento del cáncer de mama con ayuda de la impresión 3D. Investigadores de IBEC (Instituto de Bioingeniería de Cataluña) han conseguido gracias a tejidos de mama de cerdo recrear la composición del tumor en mujeres mediante la bioimpresión en 3D.

¿Qué es el cáncer de mama y cómo se desarrolla?

El cáncer de mama es una enfermedad que se produce en las células de la mama cuando estas se reproducen sin control. Dependiendo de las células que se multipliquen se tratará de un tipo de cáncer u otro. Los más comunes son: calcinoma ducal infiltrante y carcinoma lobulillar infiltrante. El primero se origina en los conductos y el segundo se origina en los lobanillos, ambos expandiéndose a los tejidos mamarios más cercanos. Estas células cancerosas se encuentran en el microambiente, este a su vez está formado por la matriz extracelular (MEC) que es la implicada en que las células se multipliquen y diseminen

Lugar donde se originan los dos cáncer de mama más comunes

¿Qué se ha conseguido?

Los investigadores del IBEC (Investigadores del Instituto de bioingeniería de Cataluña) han conseguido recrear la MEC con tejido de mama de cerdo hembra gracias a su similitud con el genoma humano. Hablamos de una biotinta formada por tejidos de mama de cerdo, este modelo recrea la complejidad de la composición de tumores. Una ventaja es que es fácil de obtener y en gran cantidad. Una vez ha sido extraído el material llamado biotinta, servirá para su desarrollo e investigación en el laboratorio. Te preguntarás ¿qué papel tiene la impresión 3D? Una vez se tenga la biotinta se mezcla con células cancerosas humanas junto con otros componentes que hacen que se mantenga la estructura y dureza perfecta del tumor. Una vez tengamos esa mezcla se imprime en 3D, y pasados unos días en condiciones adecuadas, se obtiene el tumor de mama humano.

Con la bioimpresión del cáncer de mama se podrá tratar e investigar este tumor, uno de los más comunes entre mujeres, desarrollando también tratamientos personalizados utilizando las células de pacientes. La investigación realizada por IBEC es solo un primer paso para conseguir una mejora en los tratamientos del cáncer de mama, que permite una aproximación a mejor tratamientos, personalizados y con mejores resultados. Aún hay mucho que hacer en este campo, pero sin duda las tecnologías de impresión 3D tanto para la investigación como para los tratamiento regenerativos son un gran aliado de los médicos e investigadores. 

Vea aquí la versión original.