Una ‘plantà de esperanza’ contra el cáncer de mama vence a los truenos

«Levantar monumentos y también conciencias. De eso es de lo que deberían tratar las fallas en realidad», explica Virginia Escoruela. Y decía estas palabras vestida con una camiseta rosa pálido, un color que la identificaba como mujer que acababa de superar el cáncer de mama. Un color que reinaba con armonía, fuerza y emoción en los cuerpos de cientos de compañeras en la «Plantà de la esperanza» de la falla Palleter-Erudit Orellana, que también venció a la lluvia. Un acto organizado por Paz Moreno, delegada de solidaridad de la comisión, en el que 200 mujeres adornaban sus cabellos con un pañuelo rosa, mientras con sus manos levantaban «al tombe» a la figura de 10 metros de alto de El Palleter. Algunas, con las manos peladas por la quimioterapia revestían la cuerda con algún que otro pañuelo.

 

 

La comisión, con el levantamiento de esta falla creada por el artista Manolo García, renunciaba a entrar dentro del concurso de monumentos falleros, pero para Paz Moreno, la recompensa de las sonrisas de sus compañeras era mucho mayor.

«Este año celebramos el 50 aniversario de la falla. Además, al ser parte de una festividad Patrimonio de la Humanidad, creímos que no había nada tan coherente como hacer algo por ella, por la humanidad. Y el cáncer de mama es algo que nos afecta a una de cada ocho mujeres», indica Moreno. «Yo misma la pasé dos veces. Con este bicho nunca puedes darte por curada», lamentó.

Sin embargo, reconoce que para conseguir el proyecto que vitorean y aplauden, los apoyos fueron costosos de encontrar: «Ha sido difícil porque no somos una falla conocida y cuando tienes renombre las puertas se te abren solas, pero si no eres nadie es muy difícil. Nos hemos llegado a colar en conciertos para buscar el apoyo de gente», bromeó.

El resultado, sin embargo, no desmereció el esfuerzo. Cientos de mujeres gritaron con fuerza para levantar la figura de 10 metros con un lazo rosa en su extremo. Y lo lograron porque, dicen, fue como su paso por el cáncer: «Juntas es más fácil», dijo Gema Amón con lágrimas en los ojos, acompañada siempre de sus amigas Ana María Pérez y Gema García. «Se crean unos lazos entre nosotras que difícilmente podrán romperse», dijo esta última.

«Esta es la demostración de la fuerza que pueden hacer entre todas. Por eso pedimos que se modifique la Ley de Mecenazgo y que se ayude con la asociación», pidió Moreno.

«Este acto significa despertar conciencia y unir las fallas con las sensibilización social. Es una iniciativa maravillosa», insistió Carmen López. Escoruela añadió, acompañada de Begoña Puigmoltó y su camiseta fucsia de quienes tienen cerca la enfermedad: «Debemos aprovechar las esculturas del pueblo para crear conciencias».

 

http://www.levante-emv.com/fallas/2018/

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